Dentro del marco de la semana del Cerebro 2019 expertos de la UNAM señalaron que es posible que una mala nutrición pueda tener un impacto negativo en nuestro organismo.

Ciudad de México, 16 marzo (SinEmbargo).- Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) afirman que una mala nutrición puede afectar algunas actividades cerebrales como el funcionamiento cognitivo.

Dentro del marco de la semana del Cerebro 2019 en la mesa de diálogo “¿Un factor de riesgo para el cerebro?”, los investigadores Gerardo Ortiz Moncada, Felipe Cruz de la Facultad de Psicología y Rafael Villalobos Molina de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, señalaron que es posible que algunas de las carencias humanas pudieran tener un impacto negativo en nuestro organismo.

En México viven cerca de 54 millones de personas con pobreza y 9.4 millones se encuentran en pobreza extrema, por lo que los expertos advirtieron que no basta con generar programas asistenciales para atacar el problema de la alimentación deficiente o desequilibrada; “necesitamos modificar de manera sustancial nuestras prácticas de consumo”, dijo Villalobos.

Gerardo Ortiz Moncada, Felipe Cruz de la Facultad de Psicología y Rafael Villalobos Molina. Foto: UNAM

Los investigadores aclararon que dentro de un organismo malnutrido no se encuentran los elementos energéticos y de sostenimiento para llevar acabo una normal actividad cerebral y por ello actividades como la función cognitiva de nuestro órgano maestro pueden verse trastocadas.

Felipe Cruz señaló que toda función mental y psicológica empieza por los ámbitos de activación, inducidos por una serie de nutrientes que facilitan ese proceso, sobre todo a nivel subcortical.

Otro de los sistemas que puede verse afectado es el asociativo, el cuál está vinculado a la consolidación de la memoria, y sistemas motores, que no sólo se relacionan con la acción motora, sino con la temporalidad y especialidad de la organización del movimiento en general.

Por último los expertos concluyeron que las condiciones de desnutrición, sobrepeso y obesidad si tienen un impacto negativo en el desarrollo cognitivo.