Este virus puede transmitirse mediante fluidos como la saliva o sangre y por el momento no existen medicamentos o una vacuna para combatirlo, pero recientemente Moderna dio a conocer que está trabajando en un futuro fármaco basado en la tecnología mRNA, misma técnica que utilizó para desarrollar su vacuna contra la COVID-19.

Ciudad de México, 16 de enero (SinEmbargo).- La COVID-19 no es el único virus que puede azotar al mundo. Las alarmas de los expertos se encienden para evitar una futura pandemia que podría ser provocada por el Nipah, otro padecimiento también proveniente de los murciélagos de la fruta.

Fue en 2020 cuando los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud y Enfermedades Infecciosas Emergentes de Bagkok, Tailandia, comenzaron a estudiar a los murciélagos, quienes albergan el SARS-COV-2, así como otro tipo de virus, entre ellos el Nipah.

Según BBC, la experta y directora del centro Supaporn Wacharapluesadee ha sido parte de Predict, un proyecto mundial enfocado a detectar y controlar enfermedades que pueden ser transmitidas de animales a humanos.

En el transcurso de las investigaciones de murciélagos, el equipo ha detectado muchos virus nuevos, pero éste en específico tiene una tasa de mortalidad que va del 40 al 75 por ciento, dependiendo del epicentro del brote.

Los estudios revelan que los murciélagos son portadores de este virus. Foto: AP

“Supone una gran preocupación porque no hay tratamiento y este virus tiene una alta tasa de mortalidad”, afirma Wacharapluesadee a dicho portal.

Los riesgos de contagio son bastante notables, un ejemplo es lo que ocurre en el mercado de Battambang, en el noroeste de Camboya, donde los comerciantes cubren sus productos con láminas y millones de compradores acuden, ¿y los murciélagos?, ellos silenciosamente aparecen colgados en los arboles y defecan en cualquier cosa que esté por debajo. Esto significa que esta y otras especies de animales están en contacto directo con los humanos y existen millones de posibilidades de contagios.

A su vez, las heces de los murciélagos son utilizadas como fertilizantes en Camboya y Tailandia, y de acuerdo con dicha investigación de BBC, alrededor del 60 por ciento de los entrevistados no sabia que estos animales son capaces de transmitir enfermedades.

La destrucción de hábitats y el aumento de la demanda de recursos también incrementa la propagación de enfermedades, pero, ¿se debe erradicar a los murciélagos? Por supuesto que no, eso resultaría mucho peor para el planeta, pues incluso al alimentarse con mosquitos, estos seres vivos ayudan a reducir la malaria.

De acuerdo con la OMS, el virus Nipah (VNi) es capaz de causar cuadros graves de salud tanto en animales como en humanos. El primer brote se detectó en Kampung Sungai Nipah, Malasia, en 1998, aunque en esa ocasión el huésped intermediario fue un cerdo y cabe destacar que este virus también puede ser transmitido a otros animales.

El nombre de la infección se debe a que los síntomas se asocian con un proceso asintomático hasta un síndrome respiratorio agudo con fiebre alta, dolor de cabeza y alteración del comportamiento, mientras que en un caso de mayor riesgo puede provocar una encefalitis, dicha inflamación en el cerebro puede provocar convulsiones y muerte.

Este virus puede transmitirse mediante fluidos como la saliva o sangre y por el momento no existen medicamentos o una vacuna para combatirlo, pero recientemente Moderna dio a conocer que está trabajando en un futuro fármaco basado en la tecnología mRNA, misma técnica que utilizó para desarrollar su vacuna contra la COVID-19.

Los murciélagos juegan un papel importante en el ecosistema y la salud humana. Foto: AP

Otro de los puntos que más preocupa es que el periodo de incubación puede llegar hasta 45 días, lo que da pie a diversas posibilidades de infección, pues si el portador no sabe que está infectado, puede propagarlo fácilmente.

Bangladesh e India son los países en donde más casos de infección se han reportado, los cuales podrían estar relacionados con el consumo de jugo de palmera datilera. Entre 2001 y 2011 se registraron 196 casos, hubo 150 fallecidos.

Por esta esta situación, Wacharapluesadee también explicó que la región asiática tiene un gran número de enfermedades que deben ser estudiadas, pues en ellas están concentradas diversos virus que pueden originar una pandemia.

Debido a que el Nipah representa un virus para todos los países, solo un grupo de laboratorios puede cultivarlo y almacenarlo. Los expertos utilizan una amplia gama de herramientas que no están disponibles en todos los laboratorios, ellos se encargan de recolectar muestras para comprender cómo se replica, qué lo transmite y la causa principal de este tipo de enfermedades, información necesaria para trabajar en futuras vacunas.

Actualmente Veasna Duong, jefa de la unidad de virología del laboratorio de investigación científica Instituto Pasteur en Phnom Penh, y Wacharapluesadee tienen planeador vigilar el virus y posteriormente, cuando los casos de COVID-19 disminuyan, enviarlo a la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa, una organización gubernamental de Estados Unidos, la cual se encarga de dar financiamiento a trabajos destinados a reducir las amenazas de enfermedades infecciosas.