La notable mejoría experimentada desde la llegada al banquillo de Javier Aguirre ilusionó de nuevo a su parroquia, aunque el inicio del año, con solo una victoria en los últimos cinco encuentros, provocó que este partido se tornara casi en una final.

Por David Ramiro

Leganés (Madrid), 16 feb (EFE).- El Betis sumó su cuarto partido liguero sin ganar y aleja de la zona europea al empatar en Butarque contra el Leganés del mexicano Javier Aguirre, que se acerca al abismo de Segunda y se mantiene en descenso.

No jugó minuto alguno en el Betis Andrés Guardado, que volvió a una convocatoria del equipo sevillano tras recuperarse de la lesión muscular sufrida hace tres semanas. Diego Laínez, mientras, tuvo que ser operado de urgencia de apendicitis este sábado. Sí fue titular el argentino Guido Rodríguez, que se ha asentado en el conjunto verdiblanco desde que llegó a España en el mercado de invierno, procedente del América, aunque fue sustituido en el minuto 46, por Loren.

Fue un encuentro de máxima tensión el que se vivió en Butarque con dos equipos inmersos en dinámicas similares y que llegaron a la cita obligados a ganar para cortar sus respectivas crisis.

En el caso de los locales, en descenso desde la segunda jornada, la notable mejoría experimentada desde la llegada al banquillo de Javier Aguirre ilusionó de nuevo a su parroquia, aunque el inicio del año, con solo una victoria en los últimos cinco encuentros, provocó que este partido se tornara casi en una final.

Contra el Betis, el equipo madrileño saltó mucho mejor al césped que su rival, al que se le notó muy incómodo ante la maraña de jugadores que se encontró del Leganés, que fío toda su táctica defensiva a una línea de contención muy junta desde la delantera hasta la defensa.

Sin embargo, el Leganés volvió a demostrar una carencia importante a nivel ofensivo. Se le vio poco profundo en las jugadas de ataque y en las acciones a balón parado que tuvo fue incapaz de hilar dos pases seguidos.

El Betis no supo aprovechar esa inoperancia ofensiva de su rival porque se contagió de un ritmo cansino de juego que hizo pasar desapercibido a su jugador más adelantado, Borja Iglesias, que apenas recibió pases de Joaquín y Canales, los dos futbolistas llamados a marcar las diferencias desde los extremos.

Rubi no vio las cosas claras para el Betis y en el descanso introdujo dos cambios dando entrada a Loren y Barragán. Con ellos las prestaciones ofensivas de su equipo mejoraron y obligaron a Aguirre a mover también su banquillo.

Bryan Gil, debutante de 18 años y cedido por el Sevilla, le dio otro aire más vertical al Leganés desde el extremo izquierdo, aunque a veces sus impulsos enérgicos fueron más un problema que una solución.

De hecho, el joven sevillano participó en casi todas las acciones rápidas de peligro del Leganés desgastando mucho a los jugadores de banda del Betis como Joaquín, que terminó sustituido por Tello.

En los minutos finales, el conjunto verdiblanco dio un paso hacía adelante decidido a por los tres puntos y el triunfo lo tuvo a los 79 minutos cuando Aleñá recibió dentro del área y su remate con la zurda lo sacó casi en línea de gol Soriano.

Fueron los mejores momentos del Betis, que aprovechó el desgaste físico del Leganés para imprimir una marcha más a un partido que terminó sin dominador y con los ánimos muy caldeados debido a la expulsión por roja directa de Borja Iglesias, que empujó en la banda a un integrante del banquillo del Leganés.

Con este empate el Leganés se mantiene en descenso con 19 puntos y el Betis, con 29, cada vez se aleja más de unos puestos europeos que ve a nueve.