Uno de los trucos más usados para no pagar el camión cuando subíamos en bola era pasar corriendo y al grito de “el de atrás paga” escabullirse entre los pasajeros. Nada que no supiera Javier Duarte, que dejó literalmente sin un peso a Veracruz, al grado que están paralizados lo municipios y los servicios de salud esperando que el Gobernador entrante pague la cuenta.

El Gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, ha pedido que la Federación entre al quite para “rescatar” Veracruz. La solución parece sencilla, pero es un verdadero absurdo. No tengo nada en contra de los veracruzanos, pero cualquier otro ciudadano de Campeche, Sonora o Colima podría con toda razón citar a Fox y decir “¿Y yo por qué?”. Cualquier peso extra que la Federación asigne a Veracruz es en detrimento del resto de los estados del país. El dinero no es de Peña, ni de Meade, es de todos y cada uno de los mexicanos que pagamos impuestos y los diputados, de una manera justa o injusta, ese es otro tema, ya decidieron cómo repartirlo. Los responsables de la malversación son los propios veracruzanos, como los jaliscienses somos de los que se roban en Jalisco, o los regiomontanos de los desfalcos de Medina. Ellos, los veracruzanos y nadie más eligieron a Duarte, eligieron a los diputados locales que no hicieron su chamba y a los diputados federales que no movieron un dedo a pesar de tener los informes de la Auditoría Superior.

Se oye cruel, pero lo único que puede hacer la Federación por Veracruz es ayudarles a conseguir un préstamo. La deuda ya es enorme, deben 115 mil millones y lo peor es que no saben donde está la inversión, pero no hay de otra.

Los estados que han sido responsables con su deuda y con sus finanzas públicas no tienen por qué cargar con las irresponsabilidad de Veracruz. Per capita, los habitantes de Nuevo León deben más 20 mil pesos cada uno contra 15 mil de los veracruzanos, pero si lo vemos como porcentaje de su Producto Interno Bruto Veracruz debe 87 por ciento su PIB; Nuevo León, 56 por ciento y Jalisco, diez. Premiar a un estado que ha sido tan irresponsable con su deuda sería un pésimo mensaje.

Hay más de un culpable de la tragedia de Veracruz. Javier Duarte por supuesto y todos su cómplices directos: los prestanombres y el Secretario de finanzas por lo menos. También son culpables todos y cada uno de los diputados que hayan aprobado la cuentas públicas, el contralor y aquellos que no hicieron su chamba. Pero todos y cada uno de los veracruzanos son responsables de haber elegido a Duarte y a Herrera. Les toca a ellos presionar para que se detengan Duarte y cómplices, exigirle a la justicia federal que los procese y les incaute las propiedades, traer cortito al nuevo gobernador Yunes para evitar nuevos desfalcos y, ni modo, les toca a ellos pagar la cuenta.