El glifosato es un caso particular de 80 plaguicidas que en México “pasaron de noche para su regulación” por parte de las autoridades ambientales, de los cuales varios están prohibidos en el resto del mundo por sus riesgos, ha dicho el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo.

Ciudad de México, 17 de junio (SinEmbargo).– El Secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo Manzur, aseguró que han recibido “presión” de embajadas europeas asentadas en México y de grandes productores agropecuarios por limitar la importación del herbicida glifosato, en el marco de la política de reconversión del modelo agroindustrial al agroecológico con suspensión total de plaguicidas y con base en la recomendación emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y las evidencias científicas sobre su aplicación.

“Ahora que hemos hecho un tímido control para evitar la importación del glifosato en México no se imaginan ustedes la cantidad de presiones que hemos recibido en la Secretaría del Medio Ambiente”, dijo durante su participación en el foro “Naturaleza y un nuevo pacto ecosocial” organizado por la UNAM.

“Desde presión de las embajadas europeas donde están las compañías que lo producen [incluyendo Monsanto] hasta declaraciones de una docena de organizaciones de los grandes productores agropecuarios y que nos ha llevado a tener que negociar y dialogar”, detalló, por lo que se está trabajando en una transición gradual y concertada con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) que agrupa a 1.5 millones de productores. Toledo no especificó de qué países.

El viernes pasado se reunieron de manera virtual el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo; el Director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentarioa (Senasica), Javier Trujillo; y el Presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Bosco de la Vega, para exponer sus posturas en la búsqueda de alternativas que sustituyan el uso de plaguicidas y en el manejo sostenible de la producción agrícola.

El Secretario Toledo Manzur dijo que el glifosato es un caso particular de 80 plaguicidas que en México “pasaron de noche para su regulación” por parte de las autoridades ambientales, de los cuales varios están prohibidos en el resto del mundo. Explicó que este tema está ligado a una de las siete grandes transiciones que impulsa la Semarnat: la reconversión del modelo agroindustrial a un sistema agroecológico, a partir de una secuencia gradual para ir caminando hacia la supresión total de plaguicidas.

Pero el titular del CNA Bosco de la Vega planteó que “prohibir el glifosato sería un duro golpe para los productores de este país”. El 50 por ciento del glifosato se utiliza en el sur sureste por lo que, justificó, la prohibición de su uso sin alternativas implicaría dejar de producir más de 76 mil millones de pesos, teniendo mayor impacto en varios cultivos como el maíz, caña de azúcar, jitomate, frijol y trigo, entre otros.

El rendimiento promedio de los cultivos, dependiendo de la zona, está entre el 20 y 50 por ciento, pero las malezas provocan pérdidas anuales en 125 millones de toneladas de alimento, suficientes para alimentar a 250 millones de personas, argumentó.

Bosco de la Vega propuso la conformación de una mesa de trabajo tripartita: gobierno, academia y sector agrícola para la revisión profunda del uso del glifosato en México, solicitó un periodo de cinco años para realizar las investigaciones y el desarrollo de sustitutos viables, y que durante este tiempo se permita la reanudación de la importación del glifosato para el uso agrícola en el país.

Toledo aclaró que no habrá ningún acto de autoritarismo y será importante contar con información fidedigna sobre la evaluación de riesgo de este herbicida en nuestro país, incluyendo la dimensión geográfica, regiones, territorios, pero también cultivo por cultivo. Bosco de la Vega invitó al titular de la Semarnat a visitar los diferentes tipos de cultivos que tiene el CNA para mostrar que procuran un equilibrio entre el cuidado de la salud, el medio ambiente y la competitividad.

Se acordó la conformación de un grupo de trabajo entre Semarnat, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el CNA para intercambiar información sobre investigaciones, usos, impactos, experiencias, gestiones y demás aspectos del glifosato para contar con más conocimiento y sumarlo a lo expuesto en la “Estrategia Nacional para Evitar los Riesgos al Ambiente por los Plaguicidas en México”.