Más apoyos fiscales, cambios en la política monetaria y regulación en los mercados fueron recomendados para enfrentar la pandemia. El Fondo confirmó que está en disposición de movilizar préstamos por mil millones de dólares en apoyo a los países miembros.

Ciudad de México, 17 de marzo (SinEmbargo).- La cuarentena y el distanciamiento social ayudan a combatir la propagación del COVID-19, pero para proteger la economía mundial las medidas son exactamente contrarias.

La presidenta del FMI, Kristalina Georgieva, afirmó que la coordinación y el contacto pueden mitigar el sufrimiento económico provocado por el coronavirus, además de más estímulos fiscales; abrir líneas de crédito a mercados emergentes; y un equilibrio entre preservar la estabilidad financiera, mantener la solidez del sistema bancario y sostener la actividad económica.

“Muchos gobiernos han dado ya pasos significativos, con el anuncio a diario de importantes medidas, entre ellas los valientes movimientos coordinados de ayer en materia de política monetaria”, reconoció en un documento la economista, pero destacó que son necesarios mayores esfuerzos para enfrentarse a la propagación del virus y apuntalar la confianza.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estableció tres prioridades para la economía mundial, en el ámbito fiscal, de política monetaria y una respuesta regulatoria. Además confirmó que está en disposición de movilizar préstamos por mil millones de dólares en apoyo a los países miembros.

“Como primera línea de defensa, el FMI puede desplegar su conjunto de herramientas flexibles y de desembolso rápido para casos de emergencia, para ayudar a los países con necesidades urgentes de balanza de pagos”, puntualizó Georgieva.

De estos, 50 mil millones irían a las economías emergentes y en desarrollo; 10 mil millones para países miembros de bajo ingreso (como préstamo a sin intereses). Afirmó que hasta ahora el Fondo ya tiene 40 acuerdos en curso y compromisos combinados por 200 mil millones de dólares.

RECOMENDACIONES

En el ámbito fiscal. La presidenta del FMI calificó necesario un estímulo fiscal adicional para evitar un daño económico duradero.

Hasta ahora se ha priorizado el gasto en atención médica y sanitaria; “sabemos que las medidas de contención integrales, combinadas con un monitoreo temprano, reducirán la tasa de infección y la propagación del virus”, afirmó, sin embargo se deben ampliar los esfuerzos para llegar a personas y empresas más afectadas.

Propuso aumentar las licencias por enfermedad remuneradas y medidas de alivio tributario focalizadas; un estímulo fiscal coordinado y sincronizado a escala mundial.

En política monetaria. Las economías avanzadas deben respaldar la demanda e impulsar la confianza al flexibilizar las condiciones financieras, con un flujo de crédito hacia la economía real -como el movimiento de la Reserva Federal de Estados Unidos al recortar a cero por ciento los tipos de interés.

“En el futuro, podría ser necesario abrir líneas de crédito recíproco con economías de mercados emergentes”, destacó Georgieva, pues hasta ahora los inversionistas han retirado cerca de 42 mil millones de dólares de los mercados emergentes desde el inicio de la crisis -la mayor salida de capital jamás registrada-, de acuerdo con el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

Respuesta regulatoria. El objetivo debe ser el equilibrio entre la estabilidad financiera, la solidez del sistema bancario y actividad económica sostenida.

Llamó a incentivar a los bancos para aplicar de manera flexible las regulaciones vigentes: utilizar sus reservas de liquidez y capital; o renegociar los vencimientos de los préstamos.