El vómito es un mecanismo por el cual los músculos de la pared abdominal se contraen fuertemente a fin de crear la presión necesaria para vomitar (arcadas).

MADRID, 15 de marzo (EuropaPress).-  Creo que a nadie en el mundo le gusta vomitar y el caso es que podemos hacerlo por numerosas razones. Es una sensación bastante desagradable y por desgracia, en la mayor parte de ocasiones no está en nuestra mano el vomitar o no. Es nuestro cuerpo quien lo decide, ¿por qué vomitamos entonces?

El vómito es la expulsión violenta por la boca de los contenidos estomacales, según explica en una entrevista con Infosalus la doctora Mercedes Ricote Belinchón, coordinadora del grupo de trabajo de Aparato Digestivo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

En concreto, la doctora Ricote detalla que el vómito es un mecanismo por el cual los músculos de la pared abdominal se contraen fuertemente a fin de crear la presión necesaria para vomitar (arcadas). “Las arcadas no siempre se presentan con vómito, sino que pueden estar precedidas o seguidas del mismo. Por su parte, la náusea puede ocurrir sin vómito o antes de éste”, precisa la experta.

Entre los problemas más comunes que pueden causar náuseas y vómitos incluyen, según precisa la experta: las alergias a los alimentos; las gastroenteritis víricas epidémicas; las intoxicaciones alimentarias; el reflujo gastroesofágico o ERGE; ciertos medicamentos o tratamientos, como la quimioterapia o la radioterapia; las migrañas; las náuseas matutinas durante el embarazo; el mareo o cinetosis; el dolor intenso, como el causado por ejemplo por los cálculos renales; la apendicitis; una obstrucción intestinal; el cáncer o un tumor; una intoxicación por la ingestión de un fármaco o un tóxico; o problemas del estómago o el intestino delgado.

Sobre si es malo intentar frenarlas, por ejemplo, sacando la cabeza por la ventana, o intentando despejar la mente con otras cosas, la médico de atención primaria subraya que lo mejor es sentarse tranquilamente, ya que algunas veces caminar de un lado a otro puede empeorarlas.

“Chupe un caramelo o enjuáguese la boca con agua después de vomitar. Intente salir para recibir un poco de aire fresco. Mire una película o vea la televisión para alejar de su mente las náuseas“, aconseja.

Para sentirse mejor recomienda en este tipo de casos: Tomar suficientes líquidos para evitar la deshidratación y si se tienen problemas para retener líquidos, tomar pequeñas cantidades de líquidos claros con frecuencia; comer alimentos blandos y no consumir comidas picantes, ni grasas o saladas; ingerir cantidades pequeñas con más frecuencia; evitar los olores fuertes, ya que a veces pueden provocar náuseas y vómitos; en el caso de estar embarazada y tener náuseas matutinas, comer galletas saladas antes de levantarse por la mañana.

“Algunos de estos son panes blancos, pasteles, rosquillas, salchichas, hamburguesas de comida rápida, alimentos fritos, patatas fritas y muchos alimentos enlatados”, detalla, a la par que ve conveniente evitar los alimentos con olores fuertes, así como la cafeína, el alcohol y las bebidas carbonatadas, o los alimentos muy picantes.