#MetaDatos  | Académicos consideran que la polarización en México se intensifica en las redes sociales y puede derivar en actos violentos como ya ha sucedió en Estados Unidos. En las últimas semanas fue evidente que este fenómeno, del que participan muchos grupos de tuiteros, no solo se nutre de argumentos políticos, sino que tiene una profunda raíz en la desigualdad social.

Numerosas expresiones racistas, clasistas y discriminatorias surgieron a través de hashtags como #EvoNoEresBienvenido.

Ciudad de México, 16 de noviembre (SinEmbargo).– La polarización que prevalece en el debate político en las redes sociodigitales de México es social, política y mediática, y puede intensificar el discurso de odio hasta llegar a un punto en que se materialice en acciones violentas como ya ha ocurrido en los Estados Unidos, concluyeron académicos entrevistados por SinEmbargo.

En los últimos meses se ha mantenido una tendencia en Twitter entre dos agrupaciones: una a favor del Presidente Andrés Manuel López Obrador y otra en su contra. La constante confrontación a través de hashtags ha comenzado a volverse rutinaria en la plataforma, pero las narrativas que desprenden preocupan a los académicos por la posibilidad de que se conviertan en detonantes de violencia no solo en la plataforma, también fuera de ella.

El doctor David Morales González académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que la polarización que se ha apropiado del debate político en las redes sociales, particularmente en Twitter, no puede entenderse si no se consideran las dinámicas similares que se generan de problemáticas de corte social fuera del entorno digital.

Por otro lado, agregó el académico, la confrontación de dos grupos particulares que exaltan narrativas opuestas: por un lado el discurso progresista y de izquierda, y por el otro el de los neoliberales y conservadores. Ambos presentan un riesgo latente a escalar a niveles en que se detone la violencia.

El académico de la UNAM consideró que la violencia es la última fase que puede generar un discurso extremadamente polarizado en las redes sociales. Ejemplo de esto son algunas de las masacres que se han generado en Estados Unidos, es el caso de los recientes tiroteos El Paso y otras ciudades, que este año se multiplicaron de manera proporcional a la intensificación de las tendencias a favor del racismo y la xenofobia en las redes sociales.

En el contexto mexicano la polarización se ha generado en torno a la figura del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien podría tener un papel decisivo para neutralizar los discursos de odio que están comenzando a surgir de la confrontación en la Red.

“En el último eslabón de toda esta cadena o todo este proceso polarizante está la violencia física. Si continúan enfrentándose en estas luchas, aunque sean redes sociales, los discursos de odio sí generan acciones concretas en ciudadanos”, expuso el especialista.

Al no hacerse cargo de estas consecuencias, agregó el académico, en Estados Unidos se ha llevado a crímenes de odio racial y hacia ciertos grupos sociales. “No podemos dejar que la situación se pase sola, ahí es donde se necesita el liderazgo político del Presidente que pueda responder a esto de una manera institucional y que estos discursos de odio no escalen”.

LA POLARIZACIÓN 

La polarización tiene como atributo principal la disputa de dos grupos con posturas políticas o sociales extrapoladas. David Morales explicó a este medio que en el caso de México, el fenómeno es detonado por un conjunto de argumentos ideológicos y sociales que anteceden a las expresiones violentas y agresivas que estallan en la Red, como la frase que la actriz Laura Zapata dirigió a la Senadora Citlalli Hernández esta semana: “Cállate gorda traicionera !!!”

“ En la polarización hay dos posturas sumamente distintas y los dos extremos no solo ideológicos sino también de como está planteado ese discurso. Empiezan a etiquetar entre chairos y fifis, progresistas y conservadores. A veces hemos visto sociedades que sostienen sus razonamientos por la raza, ideología o como se ha visto en elecciones de diversas parte del mundo donde la polarización genera miedo, fundamentalismo y sobre todo intolerancia,” expresó el académico.

Esta semana fue evidente que la polarización de la que participa un nutrido grupo de tuiteros, no solo se nutre de argumentos políticos, sino que, como señaló el académico, tiene una profunda raíz en la desigualdad social. Esta raíz se mostró sin veladuras a partir de las numerosas expresiones racistas, clasistas y  discriminatorias que se dieron rienda a través de hashtags como #EvoNoEresBienvenido.

La invitación de asilo político por parte del Gobierno Mexicano a Evo Morales Ayma, ex Presidente de Bolivia forzado a renunciar por presiones de las fuerzas armadas de aquel país, despertó la pesadilla racista que se mantiene latente entre los lazos que interconectan al continente Latinoamericano. Los vituperios que recibió el también activista en su país viajaron con él en la aeronave que le condujo a México.

 A su arribo, una ola de intolerancia y rechazo a su recepción en el territorio nacional se levantó en Twitter entre la comunidad de usuarios de oposición a la Cuarta Transformación. Al mediodía del martes, una decena de etiquetas que hacían énfasis en el repudio a la determinación gubernamental de otorgar asilo político al ex Presidente boliviano arroparon todo tipo de expresiones racistas.

El miércoles, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que a pesar de la evolución de la polarización en México, sobre todo aquella que emerge en el entorno digital, su gobierno no intervendrá para frenar los ataques de corte racial y discriminatorio.

“Es normal, así es el conservadurismo: clasista, racista, corrupto, hipócrita, etcétera, etcétera, etcétera. Pero tienen todo su derecho de manifestarse y un gobierno democrático tiene que garantizar el derecho a disentir, las libertades plenas. Y eso es lo que estamos haciendo y vamos muy bien, no tenemos ninguna preocupación”, sostuvo el Primer Mandatario.

ESFUERZOS TIBIOS

David Morales consideró que la vía institucional es muy factible para atender la problemática que implica la intensificiación de la polarización en la sociedad mexicana. No obstante, el Gobierno mexicano no ha sido asertivo en los primeros acercamientos que ha manifestado de cara a este fenómeno.

El mes pasado, el Gobierno federal mostró un primer acercamiento a la problemática que implica la polarización al realizar un análisis sobre la conversación que se generó en etiquetas como #PrensaSicaria, luego que se destaparan los ánimos en contra de un grupo de periodistas que confrontó al titular del ejecutivo durante una conferencia mañanera.

Sin embargo, diversos expertos consideraron que el informe omitió información importante y se centró en señalar a usuarios de la plataforma adversarios del Gobierno federal. En este contexto, David Morales consideró que dicho informe contribuyó al clima hostil entre grupos de adversarios.

“El análisis que presenta la Presidencia hace señalamientos concretos a personas con nombre y apellido. Solo está promoviendo la descalificación y a la vez desarrolla ataques a las otras posturas como el conservadurismo y en este caso a los ataques directos a la prensa”, señaló el académico.

El Gobierno federal informó que un grupo de usuarios manipularon conversaciones en redes sociales durante el mes de octubre. Foto: Gobierno federal.

MÉXICO: “PARCIALMENTE LIBRE”

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) dio a conocer los resultados de su análisis sobre la tendencia #PrensaSicaria en la misma semana en que la organización internacional Freedom House publicó un informe sobre la situación de la libertad de expresión en México.

En este análisis destaca la identificación de prácticas de manipulación que se inyectan desde Twitter y que cobraron relevancia de manera particular durante el pasado periodo electoral. Freedom House hizo énfasis sobre el empleo de bots en campañas electorales para influir en los debates políticos como una de las problemáticas más preocupantes que tienen lugar en México en lo que respecta al respeto por la libertad de expresión.

“La libertad de Internet en México sigue limitada por las tácticas de manipulación en línea, los altos niveles de violencia contra los reporteros y las investigaciones en curso en torno a las prácticas de vigilancia abusivas. Los bots y las falsas cuentas de redes sociales fueron prolíficos durante la campaña electoral en 2018 y buscaron influir en los debates al defender o atacar a los candidatos y difundir la desinformación.

La violencia, las amenazas y los ataques cibernéticos continuaron atacando con frecuencia a medios digitales que cubren historias delicadas como el crimen y la corrupción”, sostiene Freedom House en su informe.

Además de las amenazas a periodistas y la falta de conectividad, las estrategias de manipulación en Twitter que alimentan la polarización en la plataforma son aspectos que la ONG tomó en cuenta para determinar que México la libertad en México es parcialmente libre.

México es parcialmente libre en libertad de expresión de acuerdo a Freedom House. Foto: Freedom House

NO ES UN FENÓMENO NUEVO

El Doctor Saúl Jerónimo Romero, académico del departamento de humanidades de la unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló en entrevista con SinEmbargo que si bien la polarización ha encontrado salida en las redes sociales, es un fenómeno migrado de otros contextos.

De acuerdo con el académico, la polarización es habitual en el ejercicio de la política en un país democrático. Sin embargo, al trasladarse a las redes sociales adquiere mayor visibilidad.

En este proceso, el uso de las redes sociales como instrumento para hacer política ha dado lugar en México al surgimiento de estrategias de manipulación como el pago a influencers para que coloquen temas en la agenda política desde las redes sociales o el empleo de bots.

Este cambio de construir discursos ha hecho de las redes sociales un territorio de disputa virtual por la hegemonía de los discursos.

“Lo que está ocurriendo con las redes sociales es que los actores políticos ya se dieron cuenta de que es un espacio que tienen que ganar entonces hay también un enfrentamiento muy fuerte por la hegemonía de este discursos”, observó el académico de la UAM.

De acuerdo con Saúl Romero la polarización en Twitter es exacerbada por las estrategias de grupos políticos que buscan notoriedad en estas plataformas. Sin embargo, el hecho de que logren obtenerla no significa que su protagonismo esté sustentado por un consenso real de la audiencia en Twitter.

Esto hace de la polarización que emerge de estrategias artificiales un falsa tribuna que se magnifica aún más en las redes sociales porque aparentan que grupos sin agencia se proyecten como líderes de opinión.

“Es muy importante que tomemos en cuenta que se está diciendo ahí pero quizás estamos magnificando algo que tiene una dimensión muy precisa”, consideró el especialista.

En lo que respecta al escenario mexicano, la polarización se mantiene vigente en parte porque el país atraviesa por varios procesos políticos a la vez.

De acuerdo con el académico, en este momento, las redes sociales se han convertido en un espacio de participación política complejo en el que convergen al menos cuatro procesos que determinarán el rumbo del país en los próximos años: la reorganización de los poderes fácticos, las elecciones intermedias en puerta, el surgimiento de nuevos partidos políticos y la renovación de las dirigencias de los actuales.