“No se produce fentanilo aquí en nuestro país. Aquí llega el producto, la materia prima, el polvo y aquí se produce en la tableta pero no se produce el fentanilo. Hasta la fecha no hay ninguna evidencia sobre el establecimiento de un laboratorio para la producción de esta droga en el país”, dijo Sandoval.

Ciudad de México, 18 de septiembre (SinEmbargo).- El Secretario de la Defensa Nacional (Sedena), el General Luis Cresencio Sandoval, afirmó esta mañana que en México no se produce fentanilo, sino que es importado desde otras partes del mundo, sobre todo de Asia.

“No se produce fentanilo aquí en nuestro país. Aquí llega el producto, la materia prima, el polvo y aquí se produce en la tableta pero no se produce el fentanilo. Hasta la fecha no hay ninguna evidencia sobre el establecimiento de un laboratorio para la producción de esta droga en el país”, dijo Saldoval.

Durante la conferencia matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador, el titular de la Sedena también destacó que en lo que va el año, las fuerzas federales han decomisado alrededor de mil 40 kilogramos de esta sustancia, y comparado con los 361 que hubo el año pasado, hubo un incremento del 465 por ciento.

Además, advirtió que la rentabilidad del fentanilo deja jugosas ganancias, pues mientras un kilogramo de marihuana cuesta unos 80 dólares (mil 698 pesos), esta droga sintética vale unos 400 mil dólares (8 millones 394 mil pesos).

“Es sumamente adictivo por la potencia que tiene, requiere de una mínima inversión, un corto tiempo para su elaboración, altas ganancias en comparación con otras drogas, es fácil de ocultar y se mezcla con otras tipo de drogas por las presentaciones que puede tener”, explicó el funcionario.

En ese sentido, Sandoval detalló que el fentanilo además es un analgésico opioide de origen sintético, 100 veces más potente que la morfina, y 50 veces más potente que la heroína.

El Secretario de Defensa detalló que los cargamentos de esta sustancia provienen principalmente de China e India y desembarcan en puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, en la costa oeste del país, para de ahí trasladarse por aire o tierra a Sinaloa, donde se producen las tabletas.

“Llega a costas en el Pacífico, los puertos de entrada son Manzanillo y Lázaro Cárdenas. El movimiento del fentalino va hacia el norte. Sinaloa es una ruta importante de generación de tabletas de fentanilo”, dijo.

“La materia prima viene de China e India, hay varia rutas. A nosotros nos afectan dos rutas de China a México y de India a México. El producto llega, nosotros no producimos, llega fentanilo en polvo y lo que se hace en los laboratorios es hacer la tableta”, explicó.

El pasado 12 de septiembre, las autoridades en México declararon que analizarán el desvío a gran escala de químicos producidos por firmas estadounidenses para la producción de narcóticos que se trafican al otro lado de la frontera para abastecer a los consumidores en Estados Unidos, una evidencia más de que los grupos criminales no dependen de los precursores chinos.

“No importa que sean empresas estadounidenses. […] Pueden ser de cualquier país del mundo, pero eso nosotros no lo permitimos”, anunció el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia de prensa matutina el 7 de septiembre pasado.

Esa declaración se conoció después de que una investigación de Bloomberg publicada el 26 de agosto, que revela cómo los grupos del crimen organizado en México están adquiriendo químicos precursores —usados para la elaboración de heroína y la droga sintética metanfetamina— a firmas estadounidenses que abastecen el mercado legal del país.

La falta de vigilancia facilita el problema. Aunque los químicos para la elaboración de narcóticos están regulados por la legislación estadounidense e internacional, “su jurisdicción muchas veces acaba en la frontera mexicana en lo que respecta a las subsidiarias locales de empresas estadounidenses”, según halló Bloomberg.

En un periodo de casi dos años, Bloomberg informó que personas que se cree que están al servicio del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) robaron por lo menos 30 mil litros de monometilamina, compuesto central para la producción de metanfetaminas, a la subsidiaria mexicana de la firma Celanese Corp., con sede en Dallas, Texas.

El informe de Bloomberg también vinculó un gran decomiso de anhídrido acético realizado en mayo de 2019 a la firma Avantor Inc., multimillonaria firma productora y distribuidora de químicos con sede en Pennsylvania. El anhídrido acético es usado por el Cártel de Sinaloa para la producción de heroína.

Según la ley estadounidense, cualquier pérdida importante debe notificarse al Departamento de Justicia. No hacerlo es considerado delito federal. Pero esos requerimientos no se aplican a las subsidiarias mexicanas de firmas estadounidenses. La supervisión de químicos muchas veces desviados para la producción de narcóticos carece “de regulación alguna” en México, según Bloomberg.

Entre 2010 y 2018, en Estados Unidos murieron más de 142 mil personas por sobredosis de heroína y metanfetaminas elaboradas en México principalmente.