Abi fue hallada en un paraje a la vista de todos, tirada en el camino que lleva a Santa Cruz Alpuyeca, fue víctima de feminicidio. Su mamá la reconoció por la ropa que llevaba puesta, los tatuajes, supo que era su hija, pero la Fiscalía pidió esperar las pruebas periciales para corroborar que realmente se trate de ella. 

Esta mañana la Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó que el cuerpo localizado ayer corresponde a Judith Abigail Jiménez Pulido, la joven de 28 años de edad que fue reportada como desaparecida el pasado 8 de agosto.

Por Viridiana Lozano Ortíz y Magarely Hernández

Puebla, 17 de agosto (PeriódicoCentral).- “Fuerza Abi, te vamos a encontrar”, es la frase que se lee en la convocatoria que hace dos días lanzaron familiares y amigos de Judith Abigail Jiménez López para que este sábado a las 09:00 horas se reunieran en la plancha del Centro Histórico de Puebla a exigir a la Fiscalía General del Estado (FGE) que comenzara a buscarla, que empezara por detener a su amigo Eduardo, el último que la vio el 8 de agosto cuando desapareció.

Esa manifestación, el grito de esperanza que debía escucharse en las calles de Puebla, en donde hasta hoy han asesinado a 54 mujeres de forma violenta, no sucederá. La tarde del viernes 16 de agosto, el cuerpo de la joven de 28 años fue encontrado, alguien lo abandonó en un paraje a la vista de todos, lo dejó tirado en el camino que lleva a Santa Cruz Alpuyeca, fue víctima de feminicidio.

A Abi fue a encontrarla su mamá abandonada en ese lugar, reconoció la ropa que llevaba puesta, los tatuajes, supo que era su hija, pero la Fiscalía pidió esperar las pruebas periciales para corroborar que realmente se trate de ella. Hasta antes de la media noche, no han dado información oficial sobre su identidad, pero la familia ya solo está a la espera de que les entreguen su cuerpo.

Sus familiares se manifestaron este día frente a Casa Aguayo para exigir al Gobernador de Puebla que agilice las investigaciones. Foto: Periódico Central

Abigail tenía 28 años, medía 1.55 de estatura, tenía tres tatuajes: una corona en la nuca, unas palomas en la muñeca izquierda y una mariposa en la parte alta de su espalda. Tenía tres tatuajes, era lo que más repetían sus familiares cuando hablaban de ella, porque sabían que así podrían reconocerla sin dudar. Tres tatuajes decían los carteles de su desaparición, los mismos que su madre buscaría en su cuerpo apenas reconocible para saber que ya no tendría ni siquiera la esperanza de seguirla buscando.

Su hija, una adolescente de 14 años y su bebé de solo año y medio quedaron huérfanos. Ella era su único sustento.

Hubiera querido tener unas horas más para ir a gritar al zócalo que estaba viva, y que la iban a encontrar, los carteles estaban listos, eran los que ya habían usado días antes cuando fueron a pedir ayuda a Casa Aguayo. Decían: “Abi, te necesitamos con nosotros”, gritaban, “Abi, te extrañamos”. Eran las cartulinas de una manifestación que no llegó.

La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó está mañana que el cuerpo localizado ayer en inmediaciones de la carretera a San Cruz Alpuyeca corresponde a Judith Abigail Jiménez Pulido, la joven de 28 años de edad que fue reportada como desaparecida el pasado 8 de agosto.

Como PÁGINA NEGRA informó, el cuerpo fue encontrado a la altura del paraje “Los Encinos”. Los familiares de Judith Abigail se trasladaron hasta el punto y aunque los restos estaban en estado de putrefacción, la mamá de la joven reconoció la vestimenta que llevaba su hija cuando desapareció: un pantalón tipo militar y una blusa negra.

Aunque se daba por hecho que se trataba de Judith, fue este día cuando la Fiscalía lo confirmó a través de un comunicado: “La Fiscalía procederá contra quien resulte responsable del lamentable feminicidio de Judith Abigail, hallada sin vida en la carretera a Santa Cruz Alpuyeca. La víctima fue identificada por familiares, quienes reciben apoyo de la Institución”.

Por su parte, el Gobernador de la entidad, Miguel Barbosa, condenó el asesinato de Abigail y calificó este crimen como un agravio para la sociedad poblana que pone a prueba al Estado; además, se comprometió a que este feminicidio no quedará impune.

El 8 de agosto, Judith Abigail se encontró con su amigo Eduardo en la 105 poniente y la 11 sur, fueron a un campo de tiro en San Baltazar Tonja llamado, “Liga de Cazadores”, llevaba una blusa negra y unos pantalones con estampado militar, subió a sus redes una fotografía apuntando, aparecía con unos lentes oscuros.

Dijo a su familia que llegaría entre las cinco y las seis de la tarde, la última conexión en su celular fue a las 11:59 y no supieron nada de ella hasta las 2:30 de la mañana, cuando una de sus primas dijo que Eduardo se había comunicado para decirle que habían sufrido un accidente.

Fueron al hospital Betania, donde estaba internado, pero la familia dice que se hizo el somnoliento y apenas logró contar que Judith Abigail manejaba la camioneta de regreso por Tecali de Herrera cuando un auto se les cerró, se estrellaron y hasta volcaron, bajaron tres hombres y se la llevaron, juró que a él también intentaron secuestrarlo pero que no pudieron porque se les enfrentó y porque “se quedó atorado su cinturón de seguridad”.

Al día siguiente la madre y la hermana de Abi fueron al corralón en donde efectivamente estaba la camioneta de Eduardo pero para nada parecía haber pasado por un accidente tan aparatoso, tenía apenas un golpe en una de las puertas y dentro no encontraron ni una de las pertenencias de la joven ni rastros de sangre.

Ese 9 de agosto fueron a la Fiscalía General del Estado a presentar una denuncia por “privación ilegal de la libertad”, por supuesto señalaron a Eduardo como el principal sospechoso, explicaron que habían ido al hospital, la historia que contó, que fueron a buscar la camioneta, dieron seña de todas sus sospechas y las incongruencias en la historia del amigo.

Su familia decidió protestar frente a Casa Aguayo porque acusaron que la Fiscalía General del Estado no ha querido levantar la denuncia correspondiente. Foto: Periódico Central

Para la Fiscalía General del Estado eso no era prueba suficiente, el nuevo sistema de justicia les obliga a ser ellos quienes con una “cadena de custodia” recaben las pruebas. Pero, al verlas tan desesperadas, prometieron que tendrían bajo custodia a Eduardo, para que cuando saliera del hospital no escapara.

No fue así, apenas salió del hospital Eduardo desapareció y borró todo rastro de él en sus redes sociales, la familia no ha logrado obtener una foto suya para encontrarlo, pero tampoco la Fiscalía lanzó nunca en estos 16 días una orden de búsqueda.

El 13 de agosto, familiares de Judith se manifestaron en Casa Aguayo para pedir al gobernador Miguel Barbosa que buscara a su hermana pues la Fiscalía General del Estado no levantó la denuncia por desaparición e ignoró sus sospechas sobre Eduardo, pues fue el último hombre con quien estuvo.

A pesar de esto, la FGE dijo que desde el 9 de agosto, la Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto inició la investigación por privación ilegal de la libertad.

La noche de este 16 de agosto, la familia de Abi solo estaba a la espera de que su cuerpo les fuera entregado, estaba en un avanzado estado de descomposición cuando lo hallaron, todo indica que la habían matado varios días atrás.

Familiares de Judith Abigail se manifestaron para exigir al Gobernador de Puebla que agilice las investigaciones, pues la Fiscalía ha mostrado poco interés en el caso. Foto: Periódico Central

Abi es la víctima número 54 de feminicidio en Puebla en lo que va de 2019. En el estado se decretó la Alerta de Género el 10 de abril para 50 municipios, incluida la capital, debido al creciente número de asesinatos violentos en contra de mujeres que en su mayoría son cometidos por sus parejas.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE PERIÓDICO CENTRAL. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.