En la carta, Duarte de Ochoa argumenta que “esta decisión la tomo con la finalidad de que se detenga la persecución política y la cacería de brujas que existe en mi contra y en contra de mis colaboradores en el estado de Veracruz”.

El Gobierno de Veracruz y el federal lo detuvieron por presunto peculado, lavado de dinero con prestanombres y malversación de fondos. No han considerado ninguna de las acusaciones de la sociedad civil por delitos de lesa humanidad ni narcotráfico.

 

Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).- Javier Duarte de Ochoa, ex Gobernador de Veracruz preso en México por presunta corrupción y saqueo de las finanzas públicas de la entidad que dirigió por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), anunció esta noche en una carta enviada a Grupo Imagen que ha iniciado una huelga de hambre. 

Duarte, quien huyó de la justicia a pesar de que prometió enfrentar todas las acusaciones, dijo que su supuesto ayuno es para reclamar lo que él considera “persecución política” contra su persona y los que colaboraron en su administración. 

A Duarte de Ochoa lo acusan familias y grupos civiles por la desaparición forzada de cientos de veracruzanos y por la violencia, que continúa hasta hoy, con Miguel Ángel Yunes al mando. Colectivos y organizaciones de periodistas también lo señalan como sospechoso en el asesinato de varios colegas.

El Gobierno de Veracruz y el federal lo detuvieron por presunto peculado, lavado de dinero con prestanombres y malversación de fondos. No han considerado ninguna de las acusaciones de la sociedad civil. 

“Derivado de las injusticias y abusos que se están cometiendo por las autoridades del estado de Veracruz y en solidaridad con mis ex colaboradores que se encuentran detenidos arbitrariamente en aquella entidad federativa es que he tomado la determinación de iniciar el día de hoy con una huelga de hambre”, dice la carta de Duarte de Ochoa.

En la misma, el veracruzano argumenta que “esta decisión la tomo con la finalidad de que se detenga la persecución política y la cacería de brujas que existe en mi contra y en contra de mis colaboradores en el estado de Veracruz”.

La misiva, fechada este 17 de agosto en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, concluye con un “La verdad nos hará libres”.

A inicios de este mes, la Corte Penal Internacional de La Haya admitió la demanda contar el ex mandatario veracruzano por crímenes de lesa humanidad.

Duarte de Ochoa, quien fue considerado por el Presidente Enrique Peña Nieto como un “ejemplo del nuevo PRI”, es juzgado en México por desvío de recursos públicos, pero no está acusado por los crímenes contra periodistas, la vinculación de sus policías en desapariciones forzadas, por los miles de desaparecidos o por otros crímenes, como el tratamiento de niños con cáncer con químicos falsificados que sirvieron sólo como placebo.

Detenido en Guatemala, fue extraditado a México. De acuerdo con distintas denuncias, algunas de las cuales se sustentan en grabaciones hechas públicas en canales como Youtube, Duarte de Ochoa desvió además recursos públicos a la campaña del Partido Revolucionario Institucional en 2012, justo cuando el actual Presidente de México era candidato presidencial.

Apenas 48 días antes de concluir su mandato constitucional, Duarte de Ochoa pidió licencia y luego se escapó. El 25 de octubre fue expulsado de su partido y desde el 20 de octubre de 2016 fue considerado prófugo por la Procuraduría General de la República (PGR) y la INTERPOL.

Fue detenido el 15 de abril de 2017 en el poblado turístico de Panajachel, en Guatemala.​ Estaba en un hotel de lujo, en donde se reunía con su familia. El pasado 17 de julio fue extraditado a México.

Su esposa, Karime Macías, quien es acusada de los mismos crímenes que él, viajó con sus hijos a Europa. Allá sigue, posiblemente en Inglaterra. Las autoridades mexicanas no la buscan, lo que ha despertado suspicacias entre la clase política: se cree que Duarte de Ochoa llegó a un acuerdo con el Gobierno federal para que sus bienes y su familia no fueran afectados.

Polémico desde antes incluso de ser Gobernador, Javier Duarte dijo que se identificaba con el dictador español Francisco Franco, un asesino y represor que llegó al poder fusilando opositores.