Ximena Puente de la Mora. Foto: Cuartoscuro

Ximena Puente de la Mora, la Comisionada Presidenta del garante de la transparencia en el país. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 16 de abril (SinEmbargo).– Con un pasado paradójico, porque jamás ha rendido cuentas cuando está llamado a ser garante de la Transparencia Mexicana, el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos (IFAI) se encuentra ante una oportunidad “histórica” con la instalación del Sistema de Evaluación del Desempeño Institucional (SEDI) inaugurado ayer, opinaron expertos en corrupción.

La herramienta permitirá vincular el uso de recursos financieros con el desempeño de los programas del IFAI. Para su instalación fue sometida a la observación de expertos de organismos como el Banco Mundial (BM), el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), Fundar, México Infórmate, Transparencia Mexicana y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Se trata de un mecanismo sin precedentes dentro del mismo instituto que en 14 años de funciones jamás ha presentado informes periódicos de la relación entre los recursos públicos que recibe y los programas que ejecuta; tampoco la justificación financiera de sus decisiones.

Por ejemplo, el IFAI trabaja este año con un presupuesto de 893.2 millones de pesos (mdp) y ejecuta 13 programas, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Uno de esos programas es la resolución de recursos de revisión y elaboración de nuevos criterios para el cual, ejerce 53.5 mdp. No obstante, el rubro de negativas de información se ha engrosado al grado de alcanzar un índice de 12 millones de expedientes reservados.

Desde 2013, se alcanzó un registro histórico en el número de ciudadanos inconformes con las respuestas negativas de las dependencias gubernamentales: hubo siete mil 506 recursos de revisión, un incremento de 20.2 por ciento en relación con los cinco mil 928 interpuestos en 2012, de acuerdo con el informe del mismo instituto de ese año. Esas cifras no han descendido, según se puede observar en el Portal de Obligaciones y Transparencia (POT).

Pero también están las decisiones internas. Una controversia que en el pasado sumió al IFAI en una crisis de credibilidad fueron los viajes de sus comisionados. En 2013, se erogaron más de 900 mil pesos en periplos a Londres, Madrid, Bélgica, Varsovia, París y Sidney. Con la nueva herramienta, los integrantes del pleno tendrán que justificar los porqués de sus salidas al extranjero.

Otro asunto de transparencia interna al que tuvo que darle la cara el IFAI en el pasado fue la compra de su edificio sede. También en 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) informó que contaba con una lista de once dependencias bajo sospecha de uso inapropiado de recursos y entre ellas se encontraba el órgano garante de la Transparencia Mexicana.

Si se aprueba el dictamen de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, por debatirse en unas horas en la Cámara de Diputados, el IFAI no sólo será el instrumento de los ciudadanos para solicitar información a las entidades públicas; sino el principal instituto en el organigrama del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

“El IFAI jamás contó con mecanismos de gobernanza interna ni métricas de éxito institucional. Y ahora, está en un momento y oportunidad históricas. Se convertirá en garante del Sistema Nacional Anticorrupción y una herramienta de transparencia interna es indispensable”, expuso Alejandro González Arreola, director general de Gestión Social (Gesoc), una de las organizaciones que evaluó el diseño del SEDI.

Ernesto Gómez Magaña, director ejecutivo de Participación Ciudadana, expresó que el IFAI ha llegado a una edad en la que tiene que evolucionar a ser un órgano transparente en sí mimo. “En ello radica que se recupere la confianza perdida en las instituciones mexicanas debido al mal de la corrupción y los conflictos de intereses que atraviesan ya a toda la burocracia”.

¿SOMBRAS PARA ESTE DINERO?

Foto: Ifai

En el pasado, el organismo ha tenido que enfrentar casos poco transparentes, como los viajes de sus consejeros. Foto: IFAI

El 8 de febrero de 2014, el instituto dejó de ser un órgano descentralizado de la Administración Pública Federal y se convirtió en Organismo Constitucional Autónomo, de acuerdo con la modificación de la Ley Federal de Entidades Paraestatales, propuesta por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Esa modificación constitucional significó una revolución en la entraña del instituto. De cinco, los comisionados pasaron a ser siete. Apenas ratificados por el Senado, los nuevos integrantes del IFAI acordaron modificar la estructura orgánica y la creación de seis coordinaciones generales. En el trance, 84 funcionarios presentaron su renuncia.

De manera paralela, el recurso público para el órgano de la Transparencia Mexicana creció de manera significativa. En 2014, el IFAI trabajó con 611.7 mdp y en 2015, su presupuesto fue de 893.2 millones; es decir, 281.5 millones más. Cada uno de los cinco comisionados que tenía el IFAI ganaba 3.1 millones de pesos al año antes del cobro de impuestos. Ahora, cada uno de los siete con los que cuenta el instituto recibirá 3.4 millones. El instituto pasó de tener 441 plazas a 579, una nómina que le cuesta 534 mdp.

NEGARSE ANTE EL IFAI

En ese rubro de negativas que ha crecido de manera desbocada, la Procuraduría General de la República es la principal protagonista. Ante el IFAI es la que más información reservada tiene con un millón 695 mil 921 expedientes. Tlatlaya, así como Monex y Soriana han sido algunos de los asuntos que el nuevo pleno del IFAI ha debido dictaminar una vez que se ha topado con el argumento de “información reservada”.

¿Por qué se desató esa balacera en la que soldados abatieron a 22 civiles en Tlatlaya, Estado de México? La Procuraduria de Justicia de esa entidad informó en los días posteriores que fue un enfrentamiento entre militares y delincuentes. En febrero de este año, el IFAI solicitó que se investigara a los funcionarios de la Procuraduría General de la República por haber actuado con falsedad; además de negarse a abrir los peritajes. Pero la Procuraduría se negó con el argumento de que los documentos estaban reservados porque formaban parte de una averiguación previa en curso.

El pasado lunes, el IFAI le ordenó también a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) informar el estado que guarda la investigación relacionada con la distribución de tarjetas Monex y Soriana, realizada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la contienda electoral de 2012. El instituto emplazó a la PGR a entregar al solicitante la información requerida.

La PGR negó la información porque se trataba de “información relacionada con averiguaciones previas que deben mantenerse de forma reservada”. Pero el pleno del IFAI resolvió que hay una clara diferencia entre informar sobre el estado que guarda una averiguación previa y la información contenida en la referida indagatoria.