Este fin de semana se realizaron asambleas con más de cinco mil representantes de comunidades indígenas que consensuaron el apoyo a la construcción del Tren Maya, un ferrocarril turístico que pretende impulsar el desarrollo del rezagado sureste del país.

Paralelamente, se establecieron 269 puntos con urnas de votación en calles y plazas de las localidades donde habrá estaciones de este ferrocarril.

Mérida (México), 15 dic (EFE).- No hubo sorpresas en la consulta indígena sobre la construcción del Tren Maya, en la que comunidades de los cinco estados del sureste de México dieron luz verde este domingo a uno de los proyectos de infraestructura más emblemáticos del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

“En una jornada histórica, pueblos indígenas de Yucatán, Quintana Roo, Chiapas, Tabasco y Campeche se manifestaron de manera contundente a favor del Proyecto de Desarrollo Tren Maya“, expresó el Gobierno de México en un comunicado.

Este fin de semana se realizaron asambleas con más de cinco mil representantes de comunidades indígenas que consensuaron el apoyo a la construcción del Tren Maya, un ferrocarril turístico que pretende impulsar el desarrollo del rezagado sureste del país.

Comunidades indígenas de la Península de Yucatán participan en la consulta ciudadana. Foto: Twitter @SEGOB_mx

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Paralelamente, se establecieron 269 puntos con urnas de votación en calles y plazas de las localidades donde habrá estaciones de este ferrocarril.

El resultado de este referendo se dará a conocer en la madrugada del lunes, aunque está previsto un abrumador apoyo al proyecto gubernamental, igual que ha ocurrido en otras consultas ciudadanas impulsadas por López Obrador.

El año pasado, en una consulta criticada por la falta de garantías, salió elegida la opción defendida por López Obrador de paralizar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, una obra del Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Foto: Twitter @SEGOB_mx

Esta vez, el principal escollo era conseguir el aval de los pueblos indígenas, ya que la Constitución mexicana y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establecen el requisito de llevar a cabo una consulta previa, libre e informada a las comunidades indígenas sobre los proyectos que afecten a su territorio.

La consulta de este domingo incluyó las comunidades quintanarroenses de Cobá, X-Hazil, Xul-Há y Reforma, así como las campechanas de Xpujil, Don Samuel y Felipe Carrillo Puerto y Tenosique, Tabasco.

En esos ocho ejercicios de opinión participaron habitantes de comunidades autóctonas mayas de Campeche y Quintana Roo, así como de los pueblos tseltal, ch’ol y tsotsil en Tenosique, Tabasco, para concluir el proceso de recepción de opiniones.

El sábado ya se habían celebrado siete asambleas en el mismo número de localidades en los estados de Yucatán, Campeche y Chiapas.

En estos encuentros, representantes indígenas y autoridades federales abordaron aspectos como la preservación del medioambiente y de las zonas arqueológicas, así como la integración de las comunidades en los beneficios económicos que deriven de la infraestructura.

Foto: Twitter @SEGOB_mx

Fase final del proceso de Consulta del Tren Maya. Foto: Cuartoscuro

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Al respecto, el Gobierno federal, informó en un comunicado que “por consenso y sin opinión en contra, esas comunidades indígenas aceptaron la implementación del Tren Maya”.

Aunque el 29 y el 30 de noviembre se realizaron asambleas informativas para dar a conocer el proyecto del Tren Maya a estas comunidades, el Gobierno ha sido criticado por la falta de estudios de ingeniería que permitan construir una opinión al respecto.

El Tren Maya es uno de los grandes proyectos de infraestructura de López Obrador, junto con el nuevo aeropuerto de Santa Lucía, que dará cobertura a la capital mexicana, y el tren de mercancías que atravesará el Istmo de Tehuantepec, uniendo el océano Pacífico con el Golfo de México.

La infraestructura tendrá un recorrido de mil 460 kilómetros y entrará en operación en 2024 uniendo puntos turísticos como las ciudades de Cancún y Mérida con los sitios arqueológicos de Chichén Itzá y Palenque.

Está prevista una inversión total de unos 120 mil millones de pesos (unos 6 mil millones de dólares) para construir el Tren Maya en los cinco estados del sureste de México, una zona con 12 millones de habitantes y 17 millones de turistas al año.