La joyería quiso posponer la formalización del acuerdo al 31 de diciembre y LVMH, que ya había pedido un aplazamiento hasta principios de enero por la disputa comercial entre Estados Unidos y Francia, consideró que ya no se daban las condiciones para seguir adelante.

París, 18 de septiembre (EFE).- El grupo francés del lujo LVMH contraatacó el jueves en su contencioso contra la empresa joyera estadounidense Tiffany, subrayando que confía en la Justicia estadounidense y no hay razón para que el juicio abierto por la suspensión de su compra se celebre de forma acelerada.

La disputa entre ambas marcas se abrió después de que LVMH renunciara el pasado 9 de septiembre a adquirir Tiffany, una operación valorada en 14 mil 700 millones de euros (unos 17 mil 300 millones de dólares) y que tenía como fecha límite el 24 de noviembre.

La firma de joyería quiso posponer la formalización del acuerdo al 31 de diciembre y LVMH, que influido por el Gobierno francés había pedido un aplazamiento hasta principios de enero por la disputa comercial entre Estados Unidos y Francia, consideró que ya no se daban las condiciones para seguir adelante.

Tiffany cree que el conglomerado está utilizando las protestas raciales en Estados Unidos y la pandemia para “evitar pagar el precio acordado” por sus acciones, y critica la intervención del Ejecutivo en el acuerdo.

La firma pidió que el Tribunal de Delaware se pronunciara antes del 24 de noviembre y LVMH indicó este jueves que “un plazo tan corto sería incompatible” para que la administración judicial actúe con serenidad.

“No hay ninguna razón objetiva para oponerse a que el proceso se desarrolle en un plazo normal”, indicó el conglomerado francés, que cree que la petición de Tiffany busca que sus dirigentes “eviten responder de su mala gestión, principalmente ante sus accionistas”.

LVMH consideró que Tiffany “teme una justicia serena y justa”, y aseguró que ellos “otorgan toda su confianza a la Justicia estadounidense para demostrar que ya no se reúnen las condiciones para la adquisición de Tiffany y que sus argumentos falaces son infundados”.

Tras la suspensión del proceso, Tiffany denunció al grupo francés para forzarle a cumplir su multimillonario acuerdo. Por su parte, LVMH estimó que la preparación previa de esa demanda mostraba “la mala fe de Tiffany” y dijo estar dispuesta a demostrarlo con su contrademanda.