De los 7 compuestos a los que le realizaron pruebas de contención y toxicidad, identificaron 3 y uno en específico con bastante potencial para poder desarrollar un fármaco efectivo que impida la entrada o interacción del virus con las células.

Ciudad de México, 18 de enero (SinEmbargo).- Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) se encuentran trabajando en un fármaco capaz de impedir o dificultar la entrada de la COVID-19 al cuerpo humano.

Según un comunicado de la institución, el equipo reportó a la revista Life Sciences el descubrimiento de veinte compuestos que podrían inhibir la interacción de las células humanas con el SARS-COV-2. Cabe destacar que iniciaron pruebas de contención y toxicidad de 7 compuestos específicos.

Los doctores Claudia Guadalupe Benítez Cardoza, docente de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía y José Luis Vique Sánchez, egresado de la ENMH y actual profesor e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), avanzaron de una validación hecha en servidores web a pruebas de inhibidores in vitro que mostraron tres candidatos con gran potencial.

Para hacer la evaluación del efecto de inhibitorio de los 7 hallazgos en la interacción de la proteína S o espiga del virus con la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) y por lo consiguiente impedir su entrada, los científicos utilizaron los kits COVID-19 Spike-ACE2 Binding Assay, de Radiobiotech.

“De los 7 compuestos, identificamos 3 y uno en especial con bastante potencial para elaborar un fármaco efectivo que impida la entrada o la interacción del virus en nuestras células, así que para continuar su desarrollo, realizaremos más pruebas de toxicidad, como es la ‘dosis letal 50’, que complementará los resultados favorables del ensayo de citotoxicidad realizado en cultivo celular de PC3”, comentaron los expertos.

La investigación debe pasar por varias etapas, sin embargo, recalcan que es fundamental que además de las vacunas, se expandiera el horizonte hacia un posible medicamento que ayude a prevenir la infección y evitar que la enfermedad avance a otros sistemas como el renal, pulmonar, cardiaco o cerebral.

“Siempre es importante contar con alternativas terapéuticas que ayuden a combatir, desde distintos ángulos, las batallas difíciles de la salud”, puntualizan los científicos que hasta el momento no cuentan con ningún tipo de de apoyo.