La vida de un héroe y un antihéroe del tenis profesional. Foto: Archivo

La vida de un héroe y un antihéroe del tenis profesional. Foto: Archivo

Ciudad de México, 18 de febrero (SinEmbargo).– Desde que Duomo Ediciones diera a conocer Open, la biografía del tenista Andre Agassi traducida al español, las entusiastas reseñas del libro no se hicieron esperar.

Curiosamente, los comentarios positivos en torno a un volumen de casi 500 páginas que se leen de un tirón comenzaron a llenar las secciones de Cultura, no sólo la de las páginas o sectores adjudicados a los deportes.

De hecho, el prestigioso programa de la televisión española Página 2, le dedicó  espacio en el programa donde dieron a conocer el libro Mercado, una novela policial dedicada al futbol a cargo del británico Phillip Kerr y donde se habló de Open como de un ejemplo “de esa literatura deportiva que humaniza a sus protagonistas”.

“Yo he sido un hombre que ha tenido una segunda oportunidad en la vida y en la profesión. La mía ocurrió cuando el comité médico deportivo se creyó mis mentiras y asumió que había tomado drogas por accidente. Así me libré del castigo deportivo en un año absolutamente desastroso”, cuenta Agassi en una entrevista exclusiva para el programa que conduce el periodista Oscar López.

“La profunda vergüenza que sentí no se hizo pública, pero marcó el resto de mi carrera. Un año después, cuando la gente vio que pasaba del puesto 141 al número 1 del mundo, creyó simplemente que había sido una proeza, cuando en realidad había sido prácticamente un milagro teniendo en cuenta lo destrozado que estaba. Creo que este libro ayudará a entender por lo que pasé”, admite el famoso tenista de Las Vegas.

En su juventud se drogaba y demolía hoteles. Foto: Facebook

En su juventud se drogaba y demolía hoteles. Foto: Facebook

Open es un libro necesario fundamentalmente porque encierra moralejas vividas a sangre y fuego por el protagonista de la historia. No se trata de un Agassi admonitorio, con el dedo índice levantado, contando con suficiencia el secreto de la vida.

Se trata de un hombre de la mediana edad para quien todos los paradigmas del éxito, la fama, el bienestar económico se cincelaron en su piel con el estigma del sufrimiento y la falta de autoestima, como un mártir que pagara con intereses y en forma simultánea todo aquello bueno que iba recibiendo en su transcurrir existencial.

“El mejor libro que he leído en la última década”, ha dicho sin ambages el italiano Alessandro Baricco. “Una aventura existencial única con la que resulta muy fácil identificarse. Un libro apasionante que no he podido dejar de leer”, escribió Juan José Millás.

“Descarnado y muy bien escrito (gracias a la colaboración de J.R. Moehringer), el tenista estadounidense no se ahorra detalles a la hora de dar cuenta de sus depresiones, caídas y arrebatos. Una vida dedicada al tenis, deporte que odia pero al que está encadenado porque el destino la convirtió en la única actividad en la que podía escapar de un padre embrutecedor. Tú no odias al tenis, eres una estrella, le dijo su primera esposa, la actriz Brooke Shields, de la que terminó divorciándose. ¿Odias al tenis? ¿Cómo todos, no? le dijo Steffi Graf, quitándole importancia a su drama. La campeona alemana terminó casándose con él y lo ayudó a deshacerse de una buena parte de los demonios que derrumbaron su carrera. Al final, en un regreso legendario, Agassi logró retirarse en la cumbre del tenis, tras varios años de fracasos”, contaba nuestro director Jorge Zepeda Patterson en sus recomendaciones librescas de enero.

EL CEREBRO DEL DRAGÓN

El libro está escrito en primera persona con la ayuda del Premio Pulitzer J.R. Moehringer y conmueve por la verdad que respira en sus páginas. Es, por decir lo menos, un tratado de honestidad brutal donde entre otras cosas Agassi, de 45 años, cuenta que consumió cristal de metanfetamina durante las competencias, que incendió habitaciones de hotel solo para divertirse y que su famoso peinado mullido era en realidad una peluca.

Con Steffi Graf, el amor de su vida. Foto: Facebook

Con Steffi Graf, el amor de su vida. Foto: Facebook

Verdades reveladas, mentiras que se desarticulan y sobre todo la voz de un hombre que desde pequeño mostró afición por la literatura, un “lujo” no pudo darse durante una infancia trágica con la voz de un padre obsesionado con convertir a su hijo en el número uno del tenis mundial.

J.R. Moehringer no aparece en los créditos por su propia decisión. Según declaró en 2009, cuando el libro se presentó en inglés, Open es la autobiografía de Andre Agassi. “No es “nuestra” memoria y él tomo todas las decisiones”, dijo el periodista, de 50 años, quien al principio se mostró reticente, pero luego se involucró totalmente en el proyecto, al punto de mudarse a Las Vegas, donde reside el tenista.

Fue una colaboración intensa entre ambos, con 250 horas de conversaciones grabadas, que a veces resultaban verdaderas sesiones de psicoanálisis.

“Andre estaba completamente bloqueado y vacilante. Su memoria era cristalina en lo referente a los partidos, pero no acerca de las relaciones.Uno de los pilares de la personalidad de Andre era su autodestrucción y me di cuenta de que yo había estado alejando la idea de que esto podría ser una parte orgánica de su naturaleza”, contó Moehringer, quien confesó también que muchos de los tramos del libro corresponden a transcripciones fidedignas y textuales.

Es así como ambos logran que sea la voz de Agassi la que predomina en Open, porque en la vida, después de todo, sólo hay recuerdos que pueden contarse en primera persona.

Por el momento, mi odio al tenis se focaliza en el dragón, una máquina lanzapelotas modificada por mi padre, que escupe fuego por la boca. Negro como la noche, montado sobre unas grandes ruedas de goma y con la palabra PRINCE pintada en letras de imprenta blancas sobre la base, el dragón, a primera vista, se parece a todas las máquinas lanzapelotas de todos los clubes de campo de América, pero es, en realidad, un ser vivo que respira, recién salido de uno de mis cómics. El dragón tiene cerebro, voluntad propia, un corazón negro y una voz espantosa.

Un largo y duro camino hacia sí mismo. Foto: Facebook

Un largo y duro camino hacia sí mismo. Foto: Facebook

EL CUERPO COMO OFRENDA

A Andre Agassi se le fue la vida y se le destruyó el cuerpo tratando de cumplir el sueño de su padre, un inmigrante iraní que hablaba mal cinco idiomas y que dedicó toda su existencia a lograr que su hijo se convirtiera en el número uno del tenis mundial.

Decir que puso el cuerpo es ponerse en contacto con la realidad de casi todos los deportistas de alto rendimiento, ese lado b que en el caso de Andre se traduce en una aguja de 18 centímetros  destinada a aliviar sus dolores de espalda y permitirle jugar la mayoría de las veces medicado.

Un libro necesario. Foto: Facebook

Un libro necesario. Foto: Facebook

Lo de la espalda va bien. El agarrotamiento normal, pero el dolor insoportable ha desaparecido. La cortisona funciona. Me siento bien, aunque, claro está, la definición de lo que es sentirse bien ha ido evolucionando a lo largo de los últimos años. Me siento mejor de lo que me sentía cuando abrí los ojos esta mañana, cuando se me pasó por la cabeza no jugar. Tal vez si pueda competir. Claro que mañana habrá consecuencias físicas graves, pero no me conviene pensar mucho en el mañana; lo mismo que no me conviene pensar mucho en el ayer.

Víctima del dudoso y cuestionado método de entrenamiento de Nick Bolletieri en la escuela de la Florida y atado a un destino decidido  por otros, Agassi es la imagen del redimido por amor (tras un fallido matrimonio con la actriz Brooke Shields, se casa con Steffi Graf, la ex número uno del mundo y madre de sus dos hijos) y la expresión de un hombre profundo y exitoso que no vive su existencia con resignación, sino como un camino lleno de obstáculos hacia el único puerto posible: uno mismo.

Open es, por ello, un libro tan necesario.