En julio de 2019, una crisis migratoria pudo desembocar en riesgo económico para México. Para bajar el enojo del Presidente Trump, el Gobierno de México hizo varios compromisos con países de Centroamérica como El Salvador. Le dio 30 millones de dólares, de los cuales no se sabe el destino. La información fue declarada como inexistente y reservada por el Gobierno de Nayib Bukele.

Ciudad de México, 17 de marzo (SinEmbargo).- “Irresponsable”, así tachó el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele al Gobierno de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, luego de que asegurara que 12 salvadoreños con COVID-19 abordaron un vuelo de México hacia su país este lunes pasado.

De inmediato tuiteó y dijo que el avión no aterrizaría en su país, que cómo les habían permitido abordar el avión. El Canciller Marcelo Ebrard respondió también por Twitter. Le dijo que dicho vuelo fue cancelado antes de salir de territorio mexicano luego de que en El Salvador se prohibiera la entrada de personas de origen extranjero a su país el pasado miércoles.

Pero aún así, Bukele siguió respondiendo: “Otro día le hago el reclamo formal por el fugitivo de la justicia salvadoreña acusado de corrupción, al que ustedes dieron asilo político por motivos ideológicos hace unos días. Mientras tanto, el tema que nos atañe” y puso el link del comunicado de la Aerolínea Avianca, que llevaba el vuelo en cuestión.

En julio del año pasado ambos presidentes estrenaban puesto y acordaron trabajar parra frenar la migración. Foto: Cuartoscuro.

No especificó tampoco a qué fugitivo se refirió, pero puntualizó que los jóvenes salvadoreños en cuestión eran su responsabilidad, pero que no podía permitir “que los suban junto a otros 200 pasajeros y tripulación, sin ni siquiera avisarnos y tenernos que enterar por fuentes no oficiales”.

En cuanto a información en fuentes oficiales, también hay un pendiente y es sobre la transferencia de 30 millones de dólares que hizo México en julio de 2019 para implementar en El Salvador el programa Sembrando Vida, con el objetivo de crear fuentes de empleo en ese país y así disminuir los índices de migración hacia Estados Unidos.

Ese acuerdo formó parte de una serie de compromisos de México con el Gobierno de Donald Trump para calmar la amenaza de incrementar 5 por ciento los aranceles.

El Canciller Marcelo Ebrard y el Presidente Andrés Manuel López Obrador viajaron en julio de 2019 a Tapachula, Chiapas, para reunirse ahí con Bukele. En el evento se presumió que esos 30 millones de dólares se traducirían en 20 mil empleos “para que nadie tenga que salir de su país”. Incluso plantaron árboles.

Luego el Gobierno de México anunció que del 6 al 8 de noviembre, durante la primer etapa de la implementación de Sembrando Vida en El Salvador, se inscribieron más de 200 participantes en el programa de fomento al campo, según la información de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).

Pero en El Salvador, la información fue declarada como inexistente y reservada. El portal de transparencia del Gobierno de El Salvador tiene tres solicitudes de información sobre los 30 millones de dólares y en ninguna ha informado sobre el destino del dinero.

LAS TRES SOLICITUDES

La primera se hizo el 23 de julio de 2019 al Ministerio de Agricultura y Ganadería. Se solicitó “Copia de proyecto y en qué, cómo y lugares en los cuales será invertido ese dinero en El Salvador”.

La respuesta fue que dicho proyecto “aún se encuentra en construcción, que está siendo elaborado en conjunto con las autoridades de México, afirmando que por el momento la información es INEXISTENTE”.

Sin embargo, la iniciativa del Gobierno de México llegó planeada. El mismo AMEXCID estipuló que el programa “se pensó para apoyar a agricultores de pequeña escala a establecer sistemas productivos agroforestales, combinando la producción de los cultivos tradicionales en conjunto con árboles frutícolas y maderables, y el sistema de Milpa Intercalada entre Árboles Frutales (MIAF)”.

La firma del acuerdo comprendió la transferencia de 30 millones de dólares para la aplicación de un programa ya planeado en México. Foto: Cuartoscuro

Y que “Los recursos, que provienen del Fondo México, fueron distribuidos en tres tipos de apoyo: económicos, técnicos y en especie. El objetivo es mejorar la calidad de vida de la población de nuestra región y reducir los factores estructurales que producen desigualdad, para generar un impacto inmediato en la vida de los participantes. Se contribuirá a generar empleos, incentivará la autosuficiencia alimentaria y ayudará a mejorar los ingresos de la población”.

La segunda solicitud se dirigió al Ministerio de Relaciones Exteriores el 9 de agosto de 2019. Ahí se requirió: “De la donación de los 30 millones, donados por México del proyecto “sembrando vida”: 1. Ya está el dinero en El Salvador. 2. En que aéreas del país se estará interviniendo el proyecto. 3. Copia del proyecto a ejecutarse en el país.” [SIC].

El Ministerio respondió que la Dirección General de Cooperación para el Desarrollo estaba aún negociando la “concreción de la donación”, así como “la definición de los mecanismos correspondientes para la formulación del programa en cuestión”.

Por tal razón decidieron reservar la información porque ser documentos con información sobre procesos de negociación.

El tercer intento se hizo el 11 de marzo de este año. Se pidió de nueva cuenta lo mismo: copia del programa; especificaciones de cuánto se ha entregado de los 30 millones de dólares desagregado por municipio y departamento; número de personas beneficiadas y copia del programa Jóvenes Construyendo Futuro y número total de beneficiados.

Se pidió la información, otra vez, al Ministerio de Agricultura y Ganadería, que dijo ocho meses antes que no podía dar la información porque el programa apenas se estaba elaborando.

En esta segunda ocasión dijo que la Dirección General de Desarrollo Rural no tenía datos al respecto, que quizá podría estar en la Oficina de Políticas y Planificación Sectorial, pero que ya dijo que era una oficina que no tenía competencia en el tema solicitado; entonces que quien podía responder era el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal.

En el portal de Internet del Centro únicamente se encuentra un resultado del Programa Sembrando Vida. Son dos párrafos de un comunicado de prensa en el que se dice que es un programa para “apoyar a agricultores de pequeña escala a establecer sistemas productivos agroforestales, combinando la producción de los cultivos tradicionales en conjunto con árboles frutícolas y maderables” y que se planearon tres tipos de apoyo: económicos, técnicos y en especie. No hay más.

El Salvador es junto con Guatemala y Honduras, uno de los principales expulsores de migrantes del continente, la mayoría sale de ese país con el objetivo de llegar a Estados Unidos. En El Salvador son la pobreza, las pandillas y el crimen organizado, las principales razones por la que se decide migrar.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) dijo que el plan “Sembrando Vida” lanzado por México y El Salvador para frenar la migración “parece superficial” y no ataca las causas de la movilidad de miles de personas que huyen de la violencia y buscan protección.

En una declaración a la agencia EFE, la subdirectora de Cejil para Centroamérica y México, Marcela Martino, expresó este sábado la preocupación de la ONG por que “este plan se torne una medida más para disuadir a las personas de buscar protección”, en abierta contradicción con los estándares internacionales de derechos humanos.