El bloqueo terrestre, aéreo y marítimo que impone Israel en Gaza desde 2007 está generando un “colapso social” en ese territorio palestino que podría exacerbar la inestabilidad en la región.

Durante décadas, la cerámica de barro, coloridos vidrios, muebles de bambú y antiguos telares para tejer alfombras y tapetes definieron la economía del enclave costero palestino, empleando a miles de personas y exportándose a toda la región.

CIUDAD DE GAZA, 18 de julio (AP/EFE).- Cuando los gazatíes piensan en un mejor tiempo económico, las imágenes que les vienen a la mente son las de cerámica de barro, coloridos vidrios, muebles de bambú y antiguos telares para tejer alfombras y tapetes.

Durante décadas, estos oficios tradicionales definieron la economía del enclave costero palestino, empleando a miles de personas y exportándose a toda la región.

El 6 de julio de 2019, Mahmoud al-Sawwaf, propietario de una fábrica tradicional de alfombras, muestra sus productos en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

Aunque estas profesiones están en decadencia en todo el mundo por la globalización y la producción en masa desde China, los propietarios de negocios en Gaza sostienen que el bloqueo de Israel a la Franja, que comenzó hace 12 años, aceleró esa tendencia.

El 6 de julio de 2019, un palestino prepara la arcilla en un taller de alfarería en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

El bloqueo terrestre, aéreo y marítimo que impone Israel en Gaza desde 2007 está generando un “colapso social” en ese territorio palestino que podría exacerbar la inestabilidad en la región, advirtió en mayo el responsable de Naciones Unidas para los refugiados gazatíes, Matthias Schmale.

Un palestino trabaja en un taller de alfarería en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

“En el año y medio que llevo allí ya he podido ver un cambio de humor en la gente hacia la depresión. No hay perspectivas, con un 53 por ciento de personas desempleadas”, señaló el director de operaciones en Gaza de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) en rueda de prensa.

Un palestino trabaja en un taller de bambú en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

Según Schmale, alrededor de 1.3 millones de personas en Gaza (de los 2 millones que habitan en la Franja) viven bajo el umbral de pobreza y dependen directamente de ayuda alimentaria de UNRWA y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Tarek Khalaf emplea una llama para modelar el bambú en el taller de su familia en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

La agencia de Naciones Unidas para Palestina sufre problemas financieros -derivados, entre otros factores, de la retirada de ayuda por parte de EU, hasta ahora uno de los principales donantes- y según Schmale necesita urgentemente 40 millones de dólares para garantizar la manutención de los palestinos que reciben su ayuda en los próximos seis meses.

Un palestino teje una alfombra en un telar tradicional de madera en una fábrica de alfombras en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.

El representante de UNRWA añadió que la mala situación económica y social está produciendo un aumento del consumo de drogas, la prostitución y los suicidios en Gaza.

“Gaza no es una crisis humanitaria producida por un tsunami, un terremoto o una guerra, sino que es resultado del fracaso político a la hora de buscar una solución a 12 años de bloqueo”, afirmó.

Herramientas para tejer alfombras en un telar tradicional de madera, vistas en una fábrica de alfombras en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto/, Khalil Hamra.

La directora de la UNRWA para Cisjordania, Gwyn Lewis, también en la rueda de prensa, destacó que ha habido asimismo en ese territorio un aumento de los problemas económicos y sociales, a los que se han unido las constantes incursiones de fuerzas israelíes en los 90 campos de refugiados palestinos que gestiona la ONU allí.

Abed Abu Sedou, limpia el polvo de muestras de vasos pintados a mano, expuestos sobre una mesa, en su cerrada fábrica de vidrio en la Ciudad de Gaza. Foto: AP Foto, Khalil Hamra.