El banco central determinó que por cada empleo directo perdido en el país, en la región Sur podría ser de entre 1.08 y 1.67 más personas desempleadas.

En la región Sur se observó un aumento en la aversión a viajar cuando la pandemia se extendió hacia Estados Unidos y México. Se cancelaron viajes relacionados con el spring break y con el Tianguis Turístico de este año en Yucatán.

Ciudad de México, 15 de junio (SinEmbargo).- Los estados del Sur de México son los más vulnerables ante el tema del desempleo. El reporte sobre las economías regionales, de los meses de enero a marzo de este año, entregado por el Banco de México (Banxico) detalló que por cada empleo formal que se pierda en el país, casi 2 personas lo harán en esa región.

En abril de 2020 la inflación de la región Sur fue de 2.86 por ciento, frente al 1.45 por ciento del Norte. En mayo estas 3.55 y 2.42 por ciento.

Los efectos negativos de la pandemia también se observaron en el sector manufacturero de la región. El Banxico entrevistó a directivos de la región, quienes destacaron una disminución en la demanda como consecuencia de la pandemia de COVID-19. En específico, mencionaron en las compras de productos químicos de polietileno debido a la menor actividad industrial en el país y a nivel internacional.

“En los primeros meses del año, la actividad económica siguió mostrando la debilidad que la venía caracterizando desde mediados de 2018. En marzo la economía comenzó a resentir fuertemente las consecuencias de la pandemia de COVID-19, incluyendo las medidas de distanciamiento, ciertas disrupciones en las cadenas globales de valor y una menor demanda externa”, detalló el Banxico.

En el tema petrolero, durante el primer trimestre del año, la minería mostró cierta debilidad, luego del dinamismo observado en la segunda mitad de 2019. La región sur mostró alzas impulsadas por una mayor extracción de petróleo que podría verse afectada por el compromiso de México con la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) de de reducir su producción en 100 mil barriles de crudo diarios durante mayo y junio.

El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI), en el primer trimestre de 2020, se dio a conocer que la construcción permaneció en niveles bajos como reflejo de la debilidad de todos sus subsectores, destacando la trayectoria decreciente del rubro correspondiente a las obras de ingeniería civil.

En la región Norte se observó un crecimiento en el sector asociado a la construcción de tipo comercial, principalmente debido al aumento en el número de sucursales de las tiendas de autoservicio y centros de distribución; se observó una recuperación incipiente en la construcción de vivienda de interés social derivada de nuevos esquemas de financiamiento por parte de instituciones como Infonavit.

Por su parte hacia el cierre del trimestre, el Sur observó una disminución en las obras de vivienda y un aumento en el inventario de vivienda nueva, asociado a la demanda como consecuencia de la reducción del empleo formal, especialmente en el sector turismo; a la
suspensión de obras de infraestructura turística, comercial y de trasporte de gas, así como de aquellas relacionadas con el desarrollo de espacios industriales ante la elevada incertidumbre.

El primer bimestre del año, los empresarios consultados por el Banxico detectaron un incremento en la venta de flotillas de vehículos como consecuencia del arribo de inversiones a la industria petroquímica en Tabasco. Además un incremento del gasto social en la región impulsó el consumo familiar, pero el aumento de la incertidumbre desincentivó las compras a crédito, principalmente de vehículos ligeros.

En el Norte, los directivos identificaron un alza en la ocupación hotelera durante enero y febrero, impulsada por un mayor flujo de turistas nacionales e internacionales por motivos de negocios. En marzo, la actividad se deterioró en las cuatro regiones del país. En el norte, destacó que las medidas precautorias por la crisis sanitaria de la COVID-19 disminuyeron significativamente el turismo de negocios nacional y extranjero.

“El confinamiento, el cierre de playas y la postergación de diversos eventos forzaron la cancelación de reservaciones por parte de turistas nacionales e internacionales, llevando a mínimos históricos el nivel de ocupación hotelera”, aseguró el Banxico.

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Quintana Roo es el estado más impactado económicamente por la pandemia de la COVID-19, de acuerdo con investigaciones. Foto: Elizabeth Ruiz, Cuartoscuro, Archivo.

En la región Sur señalaron un aumento en la aversión a viajar derivada de la propagación de la pandemia que se acentuó cuando la pandemia se extendió hacia Estados Unidos y México. Se observó un incremento significativo en las cancelaciones de viajes, siendo las de mayor impacto las relacionadas con el spring break y la postergación del Tianguis Turístico de este año en Yucatán.

“Si bien desde principios de 2020, y previo a la propagación de COVID-19, la actividad económica en México seguía manteniendo la debilidad que había venido exhibiendo por varios trimestres, a finales del primer trimestre de 2020 la producción de bienes y servicios resintió fuertemente las medidas para contener la transmisión interna de la pandemia, así como la marcada debilidad de la economía mundial y cierta disrupción en las cadenas globales de valor derivadas de ese evento”, describió el Banxico.

Sobre el tema del empleo, el banco central determinó que por cada empleo directo perdido, la pérdida en la región Sur podría ser de entre 1.08 y 1.67 más personas desempleadas, lejano de la estimación de entre 0.67 y 1.05 del resto del país.

El Banxico explicó que 177 mil empleos formales se perdieron en marzo y estimó la pérdida de 194 mil más. Por causas no relacionadas con la pandemia, fueron 725 mil empleos formales y estimó que se perderán un millón 15 mil trabajos formales.