La farmacéutica estadounidense comenzó este lunes en España las pruebas de fase 2 de su vacuna contra el coronavirus con la participación de 190 personas.

Ciudad de México, 16 de septiembre (RT).- Un número indeterminado de voluntarios han abandonado el ensayo de la vacuna contra la COVID-19 de la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson en España tras revelarse que un participante del ensayo de AstraZeneca tuvo efectos secundarios, señaló este martes a Reuters el investigador principal del programa en el país ibérico, Alberto Borobia.

“Muchos han llamado para preguntarnos más detalles sobre el riesgo de la vacuna, si lo que pasó con esa vacuna tuvo algo que ver con la que estamos estudiando, ese tipo de preguntas”, dijo Borobia a la agencia británica.

El científico no detalló cuántas personas se retiraron de las pruebas, si bien aseguró que todavía hay suficientes voluntarios de reserva para que continúen con normalidad los ensayos para desarrollar un fármaco contra la nueva enfermedad, que ya ha dejado más de 935 mil muertes y unos 29.5 millones de infectados en todo el mundo.

El científico no detalló cuántas personas se retiraron de las pruebas. Foto: Hans Pennink, AP

¿CÓMO VAN LOS ENSAYOS?

Borobia explicó que los ensayos de la fase 2 están diseñados para determinar qué dosis y programas de la vacuna generan la mayor cantidad de anticuerpos, mientras que la fase 3 prueba la eficacia de la vacuna. En este sentido, detalló que los ensayos de la fase 2 de J&J están programados para durar entre 14 y 16 meses, asegurando que si algunas dosis y programas generan cantidades considerables de anticuerpos, se podría realizar un “análisis intermedio” de fase 3 antes de que termine la segunda etapa.

Asimismo, precisó que en la tercera fase los voluntarios serán mucho más diversos que en la fase 2, que sólo involucra a personas con buen estado de salud divididas en dos grupos, uno de 18 a 55 años y otro de 65 años o más.

“En la tercera fase incluiremos a todo tipo de personas”, comentó. “Es necesario incluir un cierto número de pacientes hipertensos, pacientes blancos, pacientes asiáticos”, continuó, subrayando que la población que participa en la fase 3 “es totalmente heterogénea”.

El pasado 6 de septiembre, la farmacéutica británica AstraZeneca suspendió en todo el mundo los ensayos de su vacuna contra el coronavirus tras registrar un efecto secundario grave en un voluntario en Reino Unido.

LA CARRERA CONTRA LA PANDEMIA

Ocho días después, la empresa reanudó sus ensayos clínicos en Reino Unido y Brasil después de que los reguladores nacionales dieran luz verde. No obstante, estos permanecen suspendidos en EU a la espera de una investigación correspondiente por parte las autoridades sanitarias.

Johnson & Johnson fue una de las nueve compañías que la semana pasada se comprometió a mantener los estándares científicos en la carrera por lograr una vacuna contra la COVID-19, en medio de la creciente preocupación de que los estándares de seguridad y eficacia podrían no respetarse por las prisas para detener la actual pandemia.

El objetivo de la compañía es evaluar a 60 mil personas en todo el mundo durante la fase 3, con un tercio de los voluntarios en América Latina. Las primeras dosis del fármaco podrían estar disponibles a comienzos del año que viene.

Janssen Biotech, filial de J&J, comenzó este lunes las pruebas de fase 2 de su vacuna en 190 personas en España, que deben concluir el 22 de septiembre. Paralelamente, se están llevando a cabo ensayos en Países Bajos y Alemania, con 360 participantes entre ambos países.

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