"México fue alertado por EU de planes de fuga". Foto: Cuartoscuro

Joaquín Guzmán Loera, fichado en el penal de El Altiplano, en febrero de 2014. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 18 de julio (SinEmbargo).– La noche del sábado pasado, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alías “El Chapo”, considerado el narcotraficante más poderoso del mundo, se fugó, por segunda vez, de una cárcel de máxima seguridad. En esta ocasión fue del penal El Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, a través de un túnel de 1.5 kilómetros de largo que iba de la regadera de su celda a una casa en construcción en la colonia Santa Juanita, ubicado al suroeste de la instalación penitenciaria.

La noticia fue difundida ese mismo día por la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) a través de un breve boletín. De inmediato se desplegó un operativo de localización en la zona y se extendió a las estados vecinos. También se suspendieron las operaciones aéreas en el aeropuerto de Toluca.

En las primeras horas del día siguiente, el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, adelantó algunos detalles de la fuga en una conferencia de prensa. Por ejemplo, explicó que se encontró un hueco en el área de la regadera de su celda de 50 por 50 centímetros, donde se halló un conducto vertical de 10 metros de profundidad habilitado con una escalera, que conducía a un túnel.

Guzmán Loera ya se había fugado el 19 de enero de 2001 de una cárcel de máxima seguridad, el penal de Puente Grande, en Jalisco, durante el sexenio de Vicente Fox Quesada, del Partido Acción Nacional (PAN).

El 22 de febrero de 2014, 13 años después de su primer escape, “El Chapo” fue detenido en un hotel en Mazatlán, Sinaloa. Su captura fue celebrada por gobiernos extranjeros y prensa internacional, que calificaron el hecho como “el más grande logro” que ha alcanzado un gobierno mexicano en materia de seguridad.

Ese mismo año, durante una entrevista para la cadena estadounidense Univisión, Peña Nieto celebró la captura y aseguró que “sería imperdonable” que Guzmán Loera se volviera a escapar. Hoy, “El Chapo” está otra vez prófugo.

Esta nueva fuga del hombre nacido en Badiraguato, Sinaloa, se dio en el marco de una visita de Estado del Presidente Peña Nieto a Francia, en la que lo acompañó gran parte de su gabinete. Tras darse a conocer la noticia, políticos, intelectuales y hasta empresarios solicitaron al Presidente agilizar las investigaciones para recapturar al capo y le exigieron cancelar su gira ante la gravedad del asunto.

Pero el Presidente se quedó en Francia. En un mensaje de siete minutos desde el país galo dijo que no interrumpiría su gira, aunque aseguró que la fuga del narcotraficante era una “afrenta para el Estado mexicano” y dijo que había instruido al titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Miguel Ángel Osorio Chong, para que sea capturado lo antes posible.

El escape de “El Chapo” alertó a los países vecinos del sur. Los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras, reforzaron sus controles de seguridad fronterizos con México para evitar el ingreso del narcotraficante, quien fue capturado por primera vez en Guatemala, en 1993 y entregado a las autoridades mexicanas.

En tanto, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol, por sus siglas en inglés) lanzó, primero, una alerta internacional por la fuga del jefe del cártel de Sinaloa y después emitió ficha roja para la localización y detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán en más de 190 países.

El lunes por la noche, 48 horas después de la fuga del capo, Osorio Chong ofreció una conferencia de prensa donde explicó que la celda de “El Chapo” tenía video vigilancia las 24 horas del día y que por razones de derechos humanos, tenía dos puntos ciegos. Añadió que el narcotraficante usaba un brazalete electrónico para su ubicación, el cual no contaba con sistema de localización satelital.

En tanto, la titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez González, ofreció una recompensa de hasta 60 millones de pesos a quien o quienes proporcionen información que lleve a la captura de “El Chapo”. Precisó que fueron cesados tres funcionarios del penal de El Altiplano, entre ellos, el director Valentín  Cárdenas Lerma.

No pasaron ni 24 horas para que algunas de estas afirmaciones fueran desmentidas por instituciones formales como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Amnistía Internacional (AI). La crítica también vino de la prensa extranjera, que no escatimó en atribuir este hecho a la corrupción, la impunidad y la incapacidad del gobierno mexicano.

Pero al Gobierno federal no le bastó y en una segunda conferencia, ahora para revelar los videos de la celda de “El Chapo”, el Comisionado Nacional de Seguridad agregó nuevas dudas sobre la versión oficial de la fuga.

Por ejemplo, en las imágenes se ve a Joaquín Guzmán con cabello, cuando en las fotos que difundió la PGR estaba a rapa. Además, en una de las esquinas se alcanza a observar la pantalla de lo que podría ser una tablet, lo que sugiere que tendría conexión de internet, algo prohibido en los penales.

La fuga de Guzmán Loera también se propagó en las redes sociales. En segundos “El Chapo” se convirtió en el primer lugar de los trending topic de Twitter en México y en segundo a nivel global desde el pasado sábado y permaneció hasta el lunes.

También se crearon memes que destrozaron a Peña Nieto y a su gabinete de seguridad, además aparecieron algunas canciones que enaltecieron y glorificaron al hombre más buscado en el mundo: Joaquín Archivaldo Guzmán Loera.