Los cárteles del narcotráfico en México a menudo utilizan fosas clandestinas para ocultar los cuerpos de sus rivales ejecutados o de víctimas de secuestro. Cientos de esas fosas datan de la guerra contra el narcotráfico librada entre 2010 y 2016, aunque otras son mucho más recientes.

Ciudad de México, 15 de abril (AP).— Las autoridades mexicanas confirmaron el descubrimiento de hasta 45 cuerpos en fosas clandestinas de México, de los cuales alrededor de 30 estaban en un solo lugar del estado norteño de Sonora, y otros 15 sepultados debajo del patio de un multifamiliar a las afueras de Guadalajara, en el occidente del país.

La Fiscalía estatal de Sonora informó en un comunicado el sábado del despliegue de expertos forenses para acompañar al grupo de voluntarios que ayudó en el descubrimiento de lo que se presumía eran los restos humanos de 27 personas en un paraje del municipio de Cajeme. La tarde del domingo, el grupo de voluntarios Guerreras Buscadoras, señaló que se encontraron tres osamentas más.

El grupo se compone principalmente de mujeres que organizan sus propios equipos de excavación en busca de familiares ante la falta de resultados de las autoridades.

“En la esperanza de encontrar a sus seres queridos, las Guerreras Buscadoras de Sonora no están solas, las acompaña la Fiscalía de Sonora”, dijo la dependencia.

Los cárteles del narcotráfico en México a menudo utilizan fosas clandestinas para ocultar los cuerpos de sus rivales ejecutados o de víctimas de secuestro. Cientos de esas fosas datan de la guerra contra el narcotráfico librada entre 2010 y 2016, aunque otras son mucho más recientes.

Los voluntarios a menudo realizan búsquedas basándose en información anónima sobre dónde se localizan las fosas y recorren los campos insertando varas en el suelo para detectar el delator olor de los cuerpos en descomposición.

El lunes, la Fiscalía del estado de Jalisco informó que a principios de mes recibió información anónima de que podría haber cuerpos enterrados en el patio de una residencia en Zapopan, un suburbio de Guadalajara.

El fiscal estatal Gerardo Solís señaló que el proceso para encontrar los cuerpos de una mujer y 14 hombres ha tomado más de una semana y que aparentemente los cadáveres fueron sepultados hace algunas semanas.

Solís señaló que los vecinos reportaron que frecuentemente se vendían drogas en la propiedad, una unidad multifamiliar de clase baja conocida como vecindad.

Disputas entre cárteles rivales a menudo resultan en la muerte de un gran número de narcomenudistas.

Después de un breve descenso, los homicidios en México han subido de nuevo hasta superar los niveles registrados en 2011, el de mayor número de asesinatos, y la violencia continúa siendo un grave problema.

En el estado de Guanajuato, en el centro del país, la Cruz Roja suspendió brevemente sus operaciones en la ciudad de Salamanca después de que un grupo de hombres armados sacó por la fuerza a un paciente de una ambulancia.

El gobierno estatal dijo que la policía estatal o local acompañará a las ambulancias de la Cruz Roja durante “llamadas de alto riesgo o impacto”, es decir, cuando se trate de algún hecho de violencia armada.

La Cruz Roja en Guanajuato suspendió sus operaciones en la ciudad de 270.000 habitantes, que se ha visto plagada por la violencia entre grupos ladrones de combustible, debido a su refinería de gasolina, pero poco después reanudó su servicio de ambulancias.

En un comunicado, la Cruz Roja Mexicana señaló que es “una institución imparcial y neutral ante todos los conflictos y su finalidad es aliviar el sufrimiento humano”, puntualizó con el hashtag #NoSomosParteDelConflicto.

A principios de este mes, una mujer con heridas de bala fue ejecutada dentro de una ambulancia en el estado de Guerrero, en el sur de país, y se reportó que los paramédicos fueron golpeados por los agresores.

El estado de Morelos, al sur de la capital, también fue escenario de hechos violentos durante el fin de semana, cuando un grupo armado ingresó a un restaurante de Cuautla, una localidad con bastante turismo local, y disparó el sábado contra dos familias que estaban en un privado del establecimiento. Según un comunicado difundido el lunes por el gobierno del estado, tres menores murieron como resultado del ataque, aunque no se detalló el número de heridos. La prensa local reportó alrededor de una decena de lesionados.

A través del comunicado en el que las autoridades llaman a la calma a los empresarios prestadores de servicios, el ataque no afectó a los comensales en el área común del restaurante “por lo que se descarta un ataque al lugar”.

Además, la semana pasada en el estado de Puebla, en el centro del país, un cura de 78 años fue al parecer torturado durante un intento de robo. La arquidiócesis de Puebla dijo en un comunicado que el padre Ambrosio Arellano Espinoza fue hallado con quemaduras graves en sus manos y pies. El religioso está en el hospital en condición grave pero estable.