El Gobierno federal afirmó que está “comprometido” con rescatar los cuerpos de los mineros y señaló que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) está trabajando en ello.

Por Juan Manuel Ramírez G.

México, 19 de febrero (EFE).- Cuando cada mañana Elvira Martínez sale del municipio de Múzquiz, en el estado mexicano de Coahuila, se le reproducen los mismos sentimientos de pesar al recordar que su esposo, Jorge Bladimir Muñoz, es uno de los 63 mineros cuyos cuerpos siguen sepultados en la mina Pasta de Conchos, que colapsó el 19 de febrero de 2006.

“Cada vez que paso por ahí, quiera o no, volteo y pienso: ahí están y todavía no los han rescatado”, dijo este viernes en entrevista con Efe Elvira, viuda de Bladimir y representante de las familias en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Es un recuerdo que no te deja descansar, no te da tranquilidad y eso es lo que nosotros buscamos: paz y tranquilidad”, agregó.

Elvira Martínez se muestra incansable en la búsqueda de justicia para su esposo y las demás familias de Pasta de Conchos para que los 63 cuerpos “tengan un lugar digno (de descanso)”.

En el accidente de la mina, 65 trabajadores murieron y sólo dos cuerpos fueron recuperados, el resto quedó sepultado por considerar que su rescate era de alto riesgo.

La directora de la Organización Familia Pasta de Conchos, Cristina Auerbach, mientras posa en la zona de la minera Pasta de Conchos en el municipio de Nueva Rosita en el estado de Coahuila. Foto: Cristina Auerbach, EFE.

LA BÚSQUEDA

Aunque Elvira reconoce que al día de hoy “no existen muchos avances”, mantiene el mismo espíritu de lucha de estos 15 años por recuperar los restos, con la esperanza de que el rescate comience el próximo mes de septiembre.

Ese el compromiso que hizo el pasado octubre el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuando visitó la mina.

“Lo que nosotros queremos es una búsqueda, somos conscientes de que, a estas alturas, es imposible encontrar cuerpos, tal vez se encontrarán restos óseos, pertenencias y objetos de los trabajadores y también sabemos que habrá algunos casos que no se va a encontrar absolutamente nada”, apuntó.

Y este mismo viernes, el mandatario reiteró que es primordial el rescate y la reparación del daño.

Afirmó que su Gobierno está “comprometido” con rescatar los cuerpos de los mineros y señaló que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) está trabajando en ello.

Vista de la minera Pasta de Conchos durante un encuentro entre familiares de los fallecidos en la tragedia de 2006. Foto: Miguel Sierra, EFE.

ANHELOS DE LAS FAMILIAS

Además de la búsqueda en la que se pretende “recuperar lo que se pueda de ellos”, las familias luchan también por saber qué fue lo que sucedió en el interior “y tener acceso a la verdad” para lograr un poco de tranquilidad y paz interior.

“Tenemos la esperanza de que algún día los vamos a recuperar. Ese es un día muy deseado pero también será un día muy doloroso”, dijo.

Martínez señaló que este viernes, cuando se cumplen 15 años de la tragedia, las familias se reunirán en el memorial que está instalado junto a la mina donde colocaron una cruz grande de madera con la leyenda: “A una voz rescate ya” y donde también hay una cruz con el nombre de cada minero sepultado que asistirán a reparar.

La mina de Pasta de Conchos permanece cerrada desde el año 2006 cuanto se suscitó una explosión que costó la vida de 65 mineros. Foto: Alejandro Rodríguez, Cuartoscuro.

PROMESA Y COMPROMISO PRESIDENCIAL

En mayo del 2019 y posteriormente en octubre de 2020, López Obrador se comprometió a recuperar los cuerpos de los mineros y para ello formó un grupo de expertos de México, Alemania, China, Estados Unidos y Australia, que determinaron por unanimidad la viabilidad del rescate.

Para la abogada Sofía de Robina Castro, colaboradora del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el compromiso que López Obrador hizo en octubre 2020 de iniciar el rescate “sigue siendo una promesa que todavía no se cumple” y de materializarse sería importante contar con el seguimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Esto es para garantizar que efectivamente se dé cumplimiento a las condiciones que fueron acordadas entre el Presidente y las familias”, apuntó.

Andrés Manuel López Obrador durante el anuncio del rescate de los restos de los 63 mineros de Pasta de Conchos. Foto: Alejandro Rodríguez, Cuartoscuro.

La abogada recordó que el Gobierno mexicano asumió el rescate como “viable” y ahora todo está en manos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), organismo que en octubre pasado presentó un plan de rescate en cinco etapas.

“Se iniciarán las excavaciones a más tardar en septiembre del 2021, la búsqueda directa arrancará en el primer trimestre de 2022, para concluir en agosto de 2024 y tenemos la instrucción del Presidente de acortar tiempos”, informó en aquel momento el director de la CFE, Manuel Bartlett.

RECONOCIMIENTO A LAS FAMILIAS

Para Cristina Auerbach, directora de la Organización Familia Pasta de Conchos, el accidente de la mina le cambió la vida. Desde el primer día que llegó a la región se preguntaba cómo esos pueblos “tan empobrecidos sobreviven en una región tan rica”.

Auerbach explicó a Efe que la dimensión real de la tragedia va más allá de los 65 mineros fallecidos. Recordó que tras el colapso de la mina se hablaba de las viudas de Pasta de Conchos, “porque en la región las viudas dejan de ser viudas de sus esposos para hacerse viudas de la mina”.

“Pero desde el primer memorial nosotros ya no hablamos de viudas sino de los familiares porque pareciera que no existieran los padres, madres o hermanos que son también víctimas de la tragedia”, contó.

Auerbach reconoce que el rescate “es muy difícil porque es una mina que estaba en malas condiciones antes de la explosión. Ha estado abandonada por 15 años y está en condiciones deplorables”.

Recordó que los familiares llevaron el caso a la CIDH, organismo que en 2018 emitió un dictamen sobre la responsabilidad de las autoridades mexicanas en la muerte de los 65 mineros.

Los familiares quieren que se lleve a cabo el rescate de los restos de los 65 mineros y en caso de que no se hiciera, el caso pasará a la Corte Interamericana de Derecho Humanos para una sentencia.