El escenario advierte que nuestra trayectoria actual probablemente provocaría al menos 3 grados centígrados de calentamiento global, lo que a su vez podría producir una retroalimentación amplificada que desencadenaría un mayor calentamiento. Esto impulsaría el colapso acelerado de ecosistemas clave “que incluyen los sistemas de arrecifes de coral, la selva tropical del Amazonas y el Ártico”.

Por Nafeez Ahmed; traducido por Álvaro García

Ciudad de México, 16 de junio (Vice Media/SinEmbargo).- Un exjefe de defensa y comandante de la marina real de Australia respaldó el análisis de un escenario catastrófico sobre cómo podría colapsar la civilización humana en las próximas décadas debido al cambio climático.

El análisis, publicado por el Breakthrough National Center for Climate Restoration, un grupo de expertos en Melbourne, Australia, describe el cambio climático como “una amenaza existencial de corto a mediano plazo para la civilización humana” y establece un escenario plausible de cómo podrían suscitarse las cosas durante los próximos 30 años.

El documento argumenta que los “resultados extremadamente graves” de las amenazas de seguridad relacionadas con el clima son a menudo mucho más probables de lo que se supone convencionalmente, pero casi imposibles de cuantificar porque “quedan fuera de la experiencia humana de los últimos mil años”.

En nuestra trayectoria actual, advierte el reporte, “los sistemas planetarios y humanos [están] alcanzando un ‘punto de no retorno’ para mediados de siglo, en el cual la perspectiva de una Tierra en gran parte inhabitable conduciría a la ruptura de las naciones y el orden internacional”.

La única manera de evitar los riesgos de este escenario es lo que el reporte describe como acciones “similares a las de la movilización de emergencia de la Segunda Guerra Mundial”, pero esta vez enfocadas en la construcción rápida de un sistema industrial de cero emisiones para poner en marcha el restablecimiento de un clima seguro.

El escenario advierte que nuestra trayectoria actual probablemente provocaría al menos 3 grados centígrados de calentamiento global, lo que a su vez podría producir una retroalimentación amplificada que desencadenaría un mayor calentamiento. Esto impulsaría el colapso acelerado de ecosistemas clave “que incluyen los sistemas de arrecifes de coral, la selva tropical del Amazonas y el Ártico”.

Los resultados serían devastadores. Cerca de mil millones de personas se verían obligadas a reubicarse debido a las difíciles condiciones de vida y dos mil millones se enfrentarían a la escasez de suministros de agua. La agricultura colapsaría en las regiones subtropicales y la producción de alimentos sufriría de manera dramática en todo el mundo. La cohesión interna de Estados-naciones como Estados Unidos y China se desplomaría.

“Incluso con el aumento de 2 grados centígrados de calentamiento, es posible que más de mil millones de personas deban ser reubicadas y, en el peor de los escenarios, la escala de destrucción estaría más allá de nuestra capacidad de modelar y habría una alta probabilidad de que la civilización humana llegara a su fin”, señala el reporte.

David Spratt, director de investigación de Breakthrough, e Ian Dunlop, un alto ejecutivo de Royal Dutch Shell que anteriormente presidía la Asociación Australiana del Carbón, escribió el nuevo reporte sobre las políticas.

En el prólogo del reporte, el almirante retirado Chris Barrie —jefe de la Fuerza de Defensa australiana de 1998 a 2002 y exjefe adjunto de la Armada australiana— elogió el documento por “exponer la verdad descarada sobre la situación desesperada en la que se encuentran los humanos y nuestro planeta, pintando una imagen perturbadora de la posibilidad real de que la vida humana esté en peligro de extinción, de la manera más horrible”.

Barrie ahora trabaja para el Instituto de Cambio Climático de la Universidad Nacional de Australia en Canberra.

Spratt dijo a Motherboard que una razón clave por la que no pueden comprenderse los riesgos es que “gran parte del conocimiento que se produce para los responsables de la formulación de políticas es demasiado conservador. Debido a que los riesgos son ahora existenciales, se requiere un nuevo enfoque para la evaluación de los riesgos climáticos y seguridad mediante el análisis de escenarios”.

El pasado octubre, Motherboard indicó que había pruebas científicas de que el informe de la ONU para los responsables de políticas del gobierno sobre el cambio climático, cuyos hallazgos fueron ampliamente reconocidos como “devastadores”, eran en realidad demasiado optimistas.

Si bien el planteamiento de este escenario presenta algunas de las posibilidades de riesgo más ‘terribles’, a menudo es imposible cuantificar de manera significativa sus probabilidades. Como resultado, los autores enfatizan que los enfoques de riesgo convencionales tienden a minimizar los peores escenarios a pesar de su plausibilidad.

El escenario de 2050 de Spratt y Dunlop ilustra lo fácil que podría ser terminar en un escenario acelerado de clima descontrolado que nos llevaría a tener un planeta prácticamente inhabitable en unas cuantas décadas.

“Un escenario catastrófico en 2050 presentaría un mundo en crisis social y caos absoluto”, dijo Spratt. “Pero existe una pequeña oportunidad para una movilización global y de emergencia de los recursos, en la que las experiencias de logística y planificación del sector de seguridad nacional podrían desempeñar un papel valioso”.

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