Inundación afecta granja de aves en Carolina del Norte. El cambio climático ha incrementado el número de huracanes, tormentas tropicales e inundaciones. Foto: JoAnne McArthur 2018

Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) publicado este mes, “la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores, incluido el de la tierra y el alimentario, es el único modo de mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 °C”.

EL IPCC es el órgano de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), encargado de evaluar el estado de los conocimientos científicos relativos al cambio climático. Su labor más importante es proporcionar a líderes y tomadores de decisiones de todo el mundo una opinión objetiva y basada en la ciencia sobre los impactos de la actividad humana en las variaciones del clima. Estos informes incluyen un análisis de futuros riesgos y posibles respuestas a dicha situación.

“El cambio climático y la tierra” es la última entrega del organismo internacional, el documento fue aprobado por los gobiernos mundiales el miércoles pasado en Ginebra, Suiza. Y no sorprende que se repita la misma recomendación: reducir el consumo de carne y modificar de manera drástica la manera en la que producimos y consumimos nuestros alimentos.

Las personas que se benefician del negocio de la explotación animal son las más reacias a aceptar este cambio necesario y es de entenderse, sus vidas y las de millones de empleados de la industria dependen de ello. Si bien, este sector de la población desconfía de las peticiones de ambientalistas y activistas por considerarlas emocionales o desinformadas, esta vez no hay pierde: es una panel de científicos y expertos quienes llevan décadas —el IPCC se fundó en 1988— aconsejando de manera urgente, a los gobiernos y a la población mundial, un cambio de hábitos y de modelo económico.

Este documento fue elaborado por 107 expertos provenientes de 52 países, y comprende el análisis de más de 7 mil estudios sobre el tema. Cabe agregar que más de la mitad de los participantes pertenecen a naciones que están en vías de desarrollo. Aunque no todo es culpa de la agricultura y la ganadería industrial, que acaparan la cuarta parte de los elementos causantes del calentamiento global, sí son dos actividades en las que la población mundial puede tener injerencia a través de sus hábitos de consumo.

Inundación Carolina del Norte. Foto: JoAnne McArthur 2018

Todos los involucrados en la industria de la carne y los lácteos tendrán que comenzar a actuar pronto; esto no significa una forzosa pérdida de ganancias económicas, sino una oportunidad para ingresar al creciente mercado de alimentos basados en plantas. Incluso gigantes de la producción de proteína animal como Perdue, que produce carne de pollo, o Lala, una marca más conocida en México, ya le están apostando a la diversificación del mercado con nuevas opciones vegetales.

Este el segundo reporte de una serie de informes especiales que se elaborarán en el sexto ciclo de evaluación del IPCC y no cabe duda alguna que los siguientes tendrán recomendaciones muy similares. No están pidiendo imposibles, simplemente una reducción de nuestro consumo de animales. Lo cierto es que es más fácil modificar nuestros hábitos (e incluso nuestra línea de trabajo) que mudarnos a un nuevo planeta.