En unas fosas se encontró cabello humano, huaraches, un hueso y un guante. El resto se encontraban vacías y otras aún no son destapadas. Foto: Cuartoscuro.

En unas fosas se encontró cabello humano, huaraches, un hueso y un guante. El resto se encontraban vacías y otras aún no son destapadas. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 15 de octubre (SinEmbargo).– Miembros de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) que buscan a los 43 estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, secuestrados desde el 26 de septiembre pasado, localizaron seis nuevas fosas clandestinas al poniente del municipio de Iguala.

En unas, reportaron, se encontró cabello humano, huaraches, un hueso y un guante. El resto se encontraban vacías y otras aún no son destapadas.

En entrevista con medios de comunicación, Crisóforo Díaz, líder de la UPOEG, aseguró que “el día de hoy encontramos seis fosas, cuatro tapadas y dos para uso reciente, es decir nuevas, apenas las iban a utilizar”.

“En una de ellas se encontró al 50 por ciento con osamentas y en las otras no sabemos pues la Ministerial [Policía Ministerial] no ha querido ir, la PGR [Procuraduría General de la República] tampoco ha querido ir, creemos que el número de fosas va a aumentar y seguimos en la búsqueda de los compañeros normalistas”, dijo.

Tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que fueron secuestrados por policías de Iguala y Cocula, se inició una búsqueda intensa en más de cinco municipios de la entidad guerrerense.

Las primeras cinco fosas fueron encontradas el pasado 4 de octubre en las cercanías de Iguala. Ahí, las autoridades federales confirmaron el hallazgo de 28 cadáveres calcinados. Ayer, sin embargo, el titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo Karam, informó que ninguno de los cuerpos localizados en esas primeras tumbas clandestinas corresponden a alguno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Luego, el 9 de octubre, se localizaron al menos cuatro tumbas clandestinas en las que, de acuerdo con la PGR, también se hallaron restos humanos calcinados pero hasta el momento no se ha precisado la cantidad de cadáveres.

Ayer por la mañana, policías comunitarios miembros de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero también informaron del hallazgo de al menos tres fosas clandestinas también en parajes cercanos a la cabecera municipal de Iguala.

Sobre estas últimas fosas, Murillo Karam confirmó su existencia, pero aclaró que apenas comenzará a analizarlas para saber si contienen restos humanos.

EL HORROR EN MÉXICO

En su editorial de mañana (16 de octubre), el diario español El País plantea que la indignación sigue creciendo en México a medida que se conocen nuevos detalles sobre la desaparición de 43 estudiantes en la localidad de Iguala está colocando al Presidente, Enrique Peña Nieto, “ante el desafío más importante al que se enfrenta desde que comenzó su mandato, en diciembre de 2012”.

“La venenosa connivencia entre el poder político local, la policía y el narcotráfico es un mal que aqueja a la imagen de México y a su estabilidad como sociedad democrática. De nada sirven los esfuerzos reformadores y el amplio consenso político para modernizar el país si no se ataja, sin ningún tipo de miramiento, una situación de violencia intolerable. Se trata de un auténtico reto al Estado y a la libertad de la sociedad mexicana, que no puede admitir la existencia de zonas del territorio nacional al margen de la ley en las que el chantaje, la impunidad, el miedo y la muerte son las normas que rigen sobre el ciudadano honrado”, expone el periódico español.

La implicación de alcaldes y funcionarios, añade, muestra hasta qué punto la corrupción ha penetrado en las estructuras del Estado. “Éste se encuentra en demasiadas ocasiones con que sus representantes locales dan su lealtad al crimen organizado y dejan desamparados, cuando no convierten en víctimas, a los mexicanos a los que se supone que deben representar y defender”, destaca.