Óscar Sánchez, un abierto simpatizante de Hitler, toma el control del PAN en Edomex. Foto: Cuartoscuro

Óscar Sánchez, un abierto simpatizante de Hitler, toma el control del PAN en el Edomex. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 18 de febrero (SinEmbargo).– Oscar Sánchez Juárez, el panista que en 2012 declaró ser admirador del genocida Adolfo Hitler, fue ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al frente de la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN) en el Estado de México.

Con la decisión del máximo tribunal electoral se cierra un largo proceso de impugnación que inició en enero del año pasado, de parte de panistas opositores que acusaban a Sánchez Juárez de ganar las elecciones al cargo por medio de un proceso amañado.

También cuestionaban que alguien que se hubiera declarado simpatizante de Hitler encabezara al PAN mexiquense, ya que consideraban que iba contra los principios de Acción Nacional.

“Es grave que alguien que piensa así sea dirigente de un partido y que la dirigencia nacional no actúe conforme a los principios de doctrina social cristiana. Es grave que Gustavo Madero Muñoz consienta tantas irregularidades, pero no nos extraña”, dice el ex presidente del PAN en el Estado de México, Noé Aguilar Tinajero.

Para el ex dirigente, Madero Muñoz obstaculizó la destitución de Sánchez. Aunque desde inicios del año pasado panistas mexiquenses le plantearon el tema, el presidente panista demoró su discusión ante el Comité Ejecutivo Nacional (CEN). La razón es que Sánchez pertenece al Grupo Tlalnepantla, comandado por el ex Senador mexiquense Ulises Ramírez Ortiz, acusado de vender candidaturas en 2012.

De acuerdo con Aguilar Tinajero, a Madero le conviene el apoyo del Grupo Tlalnepantla en la búsqueda de su reelección, por su capacidad de movilización del voto, de ahí que no haya tenido interés en remover a Sánchez.

Pero cuando después de tres meses el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) abordó el tema y ordenó una nueva votación, fue Sánchez el que se inconformó ante el TEPJF, que finalmente el 13 de febrero decidió que la elección de Sánchez fue legítima, con lo que cerró el proceso que duró 15 meses.

“El CEN ya había rechazado a Óscar Sánchez y cuando se va al tribunal se supone que el CEN había defendido su postura de que no podía ser presidente del Comité estatal, pero la defensa estuvo muy tibia de parte del jurídico del CEN, prácticamente no la defendió y presentó pocos elementos”, lamenta.

MANO NEGRA Y ROJA     

Jorge Inzunza Armas, quien fue el rival de Sánchez en la elección del 24 de noviembre de 2012, dijo a SinEmbargo que como panista acatará la decisión y apoyará al PAN, pero no a Sánchez. Considera que además del interés de Madero por obstaculizar la impugnación contra su rival, hubo presiones de parte del gobierno priista del Estado de México al TEPJF, ya que les conviene más que Sánchez esté al frente del PAN.

“Nosotros tenemos la razón moral del asunto, la razón jurídica pero la decisión no fue ni moral ni ética, fue política, satisface intereses no solamente en el PAN; hubo intervención de otros altos intereses, hubo mano roja y negra. Cuando vemos lo que ha pasado en el PAN mexiquense nos queda muy claro por qué en el 2005 Rubén Mendoza Ayala perdió la elección a la candidatura y desde entonces quien domina el PAN es el Grupo Tlalnepantla y a ellos se les entregó el partido”, critica.

Inzunza dice que con el predominio del grupo encabezado por Ulises Ramírez, quien ahora es el coordinador de los diputados panistas locales, comenzó la debacle panista, que en la década pasada tenía el llamado Corredor Azul cuando gobernaba los principales municipios del estado de México, con 19 diputados locales y un gran número de legisladores federales.

“Hoy el PAN es la tercera fuerza política (en el estado) que sólo gobierna al 6 por ciento de la población, por eso hay otros intereses ajenos al PAN muy contentos que presionaron para esta decisión”, afirma.

Cuestionado sobre la simpatía de Sánchez por Adolfo Hitler, expresada en 2012 y por la que fue criticado incluso por el escritor e historiador Enrique Krauze criticó, Inzunza dice que ese es el tipo de personas que apoyan desde la dirigencia nacional.

“Es un asunto delicado, hay que preguntarle a la comunidad judía que opinan de que apoye a esos cuates”, responde.

Tanto Inzunza como Aguilar Tinajero dicen que con Sánchez al frente del PAN mexiquense el partido se ha desdibujado como oposición ante el gobierno del priista Eruviel Ávila Villegas.

“El Grupo Tlalnepantla sigue en su trabajo para el que se apoderó del PAN, para servir al gobierno del estado priista desde que gobernó Enrique Peña Nieto. De manera incondicional las elecciones en los municipios son un medio de negociación para ellos, no les interesa el partido sino que quede su gente, jalan con el PRI en todos los asuntos y en la Cámara como los tienen consentidos los que están con Ulises Ramírez por el gobierno estatal y en la Junta de Coordinación Política jamás suben a tribuna a denunciar hechos irregulares. Desde que están no hay errores en la cuenta pública, están para servir al PRI”, comenta Aguilar Tinajero.

Aunque coincide con Inzunza de que hay que trabajar por el PAN, también critica la comisión de irregularidades por parte de Sánchez, como el de trabajar con un presupuesto para el 2013 y 2014 sin la aprobación del Consejo estatal, que tiene más de un año sin ser convocado, algo que el CEN ha pasado por alto, explica.

Para la integrante del CEN panista, la mexiquense Mariela Pérez de Tejeda, el conflicto ha desgastado al PAN estatal.

“Espero que enderece el camino y que llame a todos los actores, el PAN estatal ya no puede seguir con divisiones, el líder es el que suma”, dijo.

Foto: Cuartoscuro

El Grupo Tlalnepantla sirve a los priistas desde que Peña Nieto era Gobernador del Edomex, critican. Foto: Cuartoscuro

RECUENTO

Oscar Sánchez Juárez fue candidato a Senador en la elección federal de 2012. En mayo de ese año se hizo famoso cuando se declaró admirador del líder del nazismo Adolfo Hitler y del emperador romano Julio César.

“Fueron hombres que trascendieron en la historia, que dominaron el mundo, a lo mejor no de la manera más convincente para todos, pero admiro el liderazgo que ambos tenían para que miles de gentes estuvieran dispuestas a dar la vida por ellos”, expresó.

La declaración motivó a que la candidata del PAN a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota se disculpara ante la comunidad judía.

Pero ese no era el primer escándalo en que se involucraba Sánchez, ya que luego de dejar la coordinación de la bancada panista en el Congreso local en noviembre de 2011 para ser candidato a Senador, todavía se ostentó como coordinador para firmar un cheque por 720 mil pesos en febrero del 2012.

Pasadas las elecciones federales, en las que no alcanzó la Senaduría, el 24 de noviembre de ese mismo año participó como candidato en la elección para la dirigencia mexiquense. Ese día se efectuó la votación en la que 106 integrantes del Consejo estatal panista se registraron. Se dio un empate.

Pero el voto de Tere Orduña, a favor de Inzunza, fue anulado. La razón: estaba expulsada del partido, le informó la Comisión de Orden. Ella alegaba que ni siquiera le habían avisado. Pero con ese voto menos para Inzunza, Sánchez consiguió el triunfo.

Dos días después de la elección, el historiador Enrique Krauze reaccionó y puso en su cuenta de twitter lo siguiente: “El PAN vuelve a sus orígenes, el fascismo: elige a Oscar Sánchez, admirador de Hitler, como su dirigente en Edomex. Acto detestable”, escribió.

La expresión de simpatía de parte de Sánchez por Hitler no ha sido la única registrada en el panismo mexiquense. El año pasado SinEmbargo reportó que el 25 de mayo el escritor pronazi Salvador Borrego acudió a un curso de capacitación invitado por William Esquivel, prestador de servicio social en las oficinas del Comité Municipal de Toluca.

Un curso al que asistió el ex presidente del PAN en el estado, Víctor Guerrero, y el secretario del comité Directivo Municipal del partido, Genaro Martínez Pérez.