En conjunto, los aparatos cuentan con una capacidad aproximada de 10 mil 500 litros, suficientes para el almacenamiento de tres a cuatro millones de dosis de la vacuna, que requiere una temperatura de 70 grados bajo cero para asegurar su efectividad.

Ciudad de México, 18 de enero (SinEmbargo).- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pone a disposición de las autoridades  federales y de la Ciudad de México un total de 20 ultracongeladores, necesarios para la cadena fría que requieren las dosis de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer/BioNTech, destacó en un comunicado la UNAM.

En conjunto, los aparatos cuentan con una capacidad aproximada de 10 mil 500 litros, suficientes para el almacenamiento de tres a cuatro millones de dosis de la vacuna, que requiere una temperatura de 70 grados bajo cero para asegurar su efectividad.

La mayoría de estos aparatos pueden almacenar 500 litros, tienen un peso de casi 300 kg y su tamaño es mayor al de un refrigerador casero, con cerca de 36 pies cúbicos.

“Dependiendo de cómo vengan empacadas las vacunas de Pfizer, estimamos que los 20 equipos darían para almacenar unos cuantos millones de dosis, que sumado a lo que seguramente otras instituciones de educación superior e investigación pueden aportar, sería más que suficiente para almacenar las que vayan llegando”, explicó William Lee Alardín, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM.

Por su parte, el rector de la máxima Casa de Estudios, Enrique Graue Wiechers, aseguró que la Universidad está lista para colaborar con las autoridades sanitarias de la nación en el proceso de vacunación, aportando infraestructura, conocimiento y entusiasmo de sus estudiantes.

Lee Alardín ahondó en que el almacenamiento y conservación de estas vacunas requiere de equipos especializados, usualmente utilizados en la industria farmacéutica e institutos de investigación para el mantenimiento de muestras biológicas, por lo que la institución educativa cuenta con ultracongeladores en diversas de sus sedes.

Lee Alardín ahondó en que el almacenamiento y conservación de estas vacunas requiere de equipos especializados, usualmente utilizados en la industria farmacéutica e institutos de investigación. Foto: UNAM

Las facultades de Química, Medicina y Medicina Veterinaria y Zootecnia, los institutos de Química, Investigaciones Biomédicas, Neurobiología o Biotecnología, y las escuelas nacionales de Estudios Superiores ya han llevado a cabo un censo de los aparatos de los que disponen para apoyar en el proceso de vacunación.

Alardín recuerda que, aunque varios de los ultracongeladores se encuentran ocupados para el almacenamiento de muestras recabadas durante décadas por la Universidad, se disponen de alnos 20 para el suministro de las vacunas de Pfizer.

La mayor parte de los aparatos se encuentran en el campus central de la UNAM, así como en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala; Cuernavaca, Morelos; Juriquilla, Querétaro, y Morelia, Michoacán, por lo que, de ser solicitados por parte del Gobierno, sería necesario su traslado al lugar en donde lleguen las vacunas, además de contar con un suministro garantizado de energía eléctrica.

“Por lo general están respaldados con plantas de luz de emergencia o a diésel por si hay un apagón. Si fallan y se calientan, se echa a perder todo lo que está adentro”, dijo.

Por las características de los ultracongeladores, la operación de su traslados podría llevar varios días, “pero en principio se puede hacer y eso es lo que hemos comunicado, como nos indicó el Rector, a la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP”.

El coordinador de Investigación Científica explicó que la Universidad está a la espera de la resolución del Gobierno sobre la necesidad de los ultracongeladores, para iniciar la etapa de planeación, y traslado de los equipos.