La segunda entrega de este intercambio epistolar entre el escritor Martín Luis Guzmán Franco y su amigo en Ciudad Juárez, José Santamaría Bringas, corresponde al año de 1975.
Como se planteó en la primera entrega, las cartas aquí citadas se escribieron entre el 20 de abril de 1974 y el 2 de abril de 1976, y se encontraron en la Caja 30, Expediente 26, del Fondo Martín Luis Guzmán, que pertenece al Archivo Histórico de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Por aquél tiempo, Luis Guzmán era (además de un respetadísimo escritor, un ex diplomático, ex senador de la República y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua) el fundador y director de la revista Tiempo de México.
De ahí proviene la importancia de estas cartas, pues era interés de Santamaría Bringas y del propio Luis Guzmán difundir y denunciar en esa publicación los altos niveles de corrupción que ya desde entonces se vivían en Ciudad Juárez, así como el avance de grupos de narcotraficantes, solapados por las autoridades del momento, de las que se mencionan nombres y apellidos.
En las cartas que a continuación se muestran en SinEmbargo.mx, el comerciante y político avecindado en Ciudad Juárez le insiste a su “Maestro”, como le llama, que será difícil que la revista Tiempo realice un reportaje sobre la descomposición social que vive esa urbe, debido al miedo que tienen los informantes de denunciar a los políticos que entonces dominaban el escenario y que, a juicio de Santamaría Bringas, tenían a esa ciudad fronteriza sumida en su peor crisis de valores.
PRIMERA ENTREGA DE LAS CARTAS INÉDITAS, AQUÍ
CARTA 1:
José Santamaría B.
Anáhuac 608 Sur
Ciudad Juárez, Chih.
Ciudad Juárez, Chih.
12 de abril de 1975
Señor don Martín Luis Guzmán
Cofre de Perote No. 135
México, 10, D.F.
Mi respetado Maestro y fino amigo:
He recibido sus cartas fechadas los días 25 de marzo y 10 de abril, respectivamente; de esta última desprendí un cheque a mi favor y cargo del Banco de Industria y Comercio, S.A., en aquella ciudad, por la suma de $100.00 que aboné en su apreciable cuenta.
No le informé luego cuál es el importe de la pequeñísima remesa de jabones Ivory que el envié por correo, porque era sólo un anticipo de lo que habré de remitirle la próxima semana; como eran jabones chicos –no había grandes en la tienda a la que ocurrí– esperaba encontrar los que usted prefiere. Discúlpeme por no haber dado respuesta, luego, a su citada del 25 de marzo.
Ya me informó Mario Macías cual será la forma en que me liquiden mis escasas colaboraciones. Muchas gracias por su amabilidad.
Con respecto a una gran información para TIEMPO, que más quisiera yo, don Martín, que enviarle algo importante; pero todo lo que ocurre actualmente aquí es negativo y, desgraciadamente, empleados y funcionarios públicos serían los personajes centrales de cualquier reportaje importante que se hiciera. Estamos viviendo una época de gran corrupción no sólo entre altos funcionarios sino en las mismas infanterías; nadie se mueve en las oficinas públicas si no es mediante la dádiva. Los que estamos afuera del medio oficial –a veces sufrimos en carne propia– nos damos cuenta de las tremendas proporciones de esa corrupción.
Le platicaré, con riesgo de enfadarlo, unos cuantos casos de la vida juarense: el hospital de la ciudad era un modelo bajo la dirección del doctor Juan Feliú Samberino, competente y enérgico; por eso que llaman “movidas políticas”, el gobernador Aguirre –Manuel Bernardo Aguirre Samaniego (1974-1980)– lo sustituyó para entregar el Hospital, de hecho, a los estudiantes de la Escuela de Medicina, dependiente de la Universidad de Ciudad Juárez. Ahora impera allí un desorden tremendo, los enfermeros son mal atendidos y los muchachos estudiantes corretean tras las enfermeras de buen ver. Se echó a perder, por “una movida política”, ese magnífico hospital.
En la Universidad ha habido muchos alborotos como consecuencia de las pugnas entre dos grupos que apoyan, cada cual, al rector de su preferencia. En realidad la pugna es por el control del dinero que allí se maneja; uno de los grupos, naturalmente, está apoyado por el gobernador.
Le voy a platicar de un caso que es una muestra de cómo anda aquí la justicia: mi amigos el Dr. Salvador Acosta Baylón dio en arrendamiento su sanatorio; la arrendataria no le paga las rentas; el Dr. promovió el desahucio y ha ganado en todas las instancias, pero la chicana ha ido hasta la Suprema Corte; es un caso inexplicable de falta de justicia.
Nuestro Presidente Municipal, el Dr. Raúl H. Lezama, se dio a fantasear; promovió una remodelación de la ciudad sin tener los medios para hacerlo, le han faltado esos medios y está echando mano de todos los recursos municipales para hacer los trabajos –mal planeados– que se ha propuesto; el resultado es que otros servicios municipales están desatendido; creo que nunca había estado la frontera más importante de México tan sucia; no hacen nada la recolección de las basuras a tiempo, le gente saca de las casas las basuras y desperdicios y los deja en la calle para cuando pase el camión recolector, como este no pasa con la debida regularidad, los fuertes vientos de este mes esparcen las basuras y así navega uno por las calles en un mar de inmundicias.
En cuanto a los males crónicos de Ciudad Juárez, o sean el comercio sexual y el de los estupefacientes, sigue igual, o tal vez peor pues como “cooperan” para las obras municipales, se sienten protegidos.
Anticipadamente a la fecha del 21 de marzo, hice gestiones ante la autoridad municipal –que aceptó con agrado– para que uno de los miembros de la Asociación liberal “Benito Juárez”, A.C., de la que todavía soy secretario, expresara el sentir de nuestra agrupación en el acto cívico frente al monumento al Benemérito. Le sugerí a nuestro correligionario que en su discurso enfatizara acerca del patriotismo y la honestidad de los hombres que rodeaban al Patricio; así lo hizo y refirió dos anécdotas: la pobreza extrema en que murió aquel genio de la Reforma que se llamó don Ignacio Ramírez, y la sencillez de don Guillermo Prieto, varias veces Ministro de Hacienda, que iba a cenar tacos en un lugar por la calle de San Juan de Letrán porque su monedero andaba casi siempre escaso. El público aplaudió impresionado. Después escuché comentarios acerca del dispendio que hay en los actuales tiempos y el desparpajo con se gastan los dineros del pueblo.
Ya le cansé, don Martín, discúlpeme. La semana entrante le haré el envío de jabones Ivory grandes y dos pastillas más; una de Dove, que es el que yo uso, pues como usted, no soporto cualquier clase de jabón; y otra de Johnson que recomiendan para la piel delicada de los niños pequeñitos.
El próximo día 20 saldré a dar un paseo; quiero conocer el Gran Cañón del Colorado, Las Vegas y San Francisco; lugares que no conozco; haré el viaje con mi esposa y con mi hijo el mayor que le presenté en El Paso, Tex. De por allá le enviaré saludos.
Un saludo y abrazo muy cordial de su servidor y amigo.
José Santamaría Bringas [Rúbrica]
CARTA 2:
José Santamaría Bringas
Anáhuac 608 Sur
Ciudad Juárez, Chih.
7 de diciembre de 1975
Señor Senador
don Martín Luis Guzmán
Cofre de Perote No. 135
México, 10, D.F.
Mi respetado Maestro y fino amigo:
Espero que a la fecha ya esté en su poder una cajita de cartón que le envié por express aéreo el tres de este mes, conteniendo 6 jabones Ivory y 4 tubos de crema para afeitar, dos grandes y dos chicos; no cupieron otros más que aquí le tengo ya. Ese envío no lo hice antes porque yo llegué a esta Ciudad Juárez hasta el lunes del día primero debido a que mi viaje de regreso lo hice con escalas en Querétaro, León, Comanjilla, a donde fui a tomar unos baños medicinales, y Torreón de donde tuve que perseguir un Omnibus pues el avión iba abarrotado.
Por este mismo correo estoy enviando a TIEMPO una información sobre la inseguridad y la falta de garantías en que vivimos los juarenses; la falta de vigilancia policiaca es notoria y como resultado los robos se suceden a diario, no uno sino veinte o más y eso durante el día. Al Lic. Rosas Cevallos, que agradeció mucho su amable dedicatoria, lo robaron en su oficina de la Notaría, ubicada en la parte más céntrica de la ciudad, entre dos y tres de la tarde. Una joven que trabajaba en una maquiladora tuvo que disparar sobre dos maleantes que le estaban rompiendo la puerta y mató a uno de ellos.
En cuanto al tráfico de drogas, le diré a usted que el jefe del FBI en El Paso, Texas, está dedicado a combatir lo que el llama el “Contacto en México”; es el mismo que combatió el “Contacto en Francia”. A este respecto le informó que la revista “Alarma” que se edita en México, en el número 659 publicó en la portada las fotos del Presidente Municipal Lezama –Dr. Raúl H. Lezama Gil–, la del Secretario del Ayuntamiento Lic. Carlos Monges Caldera y la del Jefe de la Policía; a Lezama, en el pie de grabado le dice que es el jefe de la banda de narcotraficantes. Con este motivo la policía recojió todos los ejemplares que pudo, de los puestos de periódicos. Para que le digo a usted los comentarios que se escuchan por todas partes.
Pronto recibirá usted los otros tubos de crema para afeitar, de la que usted usa.
Con mis deseos de que esté usted bien de salud, le envía un cordial saludo su servidor y amigo.
José Santamaría Bringas [Rúbrica]




