La mañana del lunes 6 de noviembre pasado, el ciudadano Filiberto Sánchez Gurrola, de 65 años, y su hijo Cristian se subieron en el punto más alto de una de las grúas de la planta cervecera de Constellation Brands, que se construye en un ejido de Mexicali, Baja California. Colocaron una bandera de México, otra blanca de la paz y un letrero que resume el movimiento: “Fuera Constellation”. Estuvieron en huelga de hambre durante 57 horas hasta que se les acabó la provisión del agua.

A la serie de bloqueos carreteros y protestas, se sumó que este miércoles organizaciones civiles comenzaron a recaudar 20 mil firmas para establecer un plebiscito en la boleta electoral estatal en 2018 para rechazar la operación porque, dicen basados en situaciones de otros estados, les quitaría parte de su agua del acuífero del Valle de Mexicali y del río Colorado que también abastece a Tecate y Tijuana. Acusan un contubernio entre el Gobierno del panista Francisco Vega Delamadrid y la cervecera estadounidense.

El Presidente Enrique Peña Nieto y Rob Sands, presidente & CEO de Constellation Brands, en la residencia oficial de los Pinos en junio de 2015. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 18 noviembre (SinEmbargo).– Las diferencias entre la cervecera Constellation Brands y la población de Mexicali, Baja California, se han agudizado. Este miércoles organizaciones civiles arrancaron una campaña para obtener 20 mil firmas a favor de realizar un plebiscito estatal para consultar a la población si aprueba la operación de la planta, cuya construcción lleva un avance de un 50 por ciento tras la resolución gubernamental unilateral.

“La sobrexplotación del acuífero del Valle de Mexicali implica una afectación estatal, porque provee en un 70 por ciento de agua a las ciudades de Baja California. La idea de este plebiscito estatal es que aparezca en la boleta de las elecciones de 2018 y salga la ciudadanía al rechazo”, explicó en entrevista Rigoberto Campos, del Comité de Defensa del Agua.

La tercera cervecera más grande de Estados Unidos calcula emplear 20 millones de metros cúbicos anuales de su agua. De acuerdo Campos, el volumen que se llevará esta empresa equivale al consumo de 15 mil habitantes y afectaría también a Tijuana y Tecate, ciudades que toman el agua del río Colorado. Mexicali , la capital, tiene un millón y medio de habitantes y Tijuana millón y medio.

La producción de cerveza de igual forma limitaría la siembra en 2 mil 200 hectáreas de cultivo en el Valle donde hay más de mil 500 familias.

Apenas el lunes seis de noviembre el ciudadano Filiberto Sánchez Gurrola, de 65 años, y su hijo Cristian se subieron en el punto más alto de una de las grúas de la fábrica, colocaron una bandera de México, otra blanca de la paz y un letrero que resume el movimiento Resistencia Civil Baja California: “Fuera Constellation”. Estuvieron en huelga de hambre durante 57 horas hasta que se les acabó el agua.

“No nos quedó de otra porque no hemos tenido respuesta de las autoridades”, dijo don Fili en un video tomado por él mismo aquella mañana. “Es nuestra forma de protestar contra esta barbarie”.

En enero del año pasado, la estadounidense Constellation Brands, dueña de Grupo Modelo, anunció que instalaría una planta en el Ejido El Choropo de la ciudad fronteriza con un costo aproximado de mil 500 millones de dólares, la cual calculan quede lista en cuatro o cinco años. Su ubicación al norte le permitirá exportar a su principal mercado de California, Estados Unidos.

Sin embargo, y basados en afectaciones a otros estados, los habitantes de Mexicali se han opuesto al proyecto porque aseguran que consumirá el agua potable del acuífero del Valle de Mexicali  y del Río Colorado la cual consumen y usan en actividad agrícola.

La resistencia de diez meses ha ha derivado en bloqueos carreteros, ocupación de la entrada de la planta y en detenciones de activistas con uso excesivo de la fuerza pública, según ha documentado el movimiento civil Mexicali Resiste. “Ni por cerveza cambiamos nuestra agua” es el lema de la lucha.

“A Ensenada no se le ha entregado agua desde 1973 y ahora el gobierno del estado pretende hacer un acueducto para llevarle agua a la Constellation Brands. Aunque lo paramos en febrero con un amparo, ahora vuelven a solicitar los trámites a la Semarnat”, dijo el activista Rigoberto Campos.

Campos consideró que el gobierno estatal de Francisco Vega Delamadrid está “en contubernio” con la cervecera estadounidense al facilitarle los trabajos de instalación a pesar de que, afirmó, no ha cumplido los reglamentos municipales.

La instalación de la planta en Mexicali ha provocado el rechazo de los habitantes de Mexicali, BC. Foto: Facebook.

LAS CERVECERAS Y EL AGUA

En agosto pasado, el Tribunal Superior de Justicia Federal admitió la demanda de amparo contra la construcción y operación de la planta de Constellation Brands interpuesta por el Centro Integral del Medio Ambiente y la Salud (CIMAS) en conjunto con agricultores y ejidatarios. Pero las obras continuaron. La cervecera estadounidense argumentó que cuenta con los permisos y licencias acordes.

Hace unos días, el Secretario de Desarrollo Económico de Baja California, Carlo Bonfante Olache, dijo a la prensa local que aunque en determinado momento trataron de llevarse la planta a Sonora por los intentos de “satanizar”, la obra ya lleva la mitad de avance y falta traer la maquinaria.

El colectivo Mexicali Consciente urgió al Gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid y al Presidente Municipal de Mexicali, Gustavo Sánchez Vázquez, abran de inmediato el proceso de diálogo con los grupos de la sociedad civil que se han manifestado en contra de la instalación de la planta cervecera Constellation Brands para que se revisen los permisos oficiales correspondientes y los procesos legales que se siguieron, con el fin dar una salida legal, política, social y justa al diferendo.

En junio de 2015 el Presidente Enrique Peña Nieto recibió en la residencia oficial de Los Pinos al CEO de Constellations Brands, Rob Sands, quien anunció una inversión de más de 2 mil millones de dólares para instalar primero una planta en Coahuila.

Ahora el municipio Zaragoza se está secando, lo que afecta a 3 mil personas de cinco colonias, ha denunciado reiteradamente su Alcalde Leoncio Martínez Sánchez. Pero el Gobierno estatal argumenta que se trata de una falla en las redes hidráulicas. El Gobernador Rubén Moreira también estuvo en esa reunión de Los Pinos.

La planta está en el municipio de Nava, pero extrae el agua de Zaragoza. Para producir un litro de cerveza se necesitan 3.25 litros de agua. Una parte de lo que sobra se reutiliza en las diferentes áreas de la empresa y el resto se desecha al río Bravo.

En Zacatecas también sucede: una cervecera de Grupo Modelo consume su agua y la contamina. En 236 colonias de los municipios de Fresnillo y Calera, unas de las zonas más áridas del país, han sufrido de desabasto del líquido vital los últimos tres años por la producción diaria de 25 millones de cervezas de la planta de la Cervecera Corona, acusó el Frente Popular de Lucha de Zacatecas (FPLZ).

En el área hay 370 pozos cuya perforación a más de 500 metros ha provocado sobreexplotación y desabasto. Para producir solo un litro de cerveza esta compañía emplea siete litros de agua provenientes del río Aguanaval.

Grupo Modelo cuenta con 15 marcas nacionales, entre las que destacan Corona Extra, “la marca más valiosa” de América Latina, Modelo Especial, Victoria, León, Pacífico, Montejo y Negra Modelo.