El semanario Ríodoce, que durante años fue casa del periodista Javier Valdez, reveló más detalles de las acusaciones que EU mantiene contra Genero García Luna y que lo involucran con “favores” al cártel de Sinaloa como arrestar a miembros de cárteles rivales y proporcionar información confidencial.

Culiacán, Sinaloa, 16 de octubre (Ríodoce).– El exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna se declaró inocente ante una serie de nuevos cargos que presentaron fiscales en una corte federal del Distrito Este de Nueva York, incluyendo estar coludido en el tráfico de al menos 53 toneladas de cocaína que habrían llegado a Estados Unidos.

“No culpable”, dijo García Luna al Juez Brian M. Cogan, luego que la traductora le leyera la acusación, y le explicara que los fiscales tienen la evidencia necesaria para inculparlo de su participación para el trasiego de droga.

La acusación, actualizada el pasado 30 de julio, incluye a Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García como dos de los principales operadores de García Luna, quienes habrían sido “puentes” para negociar con líderes del cártel de Sinaloa, según se lee en el nuevo expediente 19-cr-00576, radicado en el Distrito Este de Nueva York.

De acuerdo a la acusación, tanto el exsecretario de Seguridad como Cárdenas Palomino y Pequeño García, habrían trabajado con líderes del cártel de Sinaloa para proteger toneladas de droga que eran traficadas de México a Estados Unidos a través de todos los medios posibles, incluyendo submarinos, barcos, aviones, y tráileres.

Luis Cárdenas Palomino, exjefe de la División de Seguridad Regional de la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Foto: Juan Pablo Zamora, Cuartoscuro.

“Los acusados no sólo protegían cargamentos de droga que pertenecían al Cártel de Sinaloa, y que fueron consumidos en su totalidad en Estados Unidos, sino que también protegían a sus líderes para que no fueran arrestados”, se lee en la acusación.

Ramón Pequeño García, exjefe de Inteligencia de la Policía Federal. Foto: Saúl López, Cuartoscuro.

Agrega el documento: El nivel de corrupción incluía asegurar que dinero producto de la venta de las drogas en Estados Unidos llegara con bien nuevamente a las manos de los líderes del cártel, y hasta buscar formas para lavar ese dinero.

 

Foto: Especial vía Ríodoce.

Apenas el 19 de agosto pasado, la Fiscalía estadounidense presentó ante el Juez Cogan una moción en donde aseguraba tener al menos 17 grabaciones telefónicas entre García Luna y narcotraficantes de alto rango del cártel de Sinaloa.

Hasta la fecha, el Juez Cogan no ha definido si aceptará esas grabaciones como evidencia durante el juicio, ya que los fiscales no han precisado cómo las obtuvieron, pues de tratarse de un sistema ilegal de espionaje, no tendrían validez judicial.

Sin embargo, en esta nuevas acusaciones ante las cuales García Luna se declaró no culpable, no se hizo mención de esas grabaciones.

LA EVIDENCIA

Parte de la evidencia que la Fiscalía dice tener en su poder y que incluye grabaciones, escritos y testimonios de testigos protegidos, destaca que tanto García Luna como Cárdenas Palomino, exdirector de seguridad regional de la extinta Policía Federal, y Pequeño García, director de la división Anti Drogas durante el sexenio de Felipe Calderón, hacían varios tipos de favores al cártel de Sinaloa a cambio de millones de dólares, entre lo que destaca:

A) No interferir con los envíos de drogas en México que tenían como destino Estados Unidos; B) Brindarles acceso a información delicada sobre las operaciones policiales que hacían en contra del cártel; C) Arrestar a miembros de cártel rival en lugar de a miembros del cártel de Sinaloa, además de proporcionar información confidencial que las fuerzas del orden tenían para ir sobre un cártel rival y; D) Colocar a otros funcionarios corruptos en posiciones de poder en ciertas áreas que eran controladas por el cártel de Sinaloa.

Los nuevos cargos, ante los cuales García Luna dijo ser inocente, destaca que entre enero de 2001 y el presente, los acusados estuvieron asociados para traficar 53 mil kilos de cocaína a Estados Unidos, a los cuales se añaden las acusaciones anteriores incluyendo conspiración para obtener, poseer, distribuir e importar drogas a Estados Unidos, además de alegar falsamente ante las autoridades de migración.

El Juez Cogan programó la próxima audiencia para el 7 de diciembre de este año, y se espera que para entonces se determine la fecha para el inicio de juicio.

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