Obama pide al Congreso solución con "cabeza fría"

29/07/2011 - 10:40 am

El presidente estadounidense, Barack Obama, urgió hoy a los congresistas a que alcancen un "compromiso bipartidista" sobre la crisis dela deuda e indicó que "hay muchas crisis que no se pueden prever, pero la solución de ésta se encuentra en nuestras manos".

"Hay muchas maneras de salir de este embrollo, pero apenas nos queda tiempo (...) Es el momento del compromiso", dijo Obama en un discurso televisado, después de que anoche quedase bloqueada la votación en el Congreso de un plan para elevar el techo de deuda y evitar la suspensión de pagos antes de la fecha límite del 2 de agosto.

"Casi no tenemos tiempo. Un calificación más baja provocará más impuestos para todo el mundo", advirtió Obama.

Escudado en las graves consecuencias que el default podría significar a la economía mundial, Obama instó al pueblo norteamericano a presionar a republicanos y demócratas para que voten y encuentren la solución en conjunto: "Manden mails, llamen por teléfono, twitteen".

Asimismo, advirtió que "el techo de la deuda no determina cuánto dinero se puede pagar; sino que permite pagar las facturas". Por último, insistió en que la situación se resolverá sólo si se cuenta con el apoyo de ambos partidos. "Esto no es un terremoto, un tornado o un ataque terrorista. Tenemos el poder de solucionar esta crisis", concluyó.

Pese al llamado de Obama, no parece haber salida inmediata a la crisis de deuda ya que el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, anunció su intención de retocar su plan, rechazado ayer ante la falta de respaldo del "Tea Party", para someterlo nuevamente a votación hoy.

El mandatario estadounidense afirmó que el plan de Boehner "no es una solución" ya que es una propuesta que no pasará el Senado, de mayoría demócrata, y nos hará "revivir este debate en unos meses".

El plan republicano plantea un recorte del gasto de casi un billón de dólares en los próximos 10 años y permitiría elevar el techo de deuda, actualmente en 14,3 billones de dólares, hasta finales de este año, pero obligaría a una nueva votación a comienzos de 2012.

Los demócratas y Obama exigen un acuerdo más amplio, que incluye recortes de 2,2 billones de dólares en la próxima década, y a cambio permitiría aumentar el tope de deuda hasta 2013.

"A pesar de toda la intriga y el drama que está teniendo lugar en el Capitolio ahora, estoy confiado en que el sentido común y las cabezas frías se impondrán", remarcó.

Una bomba de tiempo

Actualmente, la deuda bruta de Estados Unidos se sitúa en 14.3 billones de dólares y, en mayo pasado, alcanzó el techo autorizado por el Congreso y el déficit presupuestario alcanzaría 1.6 billones de dólares este año. Los adversarios republicanos de Obama, mayoritarios en la Cámara de Representantes, condicionan su apoyo a un aumento del techo de la deuda a la realización de cortes drásticos en el presupuesto.

El anuncio de hoy es la segunda alerta que Obama da a los estadounidenses en una semana. El viernes pasado, el mandatario dijo que ante la falta de un acuerdo en el Congreso para elevar el techo de deuda estaría dispuesto a tomar “decisiones difíciles” y evitar una moratoria en Estados Unidos.

En la pasada conferencia se pudo ver a un Obama desesperado y enojado porque el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, anunció que abandonaba las conversaciones con los demócratas. “La pregunta es si los republicanos pueden decir sí a algo”, espetó Obama en la Casa Blanca.

Sin embargo, y pese a la desesperación de Obama por la falta de un acuerdo entre los legisladores, la Casa Blanca anunció esta semana que el presidente no hará uso de la enmienda 14 de la Constitución para aumentar el límite sin necesidad de la aprobación del Congreso, según el portavoz Jay Carney.

"No hay salidas fáciles aquí. No hay trampas, no se puede citar la Constitución y, de repente, ello nos permite endeudarnos", señaló Carney.

Según expertos en derecho constitucional la sección 14 de la enmienda de la Carta Magna otorga poderes implícitos al Presidente de EU al estar estipulado que "la validez de la deuda pública de Estados Unidos no deberá ser cuestionada".

Pero la falta de un acuerdo no sólo pone en riesgo la economía de EU y del mundo. Un default y una degradación de la calificación crediticia podrían hacer caer la economía estadounidense en otra recesión, lo que amenazaría la posible reelección de Obama en 2012.

De ahí que los legisladores republicanos se han rechazado las propuestas de los demócratas.

"Cuando uno se presenta para una reelección, quiere tener una imagen fuerte de líder -dijo Stephen Wayne, profesor en la Universidad de Georgetown-. Cuanto más tiempo demore la resolución, tanto más débil se verá el presidente."

De acuerdo con los medios locales, las encuestas revelan que esta crisis tuvo un impacto mixto sobre la figura de Obama. Un sondeo de Reuters/Ipsos del martes pasado muestra que el 56% de los estadounidenses apoya la reducción del déficit por medio del aumento de los impuestos, como sugiere Obama.La encuesta reveló que el 31% considera a los legisladores republicanos responsables de la impasse ; el 21% culpa a Obama y el 9%, a los legisladores demócratas.

Este punto muerto parece haber contribuido a erosionar la aprobación de Obama, que pasó de más del 50% luego de ordenar la incursión que mató a Osama Bin Laden en mayo hasta el actual porcentaje que ronda el 45%. Pero, algunos sondeos recientes han mostrado a Obama varios puntos abajo de un contendiente republicano aún no declarado.

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero