“La iniciativa es una reforma a la Ley Federal de Salud que prohíbe la experimentación con animales para el desarrollo de productos cosméticos, esta es una iniciativa que se aprobó a mediados del mes pasado, se aprobó por unanimidad con 72 votos a favor. Es una ley importante porque las pruebas cosméticas en animales son pruebas ya bastante obsoletas, hay métodos alternativos que son más precisos para evaluar la seguridad de productos o ingredientes cosméticos”, explicó el Mtro. Antón Aguilar, Director Ejecutivo de Humane Society International México (HSI).

Ciudad de México, 19 de abril (SinEmbargo).- En el mes de marzo el Senado de la República aprobó por decisión unánime la iniciativa que prohibe las pruebas cosméticas en animales, además de la fabricación, importación o comercialización de cosméticos que hayan sido probados en animales provenientes de cualquier parte del mundo, esto después de que la prohibición entre en vigor.

Para entender qué representa esto platicamos con el Mtro. Antón Aguilar, Director Ejecutivo de Humane Society International México (HSI), quien señaló este acontecimiento como un logro importante.

“La iniciativa es una reforma a la Ley Federal de Salud que prohíbe la experimentación con animales para el desarrollo de productos cosméticos, esta es una iniciativa que se aprobó a mediados del mes pasado, se aprobó por unanimidad con 72 votos a favor. Es una ley importante porque las pruebas cosméticas en animales son pruebas ya bastante obsoletas, hay métodos alternativos que son más precisos para evaluar la seguridad de productos o ingredientes cosméticos”, explicó Aguilar.

De acuerdo con un sondeo realizado por Parametría, el 78 por ciento de los mexicanos se preocupa por revisar que en la elaboración de sus productos cosméticos no hubo crueldad animal.  A esto se suma que más de 20 mil personas han firmaron la petición de HSI llamada “Te protejo” que busca erradicar estas practicas con las que más de 500 mil animales sufren y mueren cada año en las pruebas que les realizan en laboratorios para la producción de shampoo, máscara de pestañas y labiales, entre otros.

“Ya son casi 40 países, son 39, que prohíben este tipo de pruebas en animales, incluyendo los países de la Unión Europea, India, varios estados de Brasil, varios estados de Estados Unidos, Guatemala, entre otros; esto está en sintonía con una tendencia de los consumidores en general por preocuparse de que los productos que consumen no supongan maltrato animal”, refirió.

Los animales sufren y sienten dolor en estas pruebas. (Imagen ilustrativa) Foto: Shutterstock

El especialista añadió que dentro de la industria cosmética también hay quienes apoyan estas iniciativas, compartió que en Estados Unidos se realizó una petición similar que fue apoyada por la cámara de la industria de los cosméticos de ese país. “Es un movimiento global y es bastante positivo, estas pruebas además de que son innecesarias, son pruebas donde los animales sufren y se estresan”.

¿EN QUÉ CONSISTEN ESTÁS PRUEBAS?

“A ratones, ratas y conejos se les hacen pruebas, muchas veces sin usar analgésicos, en sus ojos, su piel, que les producen inflamación, conulsiones y a veces la muerte”, señaló el director ejecutivo de Humane Society International México.

Hace unos meses la Dra. Claudia Edwards, directora de programas de Humane Society International México (HSI) y académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó a Magazine los tipos de pruebas a los que someten a los animales.

“Tenemos varios tipos de pruebas que se hacen, por ejemplo: algunas son de irritabilidad ocular y lo que se hace es que se pone el producto a probar en los ojos de los conejos o de los ratones para ver qué tanto les quema el ojo, qué tanto daño hay en la cornea si se quedan ciegos o no; otra de las cosas que se hacen es la irritabilidad cutánea, entonces semejante a lo del ojo, se hace sobre la piel para ver la sensibilización, alergias, se pone el producto y se ve cuanto lastima y cuanto irrita la piel”, dijo la Dra. Edwards.

Los sellos que indican libre de crueldad animal en los cosméticos usan la figura de un conejo. Foto: Especial

OPCIONES PARA DEJAR ATRÁS LAS PRUEBAS EN ANIMALES

La Dra. Claudia Edwards también refirió que existen diversas opciones para ya no realizar estas pruebas en animales que además brindar resultados más precisos.

“Hay muchos estudios que se hacen con pruebas alternativas, por ejemplo, si tienes una prueba ocular puedes cambiarlo por un producto de una marca registrada que esta hecho de cornea humana reconstruida y los resultados que obtienes de este tipo de pruebas son mucho más parecidas a lo real porque es tejido humano y no tejido animal que precisa un poco pero no te dice a un 100 por ciento qué va suceder, para las pruebas de piel también tenemos piel de humano reconstruida”, dijo.

Un ejemplo es el de Laboratorios Pharmagene en Inglaterra, que de acuerdo con información de la página de Anima Naturalis, usa tejidos humanos y modelos por ordenador para desarrollar medicamentos; otra opción es cultivar células en una membrana y monitorear eléctricamente los cambios de las células en lugar de aplicar químicos en los ojos de los animales; además se menciona la creación de piel humana artificial para injertos y que puede reemplazar las realizadas en animales.

¿QUÉ SIGUE?

México podría convertirse en el país número 40 y el primero en América del Norte en aprobar esta iniciativa. “Pasó por unanimidad en el Senado  el mes pasado y se turnó a la Cámara de Diputados donde empieza el proceso en esa Cámara y la tiene que dictaminar la Comisión de Salud y someterla posteriormente a votación plenaria, una vez que se apruebe en Cámara de Diputados y ase puede publicar en el Diario de la Federación y volverse ley”, señaló el Mtro. Antón.

Es importante mencionar que esta iniciativa tendrá algunas excepciones que incluyen que si el ingrediente ya tienen un uso histórico y que se haya usado para otro sector que no sea el cosmético, se podría utilizar si es que no hay alternativa de ese ingrediente, “por ejemplo para ciertos tipos de conservadores que se usan en la industria cosmética pero que no se desarrollaron para la industria cosmética sino para otro sector, ahí habría un caso de excepción, si es que se cumplen las otras condiciones”, dijo el experto.

Se espera que durante el segundo semestre de este año, de septiembre a diciembre de este 2020, se realicen los siguientes pasos y se apruebe la iniciativa en la Cámara de Diputados, lo ideal sería que suceda a finales de este año. Una vez que se publique en el Diario de la Federación se dan 180 días a la Secretaría de Salud para emitir las regulaciones pertinentes y a la industria dos años.