La SCT emitió un boletín informativo para responder al comunicado emitido el día de hoy por la compañía Global Air, propietaria del avión que se accidentó el pasado mes de mayo en Cuba, provocando la muerte de varias personas.

La dependencia informó que: “Será hasta que concluyan todos los análisis y estudios correspondientes cuando podrán conocerse las causas”. Global Air publicó un comunicado esta mañana, donde atribuyó las causas del accidente a errores humanos.

Ciudad de México, 16 de julio (EFE/SinEmbargo).- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que la investigación del accidente aéreo del pasado 18 de mayo en la Habana, Cuba, no ha terminado, por lo que no se puede concluir nada al respecto.

En un comunicado, la SCT afirmó que el Instituto de Aviación Civil de Cuba (IACC) es la única autoridad que podrá determinar el origen del accidente, donde perdieron la vida más de 109 personas, sin embargo no han emitido posicionamiento alguno.

“El IACC señaló que será hasta que concluyan todos los análisis y estudios correspondientes cuando podrán conocerse las causas. Por lo anterior, no hay elementos para que la Dirección General de Aeronáutica Civil, dependiente de la SCT, o alguna otra autoridad, pueda hacer un pronunciamiento o asignación de responsabilidades oficial al respecto”, dice el comunicado.

El proceso – explicó la SCT– sobre la suspensión de actividades de Global Air, se hizo en apego en el marco legal y tuvo consideración la gravedad del accidente

Finalmente, aseveró que responderán en tiempo y formas los amparos que ha interpuesto la aerolínea hasta el momento, contra las medidas de parar operaciones.

La SCT dio respuesta al comunicado emitido por la aerolínea mexicana Global Air, propietaria del avión accidentado el 18 de mayo en La Habana, donde sostuvo el accidente se debió a un “fallo humano” de los pilotos, que despegaron con “un ángulo de ascenso muy pronunciado”, y calificó de “ilegal” la suspensión de actividades de la empresa.

Manuel Rodríguez, director general de Global Air, explicó en un comunicado que las investigaciones de las autoridades cubanas “revelan que la tripulación despegó la aeronave con un ángulo de ascenso muy pronunciado, creando una falta de sustentación que trajo como consecuencia el desplome de la aeronave”, dejando 112 muertos.

En el mismo mensaje, Rodríguez acusó a las autoridades mexicanas de haber suspendido las actividades de su empresa tras el accidente de manera “ilegal” y motivadas por la “incompetencia y mala fe” de cuatro funcionarios y dos extrabajadores.

“Posteriormente a estas declaraciones, la autoridad aeronáutica manda suspender las actividades de la compañía sin saber las causas del accidente, pero con las declaraciones histriónicas y mediáticas de los dos exempleados, posiblemente buscando un beneficio oculto”, señaló.

El director de la compañía aseveró que la suspensión y la revisión técnica extraordinaria que realizó Dirección General de Aeronáutica Civil tras el siniestro “se hicieron ilegalmente” bajo “flagrantes violaciones del marco legal”.

“La autoridad aeronáutica tiene serias deficiencias de personal, sin experiencia o trabajan bajo consigna para encontrar presuntas irregularidades y con ello sustentar su ilegal proceder”, denunció.

La gestión de Global Air estuvo marcada por una gran opacidad tanto antes como después del accidente, puesto que la empresa se negó a dar declaraciones a los medios y no disponía de página web ni de redes sociales activas.

El pasado 18 de mayo un avión propiedad Glibal Air se estrelló poco después de despegar del aeropuerto de La Habana con 113 pasajeros, en su mayoría cubanos, y seis tripulantes mexicanos, y solo tres mujeres sobrevivieron.

La aeronave cubría la ruta nacional entre La Habana y Holguín, una provincia a casi 700 kilómetros de la capital en la que residían 67 de las 110 víctimas.

Con información de EFE