El caso de Lesvy Berlín Rivera Osorio, asesinada dentro de Ciudad Universitaria, ha sido emblemático debido a la lucha que ha emprendido su familia en busca de justicia; primero para que las autoridades no criminalizaran a la universitaria y reconocieran que se trató de un feminicidio y no suicidio. Posteriormente, ha tenido que esperar a la apertura de un juicio que se ha alargado debido a múltiples amparos presentados por la defensa del imputado.

Ciudad de México, 18 de julio (SinEmbargo).- Jorge Luis “N”, presunto feminicida de Lesvy Berlín Rivera Osorio, solicitó este jueves ser puesto en libertad tras cumplir los dos años en prisión sin ser sentenciado. Sin embargo, un Juez de control en la Ciudad de México negó la petición porque lo que ha postergado su juicio oral son los múltiples amparos y litigios en tribunales interpuestos por su defensa.

El artículo 20 de la Constitución Mexicana, en su inciso B y que habla sobre los derechos de los imputados, establece en el apartado IX que “la prisión preventiva no deberá de ser superior a dos años, salvo que su prolongación se deba al ejercicio del derecho de defensa del imputado. Si cumplido este término no se ha pronunciado sentencia, el imputado será puesto en libertad de inmediato mientras se sigue el proceso, sin que ello obste para imponer otras medidas cautelares”.

Lesvy Berlín Rivera Osorio, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue asesinada el 3 de mayo de 2017. Su cuerpo fue encontrado dentro de las instalaciones de Ciudad Universitaria atado a una cabina telefónica. Al momento de su muerte estaba acompañada por un hombre de 29 años, Jorge Luis “N” identificado como su pareja sentimental y quien fue detenido el 9 de julio del mismo año.

Desde entonces, Aracely Osorio, madre de Lesvy, empezó una extensa batalla en busca de justicia; primero porque se reconociera que se trató de un feminicidio y no un suicidio, como lo anunciaron y quisieron tratar al inicio.

Actualmente, la familia de la víctima ha tenido que esperar más de dos años para el Juicio Oral contra el presunto responsable, pues su apertura no se ha desarrollado debido a que la defensa del imputado ha peleado férreamente en tribunales para no ser juzgado por feminicidio, incluso llevó el caso hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pero no obtuvo una respuesta a su favor.

El día de hoy se realizó una audiencia donde la defensa de Jorge Luis, novio de la víctima e imputado solicitó al juez el cese de la prisión preventiva para que el proceso penal lo realizara en libertad, ello tras cumplirse más de dos años sin ser enjuiciado, menos sentenciado.

La defensa del imputado argumentó lo descrito en el Artículo 20 constitucional, que ya había cumplido dos años sin sentencia, sin embargo, el Ministerio Público y sus coadyuvantes, abogadas de la familia de Lesvy, debatieron ante el juez que lo dicho por la defensa no se actualizaba porque en el mismo artículo señala como excepción cuando ese tiempo se prolonga por el ejercicio de derecho del imputado.

“Nosotros argumentamos que el interesado tuvo mucha actividad procesal cuando interpuso el amparo, solicitó prorroga, ampliación del plazo, solicitó la revisión ante la Suprema Corte, entonces, todo eso consumó parte del plazo razonable para ser juzgado”, explicó Ana Yeli Garrido, abogada de la familia de Lesvy e integrante del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

La abogada informó que el juez confirmó la medida de prisión preventiva oficiosa, pues retomó algunos de los argumentos de la parte acusadora, quien señala que fue la defensa quien agotó este periodo de tiempo que otorga el Código Penal y la Constitución para que se lleve acabo el proceso penal. Además, el juez actualizó la presión con respecto al tipo penal de feminicidio porque originalmente se le había vinculado por homicidio”.

“Nosotros hicimos cuentas, realmente se llevó 12 meses entre las solicitudes que hizo la defensa, hizo tres solicitudes de ampliación de plaza para aportar pruebas […] Y después se llevaron diez meses más de litigio contra el auto de apertura a juicio. La defensa tramitó una apelación, después un amparo, después un amparo de revisión ante la SCJN y en eso se fueron 10 meses”, detalló por su parte la abogada Sayuri Herrera.

La lucha por justicia por el caso de Lesvy continúa. Se espera que en septiembre por fin se realice el juicio oral. Foto: Especial.

LARGA BATALLA

El caso de Lesvy Berlín Rivera Osorio ha sido emblemático debido a la lucha que ha emprendido su familia en busca de justicia, primero para que las autoridades no criminalizaran a la universitaria; luego para reconocieran que se trató de un feminicidio y no un suicidio, como quisieron tratarlo al inicio y, posteriormente, ha tenido que esperar a la apertura de un juicio que se ha alargado debido a múltiples amparos presentados por la defensa del imputado.

Finalmente, luego de casi 10 meses de litigio en tribunales, se ha establecido una fecha para la apertura a juicio oral, el cual: se desarrollará del 9 al 20 de septiembre próximo.

“Serán audiencias continuas, todas desde las ocho de la mañana, todos los días”, detalló Sayuri Herrera.

La muerte de Lesvy Berlín Rivera Osorio fue reconocida oficialmente como un asesinato y no como suicidio el 18 de octubre de 2018, cuando el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México reclasificó –para la vinculación a proceso contra Jorge Luis “N”– el delito de homicidio simple por omisión a feminicidio y ordenó al Ministerio Público investigar y formular imputación por feminicidio.

La diferencia de juzgar el caso como homicidio simple a feminicidio no es cualquier cosa. La primera está en la penalidad. De acuerdo al Código Penal de la Ciudad de México, el homicidio simple se castiga de 8 hasta 20 años de prisión, en tanto que el delito de feminicidio agravado se sanciona de 30 a 60 años de prisión.

El segundo aspecto importante está en la reparación del daño, el acceso a la verdad y justicia.

“No es lo mismo que la familia pueda obtener la verdad y saber que hubo una persona que privó de la vida a su hija a que, por el contrario, se establezca como ‘verdad histórica’ que Lesvy se suicidó. Aunque no hay reparación del daño posible para Araceli Osorio Martínez y Lesvy Rivera Calderón porque nadie les va a devolver a su hija, de juzgarse como suicidio no habría reparación del daño. Eso sería terrible”, explicó Sayuri Herrera.

El 31 enero 2018 el Ministerio Público –en acato a la sentencia del Quinta Sala Penal del Tribunal– presentó por escrito su acusación por el delito de feminicidio agravado contra Jorge Luis “N”.

Sin embargo, la defensa del imputado tramitó un amparo porque no está de acuerdo en ser juzgado por el delito de feminicidio agravado.

“Lo que impugnaron son los hechos narrados [que él le habría colocado el cable del teléfono y estrangulado]. Ellos dicen que es porque no evitó el suicidio de Lesvy”, según detalló la abogada.

El Juzgado 14 de distrito en materia penal le negó el amparo al imputado, entonces sus defensores acudieron al Décimo Tribunal Colegiado de Circuito donde pidieron que los tres magistrados le revisarán la negativa de amparo.

“Cuando los magistrados del Décimo Tribual estaban a punto de resolver es cuando la defensa mejor va a la SCJN y solicita que la Corte atraiga el caso”, agregó la abogada.

Finalmente, el 19 de febrero la SCJN resolvió que no iba a conocer el asunto y lo regresó al Décimo Tribunal Colegiado de Circuito.

“Ya la Corte ha referido en otras ocasiones cuál es su resolución o su interpretación respecto a la perspectiva de género. La perspectiva de género armoniza con el proceso la perspectiva de género, es debido proceso. Para que este proceso sea adecuado se tiene que aplicar la perspectiva de género”, expresó la litigante.

Y añadió: “Ahora los únicos que sostienen que Lesvy se suicidó son su [presunto] asesino y su defensor, nada más. Quieren dar como un hecho probado el suicido de Lesvy y obviamente no vamos a aceptar eso. Eso es obviamente el hecho controvertido. Esa afirmación sobre el suicido de Lesvy es lo que hemos controvertido todo el tiempo y obviamente no lo vamos a aceptar”, indicó la abogada.

El pasado 2 de mayo, al cumplirse los dos años del crimen, Ernestina Godoy Ramos, Procuradora de la Ciudad de México, ofreció una disculpa pública a la familia de Lesvy Berlín por las violaciones a sus derechos humanos y las faltas al debido proceso en el caso. Y reconoció que el caso evidenció las muchas deficiencias que enfrenta las instancias de procuración de justicia capitalinas. Lo mismo lo hizo el Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, pero el 22 de mayo.

Durante los eventos, Araceli Osorio, madre de Lesvy, sostuvo que los responsables del feminicidio de su hija fueron Jorge Luis González Hernández y “sí fue el Estado”. Dijo que hay aún muchos casos como el de Lesvy que les falta llegar a la justicia. Y también hizo un llamado a las autoridades a que hagan su parte para garantizar seguridad a las mujeres:

“Hago un llamado a las autoridades no sólo que hoy nos acompañan y que presentan la disculpa pública, hago un llamado a esos jueces, juezas, magistrados, magistradas, a todos y cada uno, cada una de peritos y peritas que forman parte de esos cuerpos de expertos y expertas para que nos acompañen en este cambio que queremos lograr. Nosotras como familiares nos encargamos prácticamente de presentar pruebas, de allegarnos pruebas con la solidaridad de muchas expertas y expertos”, pidió en ese entonces.

Finalmente, el pasado 3 de abril de 2019, el Décimo Tribunal Colegiado de Circuito en materia Penal resolvió improcedente la solicitud de amparo del imputado y determinó que será en el Juicio Oral donde se deberán de resolver las alegaciones, en relación a si fue o no un feminicidio.