El regreso de Elba Esther Gordillo
La absolución y liberación de Elba Esther Gordillo ha hecho que la ex lideresa sindical sea considerada ahora como una presa política del Gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando en realidad la maestra debería haber sido juzgada por haber mantenido bajo su control no sólo al magisterio, sino a la educación. El caso es que la exoneración de la maestra hace pensar a muchos que volveremos al control absoluto de Gordillo y del sindicato. En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “la justicia federal absolvió a la ex líder magisterial Elba Esther Gordillo. Al hacerlo la volvió, retrospectivamente, una presa política. La absolución judicial significa que los delitos que le imputaron eran falsos y que su caso no es sino uno más, aunque de los espectaculares, de la triste tradición mexicana de politizar la justicia y fabricar culpables por consigna. Nadie parece obligado a reparar el daño ni hay castigo para la autoridad que lo hizo. Se entiende que la razón del atropello es político y esto parece aligerar, en vez de agravar, el caso. La lógica política del juicio contra Gordillo es más o menos clara para todos […] Es la consecuencia de una sólida tradición de uso y abuso discrecional de la ley, cuya piedra de toque es que las instancias de procuración de justicia no son sino instrumentos políticos del poder de turno. Nadie juzgó a Gordillo por el verdadero delito por el que habría que juzgarla: por haber subordinado durante décadas la calidad de la educación a los intereses del sindicato, del que fue dueña. Se dirá que su trabajo era ese, servir a su sindicato. Salvo que Gordillo no solo fue dueña del sindicato sino también de la educación, porque el sindicato colonizó las secretarías del ramo (federal y en los estados), y fue el muro donde se estrellaron todos los intentos de reforma de una larga era. Su salida de la prisión anuncia ya un regreso al ciclo siniestro en el que las batallas sindicales del magisterio son más noticia que la educación”.

Gasto sin fin
En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, habla acerca del gasto que deberá realizar el próximo gobierno para cubrir los gastos de los programas sociales y proyectos que desea implementar el próximo Presidente Andrés Manuel López Obrador: “se acerca un fuerte incremento en el gasto gubernamental. El programa de Jóvenes Construyendo el Futuro apoyará a 2.3 millones de jóvenes a un costo de 22 mil millones de pesos al año. Se duplicarán las pensiones a los adultos mayores, para lo cual se destinarán 120 mil millones de pesos. Se otorgarán apoyos a las personas en situación de discapacidad o de pobreza, lo que costará 15 mil 840 millones de pesos. Se sembrarán un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, dando empleo a 400 mil personas a un costo de 22 mil millones de pesos. Nada más estos programas representan un gasto adicional de 180 mil millones de pesos al año. El gobierno también descentralizará 27 dependencias, incluyendo Secretarías, lo que costará al parecer 135 mil millones de pesos, y construirá el Tren Maya con una inversión de hasta 150 mil millones. Con estos dos proyectos, los nuevos gastos e inversiones se elevan a 465 mil millones de pesos. Algunos de los montos que calcula el nuevo gobierno son muy conservadores […] Durante la campaña, López Obrador afirmaba que aumentaría el gasto en 500 mil millones de pesos al año, sobre todo para proporcionar mayores servicios sociales, y que el dinero lo conseguiría con ahorros en el gasto y eliminando la corrupción. Pero aun si fuera cierto que el nuevo gobierno pudiera eliminar completamente la corrupción, esto no le depositaría 500 mil millones de pesos en cuentas de las que pudiera girar cheques para cubrir los nuevos gastos. Es muy positivo que López Obrador haya prometido en campaña aumentar el gasto público sin subir impuestos ni aumentar el déficit de gasto o la deuda. Por eso su elección fue tan bien recibida. Tengo la impresión, sin embargo, de que será imposible cumplir todas las promesas”.

En nombre de Dios
En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, reflexiona acerca de las recientes revelaciones de casos de abuso infantil y pederastia por parte de sacerdotes católicos en Pensilvania, Estados Unidos, en dónde se reveló una carpeta con más de 300 casos de abuso de sacerdotes a menores, de todas las formas posibles: ”
‘Éste es un momento muy difícil en tu vida y me doy cuenta de lo amargo que es esto. Yo también comparto tu dolor…’. Estas palabras fueron escritas en uno de los más atroces contextos que podamos imaginar: el abuso sexual a un menor. Más aún cuando el victimario es miembro de un grupo religioso que usa a Dios como excusa para su comportamiento. Las líneas son de la pluma de un obispo tras conocer el caso de una joven que abortó luego de ser violada por un sacerdote. Sin embargo, el mensaje fue dirigido, créalo, al cura pederasta, no a la víctima. Este ejemplo bien resume la actitud de la Iglesia católica respecto a los casos de abusos sexuales que, con el paso de los años, se acumulan por centenares. El último gran escándalo viene de Pensilvania, en Estados Unidos. Una carpeta de más de mil 300 hojas. Más de mil víctimas. Más de 300 sacerdotes involucrados. Todo habría ocurrido en los últimos 70 años. De a poco se han ido revelando detalles de los casos documentados que, por supuesto, no son todos. ¿Cuántas víctimas no encuentran otro refugio si no es el silencio? […] En esta nueva investigación, se registró el caso de un padre que tuvo que abandonar el sacerdocio tras las varias acusaciones en su contra; pero la Iglesia, en cambio, le firmó una carta de recomendación para que encontrara empleo en, nada menos, uno de los parques de Disney. Así el pudor. Mil víctimas en 70 años y sólo en 54 de los 67 condados del estado de Pensilvania. No queremos ni pensar en la suma del resto del país, de la región, del continente. Inconcebible el alcance de estos casos a nivel mundial […] Hasta el momento en que se escriben estas líneas, no hay reacción de El Vaticano sobre lo revelado en Pensilvania. Ni una palabra para las víctimas. Por cierto, en el caso con el comenzamos el texto, fue el mismo sacerdote el que se encargó de arreglar el aborto de la víctima. Aun así, la ideología religiosa sigue dando pauta en discusiones sobre las libertades. Qué extraño es el mundo. Tras lo revelado hace un par de días en Estados Unidos, se precisó que muchos de los casos han prescrito o los sacerdotes responsables han muerto. Qué elástico el perdón para los victimarios. Qué contundente el olvido de la Iglesia hacia las víctimas”.

AMLO, Aristegui y Gutiérrez Vivó
En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe acerca de las recientes declaraciones del Presidente electo Andrés Manuel López Obrador acerca de su intención de apoyar a Carmen Aristegui y José Gutierrez Vivó a la radio: “en la tarde del mismo miércoles en que Andrés Manuel López Obrador había anunciado, por la mañana, su decisión de procurar que los periodistas Carmen Aristegui y José Gutiérrez Vivó vuelvan a tener programas en la radio comercial, la famosa actriz Verónica Castro levantó la mano, por la vía tuitera, y con tres palabras alargó la extensión posible de las decisiones políticas contra el veto y el autoritarismo en ciertos medios de comunicación, sobre todo los electrónicos: ¿Y yo qué? Verónica Castro, como es sabido, sufrió la condena al ostracismo en Televisa, como ha sucedido con otros artistas y personajes que en su momento entraron o fueron llevados a terrenos de conflicto con la poderosa televisora que establecía relaciones contractuales o factuales de exclusividad con sus estrellas […] Ya especificarán los dos periodistas, Aristegui y Gutiérrez Vivó, su anuencia o su distancia respecto a la disposición componedora de López Obrador. De entrada, junto al júbilo de un segmento social por la apertura de posibilidades del retorno de ellos a la radio (de Gutiérrez Vivó, desde hace semanas se habla de la posibilidad de que se integre al Instituto Mexicano de la Radio), hay también quienes consideran impropio que el poder presidencial intervenga en relaciones entre particulares y trate de influir en aspectos de contrataciones y similares. Un aspecto importante del anuncio obradorista y de la reacción de personajes como Verónica Castro (que ha retomado presencia en la pantalla de Netflix, con La casa de las flores, serie en la que destaca, al igual que Cecilia Suárez y su peculiar tono de voz actuada) es justamente el de poner sobre la mesa la necesidad de que los medios de comunicación se abran a nuevas voces y expresiones y, también, que levanten vetos y prohibiciones que no deben caber en nuevos tiempos”.

Los enemigos del pueblo
En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, habla acerca del frente que emprendieron los periodistas estadounidenses en contra de las declaraciones agresivas del Presidente Donald Trump: “hay una tendencia a que los líderes políticos más populares y exitosos electoralmente sean los más agresivos, estridentes, groseros y proclives a descalificar moralmente a quien los critique, aunque para ello tengan que mentir. También suelen ser los que más desprecian a las instituciones democráticas, entre ellas a la prensa. Ocurre en muchas partes del mundo. Son políticos que no respetan a nadie, que detestan la corrección política y que han podido comprobar que mientras más estupor generen con lo que dicen y hacen, más acaparan los reflectores. La política siempre ha tenido un componente teatral, de puesta en escena […] Donald Trump es el ejemplo más destacado de ese fenómeno. Esta dinámica de comunicación le sirvió para llegar al poder y le sigue sirviendo para mantener una base de fieles apoyadores que le festejan todo, le justifican cualquier exceso y acosan, insultan y amenazan a quienes se atreven a criticarlo. La prensa estadounidense, con su sólida tradición de contrapeso democrático y de vigilancia frente a los abusos del poder, muy pronto se puso en la mira de las agresiones y descalificaciones de Trump. Desde su campaña se dedicó a insultar a los periodistas que publicaban cosas que no le gustaban y al mismo tiempo a hacerse la víctima de una supuesta campaña deshonesta porque él era una amenaza para poderosos intereses que los medios de comunicación defendían […] The Boston Globe impulsó hace unos días la idea de convocar a diarios de todo Estados Unidos para hacer un frente común contra la retórica trumpiana, que ha llegado a describir a la prensa en general como ‘enemiga del pueblo’. A los editores del periódico les pareció necesario hacer algo para enfrentar esta actitud que es también una peligrosa incitación implícita a la violencia contra los informadores, lanzada desde el máximo poder. 200 diarios aceptaron la convocatoria y publican hoy un editorial sobre el asunto. Cada uno decidió su texto y sus palabras, pero todos abordan el mismo tema. ¿Estamos a salvo en México de esta amenaza?”.

El NAIM en capilla y consultas a modo
En Milenio, el periodista Carlos Marín, habla sobre el anuncio que debió postergar hasta el viernes López Obrador respecto a la construcción del nuevo aeropuerto: “Andrés Manuel López Obrador informará el viernes sobre el nuevo aeropuerto que tanto abomina. No decide aún si lo frenará, lo concesionará o construirá dos remotas pistas en Santa Lucía. Los macheteros de Atenco necean con la obviedad de que el Nuevo Aeropuerto Internacional de México es ‘un gran negocio’… y desde luego lo es, como también una fuente de trabajo para sus coterráneos jodidos y atados a su ‘cosmogonía’. Reforma y La Jornada resaltan o escamotean que la bárbara explotación de minas de tezontle nada tiene que ver con el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, o que los constructores y las más picudas autoridades, agrupaciones y empresas aeronáuticas del mundo avalan el proyecto, precisamente, donde se construye. Peor: el dictamen del que sabremos mañana será sometido a nuevos exámenes ingenieriles. Y más pior: será sometido ¡a consulta pública! A este paso, ‘el pueblo’ decidirá si dos y dos siguen sumando cuatro. No es todo: en una sentada con sus leales, Andrés Manuel López Obrador decidió ampliar en centenares de kilómetros su tren maya, del que se ignoran estudios previos de viabilidad y de impacto ambiental, y si lo someterá a la ‘voluntad popular…’”.

Beisbol
En el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, habla sobre la propuesta de López Obrador para impulsar el deporte del beisbol entre los jóvenes mexicanos: “No cabe duda lo profundamente enraizado que está el beisbol en la cultura mexicana. Hasta mediados de los años 60, las secciones deportivas de los diarios de la capital dedicaban un espacio mucho mayor a ese deporte que al futbol, algo que se revertiría con la apuesta que la televisión privada hizo por el balompié. Escribo esto por el anuncio que hizo esta semana el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que su gobierno promoverá la práctica del beisbol con el fin de formar peloteros que puedan ir a las Grandes Ligas. Por un lado, me parece bien que quien va a ser la máxima autoridad del país sea aficionado al beis. Es evidente que no es ningún villamelón. Una vez, hace unos ocho años, me tocó encontrármelo, vestido de pelotero, en el parque de la Alianza de Tranviarios, en Iztapalapa, donde un equipo de Excélsior jugó una serie de siete partidos contra La Afición. El que el próximo Presidente sea beisbolista de corazón va a ayudar al desarrollo de un deporte que ha sido aplastado por los intereses comerciales que se han volcado a favor del futbol. Con lo que no estoy de acuerdo es que se pretenda convertir al beisbol en el deporte oficial del país. Es decir, que López Obrador lo impulse desde la Presidencia por razones que Bill Clinton identificaba, en tono autocrítico, como una mala característica de los políticos encumbrados: sólo porque puede. Tendría que haber criterios objetivos para gastar más recursos públicos en la promoción de la práctica de cualquier deporte. ¿Por qué el beisbol y no el basquetbol? La respuesta tendría que basarse en un estudio y sustentarse con un plan. El que sea el deporte favorito del tabasqueño no es razón. El beisbol es el rey de los deportes, pero de ninguna manera debe ser el deporte del rey”.

¿Por qué Mancera?
En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “detrás de la extrañeza y las críticas que desató la designación de Miguel Ángel Mancera como coordinador de los senadores del Partido de la Revolución Democrátca en la próxima legislatura, hay una decisión netamente pragmática y una jugada política de las tribus perredistas que se están peleando los pocos espacios de poder que le quedaron al partido […] ante los pleitos y las amenazas internas, prefirieron todos apoyar a Mancera, como figura “neutral” y un coordinador que pudiera dialogar con todos, aún sin ser perredista. Pero además, al nombrarlo líder, le cierran el paso a Jesús Zambrano, en el remoto caso de que llegara al Senado si el Tribunal Electoral le diera la razón y le otorgara la senaduría de Representación Proporcional que originalmente correspondía a Zepeda, pero que al entrar como senador de mayoría, le toca a su suplente Zamora Guzmán. Eso sí, pocos en el PRD creen que Zambrano pueda ganar ese recurso en el Tribunal”.

Sospechas
En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “generó sospechas y dudas en las fuerzas armadas que ya asciendan a casi 77 mil pesos las multas que ha impuesto Karla Macías Lovera, jueza novena de distrito en Guanajuato, a la Secretaría de Marina, con el argumento de que no rinde los informes sobre el presunto caso de desaparición forzada en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Ella conoce los juicios de amparo relacionados con cinco de 36 personas que son buscadas en aquella localidad fronteriza y cuentan que ha emitido 34 requerimientos de información para que se le entreguen las copias certificadas de las bitácoras de los operativos que llevaron a cabo los efectivos cuando ocurrieron las desapariciones.

Se los lleva el tren
En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “los empresarios turísticos están que se los lleva el tren, pues el anunciado Tren Maya amenaza con dejar al sector ¡sin promoción! a nivel internacional. El próximo gobierno planteó que la construcción del trenecito costará 150 mil millones de pesos, que saldrán tanto de inversión privada como pública. El detalle que preocupa al sector turístico es que el Presidente electo planea disponer para ese proyecto del “impuesto al turismo” (el Derecho de No Residente que se cobra a todos los turistas que arriban al país), cuya recaudación anual dijo que anda en 7 mil millones de pesos. Sin embargo, ese gravamen fue creado para otros fines. Se reparte así: 10 por ciento para Fonatur, 20 por ciento para el Instituto Nacional de Migración y, ojo, 70 por ciento para el Consejo de Promoción Turística. Obviamente si todo ese dinero se lo lleva el tren, quién sabe cómo diablos le van a hacer para atraer visitantes. Algunos líderes han comenzado a expresar su inquietud, por lo que seguramente será importante lo que hoy diga al respecto Pablo Azcárraga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, el organismo cúpula del sector.

Napito regresa
En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “el tiempo se agota y Napoleón Gómez Urrutia debe presentarse en el Senado para tomar protesta. Para firmar y tener acceso al Senado, el exlíder sindical minero deberá venir a México antes del día 29, fecha en que tomará protesta como senador de Morena. Cámaras y micrófonos le esperan. “Él tiene que someterse a los mismos procedimientos de la ley, que son del 20 al 28, tiene que venir para que puedan sacarle fotografía, registrarle la huella digital. No puede hacerlo por interpósita persona, tiene que venir a acreditar porque si no, no puede entrar al pleno para la toma de protesta”, afirmó Ricardo Monreal, futuro coordinador de la bancada. Presumiblemente, está en Canadá, pero su llegada será un terremoto político de consecuencias inimaginables. Ya lo verá”.

AMLO enterrará a “Ricky Riquín”
En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “nos dicen que Andrés Manuel López Obrador ya plancha un encuentro con su otrora rival en la campaña, el panista Ricardo Anaya. Nos dicen que después del regreso a la escena pública del ex candidato presidencial del PAN, los equipos de ambos políticos trabajan para afinar los detalles del encuentro tal como lo hizo el presidente electo con José Antonio Meade el pasado 3 de agosto. Así que ahora está por verse cómo se expresa AMLO de quien fue su adversario y si será igual de elogioso como lo fue con Meade. Sólo como una ayuda para la memoria, habría que retomar aquel mote que don Andrés Manuel le endilgó a don Ricardo en el segundo debate presidencial: “Ricky Riquín Canallín” y que anteriormente lo había definido como un “aprendiz de mafioso”. Interesante ver cómo se expresa ahora de él, y si el hoy presidente electo entierra esos calificativos que acuñó al calor de la campaña”.