Los intereses de la deuda pública de México no han dejado de crecer en la última década. El país paga un alto precio frente a la recaudación que genera y al crecimiento de sus arcas, aseguró el CIEP.

La economía mexicana ha producido en el periodo 3 puntos promedio menos de los recursos requeridos para cubrir los intereses de la deuda total del país.

Ciudad de México, 17 de agosto (SinEmbargo).- El pago de intereses por la deuda de México ha aumentado a una tasa de 6.6 por ciento, en promedio, al año durante los últimos 10 años, pero el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país sólo asciende al 1.78 por ciento. Además los ingresos públicos sólo han crecido a un promedio de 2.4 puntos porcentuales.

Con estos datos, destacó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), “el presupuesto que se destina al costo de la deuda pública crece más rápido que el presupuesto que se destina para ofrecer bienes y servicios públicos. El aumento sostenido del costo financiero de la deuda obedece al continuo déficit público, altas tasas de interés y la depreciación del tipo de cambio en los últimos años”

En el análisis “El costo financiero de la deuda en México”, publicado por Carlos Vázquez Vidal, el CIEP detalló que sólo en 2019 México pagó 689 mil 813 millones de pesos por concepto de intereses de la deuda. El dato es equivalente al 5 por ciento del crecimiento real con respecto a 2018.

“Con menores ingresos y el aumento constante del pago de intereses, los recursos para ejercer política pública se ven reducidos”, alertó el documento.

A este panorama, se sumó la llegada de la COVID-19, cuyas repercusiones económicas y sanitarias dejarán una pérdida estimada en los ingresos nacionales de 317 mil 775 millones de pesos.Además afectará directamente al pago de intereses y al servicio de la deuda que puede aumentar hasta en 5 por ciento anual, hasta los 727 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con cálculos de la misma Secretaría de Hacienda.

EL COSTO DE LA DEUDA

“El costo financiero de la deuda se compone de los intereses, comisiones y gastos de la deuda pública, así como de los recursos que se destinan al saneamiento del sistema financiero”, detalla el análisis con base en lo planteado por Hacienda.

En promedio, el 94 por ciento del costo financiero se destinó al pago de intereses, durante la última década. El 5 por ciento se refirió al saneamiento financiero de las arcas nacionales y sólo el 1 por ciento para el pago de comisiones derivadas del uso de financiamiento.

Sobre el costo de los intereses de la deuda federal, ascienden a un promedio del 76 por ciento del total. De este, el 82 por ciento se cubre en moneda nacional y el 18 por ciento se cubre en dólares.

La deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) debe cubrir 15 por ciento del total por el concepto de intereses; para el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) el dato asciende al 3 por ciento. El pago de estos se ha realizado principalmente en dólares, con un promedio del 77 por ciento anual.

Fuente: CIEP

Los últimos 10 años, detalló el CIEP, el gasto programable creció 1.1 por ciento anual, en tanto que la inversión descendió a un promedio de -5.2 por ciento. “El pago del costo de la deuda ha crecido más que el presupuesto que se destina a inversiones físicas y programas públicos”.

En el periodo observado por Vázquez Vidal, el PIB creció 1.8 por ciento anual en promedio y los ingresos públicos 2.4 por ciento. Sin embargo, el pago del costo de la deuda aumentó 3.6 veces más que la economía mexicana y 2.7 veces más que los ingresos públicos. hasta el 6.6 por ciento anual.

Fuente: CIEP

Para el analista del CIEP, el aumento sostenido de los intereses de la deuda mexicana se debe al aumento constante del déficit presupuestario; a las altas tasas de interés; además de a la depreciación del tipo de cambio. “Sólo los ingresos públicos han sido insuficientes para cubrir el gasto del gobierno federal, manteniendo constante el aumento de la deuda pública”, aseguró el análisis.

El 79 por ciento del déficit público es para cubrir los ingresos faltantes del presupuesto (déficit presupuestario). Aseguró que el gasto público ascendió los últimos 10 años al 25 por ciento del PIB, pero los ingresos fueron sólo del 22.6 por ciento, por lo que se conjuntó un endeudamiento presupuestario del 2.4 por ciento del PIB.

“México se encuentra entre los países de la OCDE, que destina mayor porcentaje del gasto público para el pago de intereses de la deuda. En 2018 el pago de intereses absorbió 13.4 por ciento del gasto público, mientras que, en promedio, los miembros de la OCDE destinaron 4 por ciento del gasto para el pago de intereses”.

Las tasas de interés en México ascienden al 5 por ciento, en tanto que en países como Estados Unidos o Japón estas son menores al 2 por ciento. “Esta diferencia en las tasas de interés muestra la discrepancia entre el costo que paga cada país por endeudarse”, detalló. Una deuda como la estadounidense, del 136 por ciento de su PIB, destina solo el 11 por ciento al pago de intereses; a esto se suma que históricamente su crecimiento económico ha sido por arriba de su tasa de interés, de acuerdo con Olivier Blanchard.

“En México, la elevada tasa de interés que paga el gobierno federal responde a la estructura del portafolio de deuda, pero también a la política monetaria”; detalló Vázquez Vidal.

Fuente: CIEP

Hacienda ha expresado que el 80 por ciento de la deuda interna federal se encuentra a tasa fija y largo plazo; en tanto que el total de la deuda externa se encuentra a tasa de interés fija. El analista destacó que esta distribución implica una tasa de interés más elevada, respecto a las tasas de interés de corto plazo. “Además, la deuda pública se encuentra principalmente a largo plazo y tasa fija, para evitar que cambios abruptos en la tasa de interés represente un incremento inesperado del costo financiero de la deuda”.

El Banco de México establece las tasas de interés en relación con la inflación, que entre 2017 y 2018 se ubicó en sus niveles más altos desde 2001 hasta 6.59 por ciento.

Sobre la incidencia del tipo de cambio el análisis estableció que el promedio de pago de deuda en dólares se sitúa en el 30 por ciento anual, por lo que la caída del peso frente al dólar tiende a aumentar el costo financiero de la deuda.

De acuerdo con Perrotini Hernández, citado por el documento del CIEP, en los últimos 10 años el tipo de cambio pasó de 12 pesos por dólar, en 2010, a 22 pesos por dólar, en julio de 2020.

La medida tomada por el Banxico para enfrentar un posible aumento de precios relacionado con la depreciación del peso, fue aumentar la tasa de interés, incluyendo la tasa que se paga en los títulos de deuda gubernamental, desde 2014.

Fuente: CIEP

“México paga un alto costo por endeudarse, respecto a la capacidad de recaudación y crecimiento económico. Derivado del constante endeudamiento público y elevadas tasas de interés, el costo financiero de la deuda se ha incrementado por arriba del crecimiento económico y los ingresos públicos”, aseguró el análisis.

Hacienda estimó que hacia el final de 2020 el sector público se endeudará cerca de un billón de pesos con el fin de compensar la caída de los ingresos presupuestarios. Esto elevará el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del sector Público a niveles históricos como porcentaje del PIB.

El estudio previó que el aumento del déficit generará nuevos intereses desde 2021 y para evitar que estos afecten el costo de la deuda se deberá priorizar la recuperación de la economía y fortalecer los ingresos públicos.