El Tren Maya es uno de los grandes proyectos de infraestructura de López Obrador, junto con el nuevo aeropuerto de Santa Lucía, que dará cobertura a la capital mexicana, y el tren de mercancías que atravesará el Istmo de Tehuantepec, uniendo el océano Pacífico con el Golfo de México.

Mérida, Yucatán, 15 de diciembre (EFE).- El Gobierno de México informó que este fin de semana se llevó a cabo en calma el Ejercicio Participativo del Proyecto de Desarrollo Tren Maya, en el cual comunidades indígenas de cinco entidades expresaron su opinión respecto a la construcción del Tren Maya, mientras que el escrutinio de las actas se realizará durante la noche de este domingo y la madrugada del lunes.

En dicha consulta se se instalaron un total de 269 módulos en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán con un horario que fue de las 8:00 de la mañana a las 18:00 horas.

Los módulo se localizaron en en los municipios en los que se tiene proyectado el paso del Tren Maya, se consideró también a las comunidades localizadas en un tramo de 30 kilometros.

Las áreas corresponden a 84 demarcaciones de los estados de Campeche, con nueve municipios; Chiapas, cuatro; Quintana Roo, diez; Tabasco, tres; y Yucatan con 58.

Es importante resaltar que el escrutinio del ejercicio participativo se llevará a cabo durante la noche de este domingo y la madrugada del día lunes.

Una de las acciones paralelas realizadas durante el Ejercicio fueron las solicitudes recibidas por parte de las comunidades indigenas en busca de mejoras para su comunidad respecto a creación de infraestructura hídrica y desarrollo local.

En el cual se sumó la la participación de cinco mil 193 representantes, servidores públicos y autoridades indígenas de más de mil 83 comunidades y 88 municipios a través de 15 asambleas, informó el Gobierno Federal en el comunicado.

Después del Ejercicio está previsto que dé luz verde a la construcción del Tren Maya, un ferrocarril turístico que unirá los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas para dinamizar la economía del rezagado sureste mexicano.

A lo largo del día estuvo prevista la convocatoria de asambleas consultivas en las comunidades de Xpujil, Don Samuel y Felipe Carrillo Puerto, en el estado de Campeche, así como las de Reforma, Xul-Ha, X-hazil Sur y Cobá, en el estado de Quintana Roo, además de en Tenosique, en el estado de Tabasco.

La consulta que se realizó ayer tuvo total normalidad en las localidades de Tunkás, Tixpéhual, Chichimilá, Maxcanú y Chichimilá, en el estado de Yucatán, así como en Palenque, en el estado de Chiapas, y en Tenabo, en el estado de Campeche.

La oficina del Tren Maya en Yucatán informó que el proceso transcurrió en calma y sin mayor novedad, como se esperaba.

“La verdad, estuvo bastante bien”, comentó a Efe la portavoz del organismo, Paola Marfil, al señalar que el proceso consultivo de opinión ocurrió en un marco de civilidad.

Aaron Rosado, enlace territorial del TrenMaya en Yucatán. Foto: Twitter: Tren Maya.

La Constitución mexicana y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establecen el requisito de llevar a cabo una consulta previa, libre e informada a las comunidades indígenas sobre los proyectos que afecten a su territorio.

Aunque el 29 y el 30 de noviembre se realizaron asambleas informativas para dar a conocer el proyecto del Tren Maya a estas comunidades, el Gobierno ha sido criticado por la falta de estudios de ingeniería que permitan construir una opinión al respecto.

El Tren Maya es uno de los grandes proyectos de infraestructura de López Obrador, junto con el nuevo aeropuerto de Santa Lucía, que dará cobertura a la capital mexicana, y el tren de mercancías que atravesará el Istmo de Tehuantepec, uniendo el océano Pacífico con el Golfo de México.

Está prevista una inversión total de unos 120 mil millones de pesos (unos 6 mil millones de dólares) para construir el Tren Maya en los cinco estados del sureste de México, en una zona con 12 millones de habitantes y 17 millones de turistas al año.