En la imagen, la vista de la ciudad desde el Cerro de la Estrella durante los días de contingencia. Foto: Graciela López, Cuartoscuro

Escuchar que hay contingencia ambiental o mala calidad del aire se ha convertido en algo recurrente para nosotros, en semanas pasadas el Gobierno de la Ciudad de México tuvo que suspender clases y se recomendó a la población no realizar actividades al aire libre y hasta se pospuso un partido de fútbol de la liga nacional, pero, ¿sabemos realmente cuáles son los principales factores que causan esta situación a nivel mundial?

Si le damos un vistazo al informe del 2006 de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) acerca de la ganadería y el medio ambiente, nos toparemos con hechos que nos parecerán sorprendentes y que tal vez nunca nos habíamos planteado, como el que consumir un pedazo de carne puede resultar igual o más perjudicial para la contaminación atmosférica que conducir un auto, increible ¿no?.

En este citado informe se detalla que en cuanto a emisión de gases de efecto invernadero, el sector ganadero produce el 18 por ciento, superando así al sector transporte; es responsable de la producción del 65 por ciento del óxido nitroso, el 37 por ciento del metano, así como el 64 por ciento del amoniaco, los cuales se originan en el sistema digestivo y desechos de los rumiantes.

El sector ganadero produce el 18 por ciento de emisión de gases de efecto invernadero. Foto: JMcArthur

Además de esto, la ganadería utiliza el 30 por ciento de la superficie terrestre del planeta y ocupa un 33 por ciento de toda la superficie cultivable, destinada a producir forraje. La tala de bosques para crear pastos es una de las principales causas de la deforestación, en especial en Latinoamérica, donde el 70 por ciento de los bosques que han desaparecido en el Amazonas se han dedicado a pastizales.

Esto suena alarmante y desolador, ¿no es así? Es increíble que cuando se habla de contaminación atmosférica la mayoría de las personas ni siquiera imaginamos lo que afecta nuestro consumo de carne y productos animales.

Los gobiernos están empezando a implementar iniciativas para disminuir las emisiones provenientes del transporte, como el car pool o coche compartido, uso de transporte público, restricción de circulación y uso de alternativas como la bicicleta. Sería muy interesante que dentro de las iniciativas se empezara a tomar en cuenta el impacto negativo de la ganadería en el medio ambiente.

Borregos de WeAnimals. Foto: JMcArthur

No es posible que mientras el país se ahoga en contaminación, se sigan dando incentivos al sector que más contamina y que no se hable al respecto en ningún lugar o en ninguna agenda política.

¿Pero qué podemos hacer nosotros? A nivel personal tenemos el poder de decidir sobre nuestros hábitos de consumo y si deseamos aportar algo para mejorar la situación, podemos optar por algo tan simple como dejar los productos animales fuera de nuestro plato. Actualmente existe una gran cantidad de información para poder cambiar a una alimentación basada en plantas, y no solo eso, comer vegetales puede ser delicioso y variado además que nos trae beneficios de salud.

¿Queremos vivir en un mundo de cielo gris? Hace poco circularon unas sorprendentes fotos de China, en donde se podía ver el cielo azul y el amanecer en pantallas LED situadas en una de las plazas principales, en contraste con la realidad gris del cielo de ese momento, esas fotos apocalípticas pudieran ser tomadas en una gran parte de ciudades mexicanas, donde la calidad del aire es pésima diariamente.

El amanecer en pantallas en China. Foto: Twitter @MundoExtincion

El futuro ya nos alcanzó y no es muy prometedor, el momento para actuar y poder cambiar algo es ahora.