Moody’s calificó de ambiciosas las metas anuales de producción de hidrocarburos hasta 2024 y dijo que, en caso de que Pemex no pueda financiar los vencimientos de deuda, el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá que hacerlo.

Ayer, el director de Pemex precisó que los tres problemas estructurales que enfrenta la empresa son la elevada carga impositiva, su deuda y la baja inversión. “Esto atrapó a Pemex en un círculo vicioso”, aseguró.

Ciudad de México, 17 de julio (SinEmbargo).- El apoyo financiero para Petróleos Mexicanos (Pemex) debe aumentar “significativamente”, planteó la agencia calificadora Moody’s esta mañana, un día después de que el Gobierno de México presentó su nuevo plan de negocios para la petrolera estatal.

Un reporte de la calificadora señaló que el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador necesita financiar los vencimientos de deuda de Pemex, en caso de que la empresa no pueda hacerlo, de acuerdo con la agencia Reuters.

Además, Moody’s calificó de ambiciosas las metas anuales de producción de hidrocarburos hasta 2024, pues el Presidente ha planteado en ocasiones anteriores que la meta al final de su mandato habrá una producción de 2 millones 200 mil barriles “pensando en tener crudo suficiente para nuestras refinerías, para las seis refinerías y para la nueva refinería; y tener un poco de crudo para la exportación, ser autosuficientes en gasolinas, en diesel, y una reserva suficiente para tener petróleo crudo”.

“Pemex planea enfocar sus actividades de exploración y desarrollo en áreas donde tiene más experiencia y tasas de éxito, con más proyectos en las áreas de aguas someras y en tierra y menos fondos dedicados a proyectos de aguas profundas”, recordó la calificadora, pero también reconoció que “tiene la intención de aumentar la actividad de reacondicionamiento y mejorar los esfuerzos de recuperación para aumentar la producción de petróleo”.

PLAN DE RESCATE

El plan de Pemex fue presentado la mañana del martes por el Presidente López Obrador y Octavio Romero, director general de Pemex. En el anunciaron un plan de rescate por tres años (2019-2023) de la empresa productiva del Estado, que consiste básicamente en darle mayor presupuesto y en una reducción de cargas impositivas.

Romero exhibió gráficos del desplome en la producción petrolera en los últimos sexenios, de Felipe Calderón a Enrique Peña Nieto. Cayó también la refinación a niveles históricos. Pero al mismo tiempo, la deuda se incrementó desde Vicente Fox Quesada hasta nuestros días: pasó de un billón a dos billones de pesos.

El director de Pemex precisó que los tres problemas estructurales que enfrenta la empresa son la elevada carga impositiva, su deuda y la baja inversión. “Esto atrapó a Pemex en un círculo vicioso”, aseguró.

En esencia, el plan tiene dos fases: la primera consiste en apoyar a Pemex con presupuesto y reducción de impuestos en los primeros tres años del sexenio de López Obrador, para que la empresa pueda contar con recursos suficientes para la inversión. La segunda, que se dará en los últimos tres años del sexenio, en los que se espera que Pemex pueda generar los recursos suficientes para impulsar el desarrollo del país.

“Como una primera medida para este año, se amplió el beneficio fiscal en el pago de los derechos del petróleo. El objetivo es que el Gobierno de la República apoye a Pemex en los primeros tres años, para que en la segunda mitad de la administración sea Pemex el que apoye al Gobierno federal para financiar el desarrollo y el crecimiento económico en nuestro país”, agregó.

De acuerdo con Romero Oropeza, la estrategia pone énfasis en exploración, y se orienta en intensificar la actividad en áreas terrestres y aguas someras privilegiando prospectos aledaños a los campos de producción, y reducir los tiempos entre el descubrimiento y la primera producción de los nuevos campos.

El Presidente informó que se tiene previsto adquirir y renovar herramientas para sus más de 200 terrenos y plantas, ya que la estrategia pretende incentivar el crecimiento de la economía nacional.

“En el periodo 2011-2018, el 45 por ciento de inversión exploración se invirtió en aguas profundas sin que Pemex haya producido ni un sólo barril. Al igual que en el caso de exploración, la inversión de las refinerías registró varios decrementos para mantenimientos”, recordó Octavio Romero.