Las pepitas de calabaza concentran múltiples elementos que protegen nuestra salud de la diabetes, las enfermedades del corazón y el cáncer. Se usa actualmente para preparar diversos platillos típicos, particularmente en Yucatán y el pipián de Puebla, Oaxaca y la Ciudad de México. Además, por su alta concentración en nutrientes y fitocompuestos han sido usadas en la medicina tradicional.

Por Fiorella Espinosa, El Poder del Consumidor

Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).- Además de nuestras habituales radiografías de productos procesados, te compartimos estas otras radiografías que muestran el poder de los alimentos saludables.

¿QUÉ ES LA PEPITA DE CALABAZA?

La pepita de calabaza es la semilla comestible del fruto de algunas especies del género Cucurbita de la familia Cucurbitaceae que ha sido desecada.

Las variedades y razas nativas de calabazas se cultivan prácticamente en todas las regiones agrícolas, acompañando al maíz y al frijol en lo que se conoce como milpa.

La planta es nativa del norte de México, y sudeste y este de los Estados Unidos. El género Cucurbita es exclusivo del continente americano y se compone de 15 especies de plantas.

La semilla o pepita en México proviene principalmente de 3 especies:

-Cucurbita pepo, una de las más antiguas (7 mil años aC) de acuerdo a la evidencia arqueológica.
-Cucurbita moschata (pepita menuda).
-Cucurbita argyrosperma (pepita gruesa) también llamada calabaza pipiana.

De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), las estadísticas disponibles en el país sólo muestran la producción de calabacita para verdura, y los principales estados productores en 2012 fueron: Sonora, Sinaloa, Puebla, Michoacán, Morelos, Hidalgo, Jalisco y Zacatecas. Según la institución “no se tienen datos claros que se puedan asociar a la producción de especies y cultivares nativos para la obtención de fruto maduro y semilla”.

Hoy en día la pepita se usa para preparar diversos platillos típicos, particularmente en Yucatán y el pipián de Puebla, Oaxaca y la Ciudad de México. Además, por su alta concentración en nutrientes y fitocompuestos han sido usadas en la medicina tradicional.

¿QUÉ NUTRIMIENTOS Y BENEFICIOS APORTA?

Las pepitas de calabaza, como las de girasol y otras semillas, son una buena fuente de proteínas, grasas insaturadas, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos, que en conjunto brindan diversos beneficios a la salud.

Por ejemplo, las pepitas son ricas en magnesio y ácidos grasos comúnmente conocidos como omega 3, además de tener fibra, que benefician la salud cardiovascular, disminuyendo la presión alta, entre otras funciones.

También es buena fuente de zinc siempre y cuando los suelos donde se cultive la calabaza conserven este mineral, que dentro de sus múltiples funciones están fortalecer el sistema inmunológico y el control de la glucosa en sangre.

La pepita de calabaza es la semilla comestible del fruto de algunas especies del género Cucurbita. Foto: Instagram mercedes.ahumada

Otras propiedades que se asocian a las pepitas de calabaza son:

Antioxidante. Por la presencia de tocoferoles, compuestos fenólicos, entre otros compuestos fitoquímicos. Esta acción antioxidante permite contrarrestar la oxidación generada por radicales libres, protegiendo la integridad de nuestras células y con ello previniendo enfermedades como el cáncer, los padecimientos cardiovasculares e incluso la diabetes.

Protector del hígado. Algunos compuestos han mostrado mejorar la salud del hígado. Esto es muy relevante ante una silenciosa epidemia de hígado graso que se vive en nuestro país por el alto consumo de bebidas azucaradas.

Anticancerígenos. Por la capacidad de algunos de sus compuestos para modificar los genes, entre otras funciones relacionadas con los mecanismos de apoptosis o muerte de las células cancerígenas.

Antiparasitantes. Por su importante concentración en cucurbitina, un compuesto presente sólo en las semillas de la calabaza.
También ha demostrado beneficios para tratar la gastritis y las úlceras, así como para la salud de la próstata y el sistema urinario.

El perfil de las proteínas es similar al de las leguminosas, lo que indica que combinando con alimentos elaborados con cereales, como maíz, avena, arroz, trigo, se logra obtener una proteína de muy buena calidad.

¿CUÁNTO CUESTA?

El precio es muy variable dependiendo dónde y en qué presentación se compre.

Sin embargo, se puede encontrar en alrededor de 30 pesos los 250 gramos, en presentación sin cáscara, siendo más económica que otras nueces y semillas, y con un gran aporte nutrimental.

Una porción de 25 gramos es suficiente para un snack o complemento de ensalada, por lo que rinde y resulta mucho más económico que otras opciones mucho menos saludables.

¿SABÍAS QUÉ?

En Historia General de la Nueva España, Fray Bernardino de Sahagún describió un platillo servido a Moctezuma llamado totolin patzacalmollo como una cazuela de gallina hecha a su modo con chilli bermejo (chile rojo) y con tomates y pepitas de calabazas molidas.

¿CÓMO SE RECOMIENDA CONSUMIRLA?

La mejor manera de aprovechar todos los nutrientes mencionados es consumir las pepitas crudas, sin embargo estas contienen sustancias llamadas antinutrientes que en ocasiones impiden la absorción de algunos compuestos.

Para generar un equilibrio y eliminar antinutrientes al mismo tiempo que no se pierdan tantos nutrientes, se tuestan las pepitas y así es como generalmente se comercializan, por ello ya no tienen su cascarilla.

También se puede consumir la semilla con todo y la cáscara, sin embargo puede caer pesada a ciertas personas por contener más elementos fibrosos.

Las pepitas, por su alta concentración en nutrientes y fitocompuestos, han sido usadas en la medicina tradicional. Foto: Instagram kalenquinoa

Se recomienda evitar la sal añadida a las pepitas, ya que aumenta la cantidad de sodio y no permite disfrutar del sabor natural de la pepita.

Finalmente, se recomienda consumir porciones moderadas debido a que aunque concentra muchos nutrientes saludables también tienen una alta densidad energética, es decir, son altas en calorías en poco volumen, lo que puede llevar a un exceso calórico. Una porción de 25 gramos (± un puño) contiene alrededor de 135 calorías.

Pueden usarse como snack o para agregar a ensaladas y ocasionalmente preparar un platillo como los que presentamos en la sección de recetas más adelante.