La migrante hondureña cruzó la frontera entre México y Estados Unidos el viernes, e inmediatamente pidió auxilio a elementos de la Patrulla Fronteriza, quienes hicieron caso omiso de su condición y la arrestaron momentáneamente.

Chula Vista, EU, 17 de diciembre (EFE).- La Patrulla Fronteriza adscrita a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), informó que permitirá la permanencia en territorio estadounidense de una migrante hondureña junto a su bebé, el cual nació el fin de semana pasado en California y causó controversia cuando el agente que custodiaba a la madre, amenazó que los separarían.

Un portavoz de la CBP indicó en un comunicado que este lunes la madre fue “liberada de la custodia” de los agentes fronterizos y recibió un aviso de comparecencia ante una corte de inmigración.

La madre, de 19 años, cruzó la frontera este viernes y se entregó a uniformados de la Patrulla Fronteriza a quienes pidió auxilio para dar a luz, no obstante, los agentes la arrestaron momentáneamente en una celda.

Al ver el inminente nacimiento del bebé, la adolescente fue trasladada al hospital Scripps Mercy de Chula Vista, donde se ocurrió el alumbramiento la madrugada del sábado.

La joven madre estaba en un cuarto del pabellón materno del hospital bajo custodia de la Patrulla Fronteriza y cuando pidió ver su hijo el patrullero se lo negó, según detalló a EFE el abogado de la migrante, Hugo Salazar.

El abogado dijo que su cliente relató que un oficial amenazó con dejar al bebé recién nacido en territorio estadounidense y mandarla a ella a un centro de detenciones de la CBP o a Tijuana, México, como parte del programa Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), el cual retorna a los migrantes al país vecino en espera mientras se desarrolla su caso.

Según el abogado, la madre pidió al agente que tuviera “corazón”, a lo que él respondió que solo cumplía “reglas” y que estaba haciendo su “trabajo”.

Ante esta situación, la madre pidió hablar con su abogado, pero el patrullero fronterizo desconectó el teléfono de la habitación y se lo llevó; algunos oficiales hicieron turno para custodiar el cuarto de la joven, dijo Salazar.

Sin embargo, la CBP negó estas denuncias y aseguró que la “madre y el recién nacido nunca fueron separados” por los agentes de la Patrulla Fronteriza del Sector San Diego.

La agencia federal indicó que por cuestiones de privacidad, no puede informar más sobre el caso, por lo que se desconoce el estado de salud de la madre y el bebé o si ya abandonaron el hospital.

El nacimiento se produjo el jueves pasado, horas después de que oficiales de la CBP asistieran a tres mexicanas embarazadas en el puerto de entrada de Columbus, en Nuevo México, donde dos de ellas dieron a luz, mientras que la tercera lo hizo poco después de llegar a un hospital cercano.

Es importante señalar, que cuando un niño nace dentro de territorio estadounidense, inmediatamente es ciudadano de los Estados Unidos sin importar el estatus migratorio de los padres.