Washington, 14 oct (EFE).- Estados Unidos expresó hoy su inquietud por los informes de que el hijo de 16 años de la célebre abogada de derechos humanos china Wang Yu se encuentra bajo arresto domiciliario, y condenó la "campaña sistemática" de China contra los familiares de los opositores a la política oficial.
Bao Zhuoxuan, el hijo de Wang, desapareció el pasado 6 de octubre en momentos en que se encontraba en una ciudad de Birmania fronteriza con China, cuando intentaba viajar a Tailandia para después entrar a Estados Unidos y solicitar asilo.
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, John Kirby, aseguró hoy estar "preocupado por informes de prensa" que apuntan a que Bao "está siendo retenido bajo arresto domiciliario en Mongolia Interior, en China".
"Urgimos a China a respetar sus compromisos internacionales de derechos humanos y proteger la salud y la seguridad de este menor", afirmó Kirby en un comunicado.
"También estamos preocupados por una aparente campaña sistemática de China para perseguir a los familiares de ciudadanos chinos que cuestionan pacíficamente la política oficial y trabajan para proteger los derechos de otros", agregó.
El portavoz subrayó que, si la familia de Bao "desea que estudie en el extranjero como cientos de miles de otros estudiantes chinos, China debería permitirle abandonar el país".
"Pedimos a China que elimine las restricciones a la libertad de movimiento de Bao Zhuoxuan, y de nuevo urgimos a China a liberar a Wang Yu y (su esposo) Bao Longyun sin condiciones", añadió.
La madre de Bao, Wang Yu, es una de las más destacadas abogadas de derechos humanos de China y lleva desde julio recluida en una ubicación sin especificar por las autoridades, que la acusan de incitar a la subversión contra el Estado.
La letrada y su marido activista sufrieron una campaña de represión sin precedentes impulsada por el Gobierno este verano, por la que fueron detenidos, interrogados o "hechos desaparecer" unos 288 abogados, familiares o colaboradores de la pareja.
De ellos, aún una treintena continúa en manos del régimen.
El prominente activista Zhou Fengsuo, exlíder estudiantil de las protestas de Tiananmén de 1989, explicó el sábado pasado a Efe en Pekín que él tenía previsto ayudar a Bao a llegar hasta San Francisco (EE.UU.), donde una familia "había planeado adoptarle para que siguiera con su formación".




