“¿Está dispuesto el pueblo de México a perdonar a los ex presidentes los delitos en los que pudieron incurrir durante su mandato? Es nuestro deber preguntar. Si la decisión mayoritaria fuera por el sí, el Poder Legislativo estaría obligado a expedir la ley y el Poder Ejecutivo tendría que promulgarla. Si fuera no, la cámara de origen tendría que desechar la iniciativa, y tendríamos una especie de ley de no olvido”, escribió Pablo Gómez.

Ciudad de México, 15 de septiembre (SinEmbargo).- El partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) presentó ante la Cámara de Diputados una iniciativa para crear la Ley de Amnistía para los expresidentes, la cual planteó que se someta a consulta ciudadana para saber lo que el pueblo opina al respecto.

El Diputado Pablo Gómez fue quien expuso la propuesta que aplicaría para el juicio contra los expresidentes que prestaron servicios desde el 1 de diciembre de 1988 al 30 de noviembre del 2018, es decir, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Con ésta, se pretende llevar a cabo una consulta popular en la que se cuestione a la ciudadanía si estaría de acuerdo en perdonar los presuntos delitos que podrían haber cometido los exmandatarios.

El legislador detalló que los resultados de esta práctica deberían apuntar a una mayoría que acepte condonar los presuntos delitos para que la ley fuera expedida y entonces, el Poder Ejecutivo tendría que promulgarla. De ser un no, la propuesta se desecha.

Resaltó que si la respuesta de la ciudadanía es no, quedará de testigo como una reafirmación de justicia y la consulta para el enjuiciamiento seguirá.

“Quien suscribe la presente iniciativa es contrario al olvido, pero, por eso mismo, el asunto debe dejar de estar resolviéndose en los hechos, para lo cual es preciso promover que se dirima mediante el dictado popular con un no al olvido de facto que se ha impuesto debido a la tradición de impunidad de los presidentes”, expuso Gómez.

De acuerdo con la información, el Diputado de Morena busca que la ley se construya con cuatro artículos en los que se decrete la amnistía en favor de los expresidentes de la “dentro del tiempo comprendido entre el 1 de diciembre de 1988 y el 30 de noviembre de 2018, contra los cuales se hubiera ejercido o se pudiera ejercer acción penal ante los tribunales federales por la comisión de delitos contra la Federación”.

Cabe resaltar que con la amnistía, todas las acciones penales en contra de los exfuncionarios quedarían anuladas “dejando subsistente la responsabilidad civil y a salvo los derechos de quienes puedan exigirla, así como los derechos de las víctimas de conformidad con la legislación aplicable”, se lee en la iniciativa.

Describió que tal fórmula es viable, pues se debe recordar que la consulta popular no es un instrumento de opinión pública, sino ejercicio directo de la potestad ciudadana de decidir, esto es, de ordenar expresamente a las autoridades lo que deben o no deben hacer.

“¿Está dispuesto el pueblo de México a perdonar a los ex presidentes los delitos en los que pudieron incurrir durante su mandato? Es nuestro deber preguntar. Si la decisión mayoritaria fuera por el sí, el Poder Legislativo estaría obligado a expedir la ley y el Poder Ejecutivo tendría que promulgarla. Si fuera no, la cámara de origen tendría que desechar la iniciativa, y tendríamos una especie de ley de no olvido”, escribió Pablo Gómez.