Carlos Fuentes ha muerto.  NYT destacó que Fuentes fue uno de los representantes, junto con García Márquez, Cortázar y Vargas Llosa, del llamado “boom” de la literatura latinoamericana

Nueva York, 15 May (Notimex).- El escritor mexicano Carlos Fuentes fue en sus posturas públicas “más ideológico que político”, debido a que defendía “derechos humanos básicos”, sin importar las etiquetas que tuvieran en la época, señaló hoy The New York Times (NYT).

“Fuentes era más ideológico que político. Tendía a defender la justicia y los derechos humanos básicos, independientemente de sus etiquetas políticas”, indicó el obituario publicado en la página electrónica del diario neoyorquino.

El texto señaló que inicialmente, Fuentes, quien murió este martes en la Ciudad de México a la edad de 83 años, apoyó a la Revolución de Fidel Castro en Cuba, para luego criticarla en cuanto el régimen se volvió crecientemente autoritario.

El escritor también fue un abierto simpatizante del movimiento zapatista surgido en 1994 en el suroriental estado de Chiapas, así como un crítico de la administración del ahora ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

The New York Times destacó que Fuentes fue uno de los representantes, junto con Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa, del llamado “boom” de la literatura latinoamericana.

“En la tradición de los escritores de América Latina, Fuentes fue un extrovertido intelectual público” que criticó al gobierno de México y al partido de Estado que dominaron al país, a menudo mediante la represión, por más de 70 años, agregó.

El diario destacó que a diferencia del poeta y ensayista mexicano Octavio Paz, Fuentes nunca obtuvo el Premio Nobel de Literatura, aunque varias veces ocupó un puesto entre los finalistas.

Asimismo, refirió la amistad y el posterior enfrentamiento, nunca olvidado ni saldado, entre ambas figuras de la literatura mexicana.

“Ninguno de los dos hombres se disculpó con el otro, lo que disminuyó la reputación de ambos”, se destacó en el obituario, firmado por Anthony DePalma.