Dragon Ball Z: Kakarot, introduce una historia de principio a fin con varios elementos extra que no habíamos tenido en otras entregas las cuales complementan la experiencia de la exploración y el desarrollo de personajes, esto último  es una de las mejores funciones del juego ya que brinda un juego única con cualquier personaje en cualquier momento de la historia; con esto nos referimos a que pelear con Gokú en el primer capítulo o en el último se siente totalmente diferente por la evolución que tiene nuestro personaje.

Ciudad de México, 19 de enero (SinEmbargo).- Haciendo referencia a la canción de inicio (cha-la head-cha-la) de Dragon Ball Z, estrenada en el año de 1997 en México, Dragon Ball Z: Kakarot es un detonante en el universo de videojuegos de la saga, donde si bien las dinámicas, controles y sistema de combate se ha perfeccionado con el paso de los años con Dragon Ball Xenoverse o Dragon Ball FighterZ, esta entrega llamada Dragon Ball Z: Kakarot representa a la perfección cómo se debe recrear una historia de película o caricatura hacia un videojuego. No hay mejor manera de volver a vivir la historia de Dragon Ball Z que con Dragon Ball Z: Kakarot.

Dragon Ball Z: Kakarot recrea la historia de las sagas de Dragon Ball Z, desde los primeros entrenamientos de Gokú con el maestro Roshi y el inicio de la historia de Gohan, además del arco de Freezer, Cell y el Majin Boo. Aunque no tenemos los inicios de la historia de Gokú y sus aventuras de pequeño (como lo vimos en Dragon Ball) es un gran inicio para una saga que tiene una extensión bastante larga. Eso no es todo, además de representar con gran fidelidad los momentos de la saga de Dragon Ball tenemos la opción de explorar el mundo donde ocurren estos sucesos, desde la Tierra hasta el planeta Namekusei.

Tal vez, una de las mayores desventajas del juego es su “mundo abierto”, en el que a pesar de disfrutar de la libertad para explorar el territorio, el mundo en general carece de actividades que nos hagan querer indagar en él y las pocas misiones secundarias que tenemos, son bastante cortas y sencillas.

Dragon Ball Z: Kakarot recrea la historia de las sagas de Dragon Ball Z. Foto: Especial

Dragon Ball Z: Kakarot introduce además elementos nuevos que hacen más dinámica la entrega, por ejemplo, a lo largo del territorio a recorrer tendremos unos orbes conocidos como “orbes Z”, estos nos ayudarán en el árbol de habilidades de nuestros personajes para subir de nivel y aprender nuevas técnicas, es sencillo encontrarlos en todas las partes que exploremos ya que se pueden ubicar por color: el orbe verde lo encontrarás cerca de montañas o arboles y el orbe azul lo encontrarás cerca de ríos o mares;  contamos con hasta 6 tipos de orbes diferentes.

Por otro lado, tenemos unas fichas de personajes conocidas como “soul emblems”, estas fichas se irán desbloqueando conforme conozcamos nuevos personajes que también sirven para la sección de “comunidades” del juego, en este apartado dentro de nuestro menú principal, podremos ir relacionando personajes en diferentes comunidades, desde las de guerreros donde podremos colocar a personajes como Goku, Vegeta, Gohan, Trunks y demás hasta comunidades de cocina donde encontraremos a personajes como Milk (la esposa de Gokú). Cada una de estas comunidades tiene un beneficio único para nuestros personajes y funciona de una manera diferente a la de nuestro árbol de habilidades con los “orbes Z”, por ejemplo: la comunidad de guerreros sirve para incrementar tu ataque, la comunidad de cocina incrementa tu experiencia y defensa, la comunidad de dioses incrementa la cantidad de “orbes Z” que obtienes; además de comunidades de desarrollo, adultos o aventura. Como dato interesante, si juntamos personaje que tengan una relación directa como Gokú con Gohan o Vegeta con Trunks, nuestra comunidad recibirá un mejor desempeño por esa conexión.

Dragon Ball Z: Kakarot, representa a la perfección como se debe recrear una historia de película o caricatura en un videojuego. Foto: Especial

Otro opción es la de cocinar diferentes platillos que hemos visto en la saga, los cuales incrementarán nuestras habilidades por algunos minutos o recuperarán parte de nuestra vida, una función con un poco de supervivencia que podemos utilizar casi en cualquier momento es con peces o recolectando frutas. Además se pueden utilizar objetos que encontremos en el mundo con diferentes funciones, por último, también tendremos la opción de encontrar técnicas de entrenamiento para nuestro personaje principal o para “regalar” a nuestro personaje ayudante que nos acompañe en ese momento del juego.

Dragon Ball Z: Kakarot, introduce una historia de principio a fin con varios elementos extra que no habíamos tenido en otras entregas las cuales complementan la experiencia de la exploración y el desarrollo de personajes, esto último  es una de las mejores funciones del juego ya que brinda un juego única con cualquier personaje en cualquier momento de la historia; con esto nos referimos a que pelear con Gokú en el primer capítulo o en el último se siente totalmente diferente por la evolución que tiene nuestro personaje, además de los orbes Z o las comunidades, el juego captura la esencia de cada momento y nivel de pelea de nuestros personajes lo que hace de cada batalla un verdadero desafío, algo que no pasaba en juegos como Dragon Ball Xenoverse, donde la historia si bien no utilizabas directamente a un personaje de la saga, si podías usar en su mayor parte todas las habilidades disponibles y fases saiyajin que han existido a lo largo de la saga.

Dragon Ball Z: Kakarot introduce elementos nuevos que hacen más dinámica la entrega. Foto: Especial

Dragon Ball Z: Kakarot es una de las primeras sorpresas del año que logra a la perfección el propósito con el que fue creado: hacernos revivir la saga de Dragon Ball Z de una manera épica, brindándonos un gran apartado visual, batallas y grandes momentos. Su mayor defecto es la ambición del mundo que rodea los eventos de la saga, el juego te deja con ganas de querer jugar más historia de Dragon Ball. No tenemos nada confirmado, pero no estaría tan descabellado pensar en tener DLC (contenido descargable) de sagas como Dragon Ball GT o Dragon Ball Super.