Una experta de la UNAM emitió algunas recomendaciones a considerar en caso de necesitar tanques de oxígeno medicinal, necesarios para algunos enfermos de COVID-19.

Ciudad de México, 17 de febrero (SinEmbargo).- En medio de la crisis sanitaria por la pandemia de COVID-19, el acceso a oxígeno medicinal se ha vuelto más importante, por lo que es vital reconocer que los tanques cumplan con las medidas higiénico-sanitarias requeridas para su uso en humanos, explicó la especialista en neumología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) María Dolores Ochoa Vázquez en un comunicado difundido por la Universidad.

En primer lugar, se debe acceder a estos tanques con prescripción médica y adquirirse en gaseras reconocidas que cumplan con las normas oficiales de distribución y almacenamiento necesarios.

“Este gas de uso medicinal no puede adquirirse en cualquier lugar ni consumirse el de uso industrial. Aunque es oxígeno en ambos casos, las características de los tanques y su manejo, no es igual”, dijo la experta.

“Si van a comprar oxígeno tiene que ser en una gasera reconocida. Incluso diversas organizaciones y autoridades han hecho plataformas en las que se da a conocer dónde se puede adquirir oxígeno de forma confiable”, ahondó.

Los tanques para uso medicinal se identifican porque suelen ser de color azul, verde o ambos, aunque también pueden encontrarse en colores gris y plateado. Se venden en tiendas de suministros médicos y en su parte superior luce el color verde o una cruz roja.

CUIDADOS

Le experta recordó que el oxígeno facilita la combustión, por lo que es de vital importancia mantenerlos alejados de fuentes inflamables, tales como estufas, electrodomésticos o boilers, además de no fumar cerca de ellos.

“No es que vaya a explotar el cilindro, es que facilitan que se genere más fuego, es como alimentar el fuego”, alertó.

Si bien las dificultades actuales para conseguirlo han hecho que algunas personas utilicen el oxígeno sólo por momentos, Ochoa Vázquez indicó que esta práctica puede ser desfavorable, ya que su utilidad se basa en facilitar la saturación por encima de 90 por ciento, por lo que, en caso de mostrar una reducción, a pesar de contar con el tanque, es indispensable buscar otro tipo de apoyo.

“Si el paciente baja de 90 por ciento ya es un dato de alerta y más si tiene una enfermedad como COVID-19 que genera gran inflamación a nivel pulmonar. Allí ya se requieren otras formas de administración de oxígeno y de cuidados que no se pueden dar en domicilio”, expuso.

Por otro lado, la experta señaló que es fundamental tener un oxímetro a la mano para medir la saturación de oxígeno en la sangre y vigilar la evolución del paciente.