De Panzazo, dice Loret, es la película que Elba Esther Gordillo no quiere que el público vea. “Porque exhibe cómo, por décadas, su discurso demagógico no ha cambiado, cómo ha usado la educación como botín económico y electoral, cómo fomenta la impunidad de los malos maestros y se colude con los gobiernos para ello. Y aunque la película explícitamente señala que la crisis en la educación no es solamente culpa de los sindicatos y sus dirigentes, éstos han decidido emprender una campaña para bloquear el mensaje de De panzazo y boicotear la asistencia a los cines”.
Loret denuncia que la organización Mexicanos Primero y la distribuidora Cinépolis consiguieron para De Panzazo, a través de convenios, espacios publicitarios gratuitos en televisión, radio, cine, prensa y exteriores. Para neutralizarlos, Elba Esther Gordillo compró con los multimillonarios recursos que vienen de los impuestos de todos los mexicanos una campaña de spots, muchos de ellos colocados al aire justo después de los promocionales de De Panzazo.
“Estos spots plantean que no importa qué tan malas estén las instalaciones de las escuelas —exhiben imágenes casi idénticas a las que denuncia el estudiante de Ciudad Juárez— porque de ellas “han surgido ingenieros, médicos abogados, científicos, historiadores”. Y firma el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)”, agrega.
De panzazo se estrena este viernes. Loret de Mola pregunta: “¿Se impondrá Elba Esther?”





