Satisfacer las necesidades alimentarias de la población “se vuelve apremiante en esta emergencia sanitaria provocada por la enfermedad COVID-19”, aseguró el Coneval.

El Inegi detalló que en 2018 el 35 por ciento del gasto corriente monetario mensual de los hogares se destina a la compra de alimentos, bebidas y tabaco.

Ciudad de México, 16 de octubre (SinEmbargo).- En México, 16.2 millones de los hogares experimentan dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias, ya sea por falta de dinero o recursos. A esto se suma que la población hablante de una lengua indígena es el grupo poblacional que enfrenta en mayor medida este flagelo que cae sobre el 33.7 por ciento de la población total.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dieron a conocer las estadísticas actualizadas de la medición de la pobreza. Las mediciones se realizan cada década y las últimas cifras corresponden a 2018.

Hasta la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2018, el Inegi dio a conocer que de los 34.7 millones de hogares, el 47 por ciento no pudieron satisfacer sus necesidades alimentarias; además, 10.3 millones de hogares también mostraron alguna dificultad para el alimento de los menores.

La medición multidimensional de la pobreza que realiza el Coneval, cada dos años, el porcentaje de la población nacional con carencia alimentaria era del 20.4 por ciento del total, es decir 24.3 millones de personas. En este contexto señaló la necesidad de garantizar el acceso a una alimentación nutritiva y de calidad para toda la población.

Esta tarea, planteó “se vuelve apremiante en esta emergencia sanitaria provocada por la enfermedad COVID-19”. Recomendó que el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 contemple alternativas que contrarresten los efectos de la pandemia, puntualmente sobre el derecho a la alimentación.

El Inegi detalló que en 2018 el 35 por ciento del gasto corriente monetario mensual de los hogares se destina a la compra de alimentos, bebidas y tabaco. Es el principal gasto de cada casa. Sin embargo, el 41 por ciento de la población experimentó preocupación de que la comida se acabara; el 32 consideró que no tuvo una alimentación sana y variada; otro 32 reportó una alimentación de adultos basada en muy poca variedad de alimentos; el 23 por ciento de los adultos comieron menos de lo que se piensa debían comer.

Además, el 14 por ciento de as personas adultas dejaron de realizar alguna comida durante el día y el 12 por ciento de los hogares se quedaron sin comida.

Por entidades, el Inegi observó que en 11 el porcentaje de hogares que experimentaron alguna dificultad para satisfacer sus necesidades alimentarias por falta de dinero o recursos fue mayor al 50 por ciento: Guerrero y Tabasco con el 73 por ciento; Oaxaca con 67; Chiapas, con 66; y Veracruz con el 63 por ciento, en los primeros cinco lugares de la lista.

En el documento Consideraciones para el proceso presupuestario 2021, el Coneval identificó 30 programas relevantes para la atención del derecho a la alimentación nutritiva y de calidad, con lo que de los 149 programas sociales que operan, poco más de 20 por ciento contribuyen al acceso efectivo del derecho a la alimentación.