No se observa un efecto en el indicador de carencia por acceso a la alimentación con la puesta en marcha de la Cruzada contra el Hambre: Coneval. Foto: Cuartoscuro

No se observa un efecto en el indicador de
carencia por acceso a la alimentación con la puesta en marcha de la Cruzada contra el Hambre: Coneval. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).- La Cruzada Nacional Contra el Hambre, el proyecto insigne de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), encabezada por Rosario Robles Berlanga, no ha atacado su objetivo principal: la carencia alimentaria, según señala el informe elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Este programa, que inició operaciones en enero de 2013, abarca a una población de 7 millones de personas a las que busca sacar de la pobreza extrema y subsanar sus carencias alimentarias. Esta última ha sido la única carencia que se ha mantenido, ya que en estos dos últimos años se logró disminuir el número de personas que no tenían acceso a seguridad social o a servicios básicos en la vivienda, principalmente.

De los mil 012 municipios atendidos en las dos etapas de la Cruzada (400 en su primera etapa y 612 en la segunda), Coneval encontró una reducción de sólo 0.6 por ciento en la pobreza extrema alimentaria.

En cuanto al acceso a la alimentación la reducción fue de cero puntos porcentuales, también en los dos años de su implementación. Una hora después de que Coneval publicara el informe, Robles Berlanga, en conferencia de prensa, habló sobre el éxito de la Cruzada. Dijo que no sólo se trataba de contrarrestar la pobreza alimentaria, sino también el resto de las condiciones de pobreza, “el combate al hambre tiene el fin de fortalecer el resto de los indicadores”, que van desde el acceso a la salud, a servicios básicos de la vivienda, a la educación, etcétera. Incluso, Eduardo Sánchez, vocero de la Presidencia de la República, quien acompañó a Robles durante la conferencia de prensa, sostuvo que las carencias sociales en alimentación, educación, salud y servicios básicos, han disminuido en el país.

Y es que para dichos resultados, Coneval se basó sólo en cinco municipios a los que Robles nombró como “emblemáticos”: Zinacantán, Chiapas; Guachochi, Chihuahua; San Felipe del Progreso, Estado de México; Mártir de Cuilapan, Guerrero y Tehuacán, Puebla. En todos, la implementación de la Cruzada tiene cifras positivas. Otro dato a considerar es que la cifra comparativa que eligió el Coneval es la de 2010, a pesar de tener data de 2012. De la evaluación de esas localidades, el informe concluyó que la estrategia de focalizar apoyos coordinados de varias dependencias y órdenes de gobierno hacia hogares en situación de pobreza extrema de alimentación tiene “resultados positivos cuando la coordinación es adecuada […] Aunque estos avances son importantes es indispensable preguntarse si es posible escalar a nivel nacional y con la misma intensidad los mecanismos de identificación de los hogares”, puede leerse en el contenido del informe.

El pasado 23 de julio, Coneval presentó las cifras generales de pobreza en el país: el número absoluto de mexicanos en pobreza aumentó de los 53.3 millones que había en 2012 a los 55.3 millones que se contabilizaron al 2014; un aumento de casi 2 millones de personas. Al igual que lo ocurrido esta tarde, en entrevista con Notimex, la titular de la Sedesol, aseguró que la política social estaba llegando a los más pobres (la pobreza extrema se redujo de 11.5 millones en 2012 a 11.4 millones en 2014), y aseguró que se debía seguir por “este camino”. coneval